Lagarde propone una fiscalidad única en Europa para las inversiones sostenibles

La presidenta del BCE apuesta por un marco específico que regule las insolvencias en deuda verde. Teme que la UE pierda su liderazgo si no avanza en la integración de sus mercados

No es la primera vez que la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, lanza un mensaje de apoyo al desarrollo de la financiación verde en Europa, pero el de este jueves ha sido especialmente contundente.

Para la banquera central la transformación económica hacia la neutralidad en emisiones es una gran oportunidad para que -por fin- los mercados europeos realmente se integren (es un tema pendiente desde hace años, que sigue atascado).

De hecho, se ha referido a la creación de un mercado ‘verde’ único europeo (green capital markets union (CMU)).

Tomando el testigo a la Comisión Europea, que hace pocos días presentó su proyecto de reforma de la Directiva de Información No Financiera, en el que incluía la puesta en marcha de un informe de sostenibilidad unificado para todas las cotizadas en los mercados europeos, Lagarde ha dibujado cuáles deberían ser las líneas maestras del «mercado único verde».

Una de las propuestas de la presidenta del BCE es la creación de un modelo de neutralidad fiscal para la financiación sostenible en Europa. «Necesitamos un tratamiento fiscal armonizado de las inversiones en productos financieros sostenibles, a fin de evitar la fragmentación de las inversiones verdes a lo largo de las líneas nacionales», ha señalado durante su intervención.

La armonización fiscal debería estar acompañada de un estándar único de ‘bono verde’

Este paso -que requeriría el acuerdo de los distintos mercados europeos- vendría acompañado del establecimiento de un estándar de bono verde dentro de la Unión Europea y de un sistema de supervisión conjunto en materia de sostenibilidad.

Asimismo, ha abogado por la creación de un marco armonizado dentro de Europa para los procesos de insolvencia en los que se vean implicadas emisiones ‘verdes’.

La banquera central propone un marco especial que regule las insolvencias en deuda sostenible

Para la presidenta del BCE, esta integración es lo que realmente aseguraría que la asignación de capitales a proyectos ‘verdes’ -no solo en cuanto a deuda sino también en ‘equity’-, se realizara de forma correcta, sin crear diferencias entre unos países y otros.

Europa, por primera vez en su Historia, ha dado el paso de emitir deuda conjunta (con respaldo de todos los países europeos) para paliar los efectos del COVID-19 y para financiar la reconstrucción económica; por lo que la propuesta del BCE parece estar en línea con este objetivo.

En breve, tal como ha recordado la banquera central, Europa pondrá en el mercado más de 200.000 millones de euros en deuda verde para financiar el programa NEXT Generation. Y el grueso de las inversiones totales a realizar es todavía mucho más elevada.

«Necesitamos invertir alrededor de 330.000 millones de euros anuales hasta 2030 para que Europa logre sus objetivos climáticos», ha recordado. Una cifra a la que habría que añadir otros 125.000 millones por ejercicio para lograr la transformación digital que Europa necesita.

Estados Unidos y China, dos competidores que despiertan

Sin citarlos, tras las palabras de Christine Lagarde, instando a avanzar en la integración del mercado, también se notó el miedo a que si Europa no se mueve en este aspecto; otro competidor lo haga.

Hasta el momento, el Viejo Continente -y el euro- han actuado como los líderes indiscutibles en inversión sostenible y la propia presidenta del BCE hizo referencia a ello.

«Europa es la región preferida para emitir bonos verdes. Alrededor de un 60% de las emisiones senior no garantizadas mundiales se emitieron aquí en 2020», ha recordado en su discurso.

También ha resaltado el papel de liderazgo en ESG. «La inversión ESG está concentrada en Europa. Los activos bajo gestión con un mandato ESG casi se han triplicado respecto a 2015 y más de la mitad de los fondos de deuda están domiciliados en la zona euro», ha añadido.

«Si otros se mueve más rápido que nosotros, la ventaja del euro como moneda verde global podría desvanecerse»

Christine Lagarde, presidenta del BCE

Sin embargo, tras esta reflexión, ha llegado la advertencia: si un estímulo activo esta posición podría perderse. «Debo enfatizar, no obstante, que el crecimiento continuado en el mercado de capitales verde no continuará por si mismo. En algún momento nos encontraremos con las mismas limitaciones que ahora restringen la integración de nuestros mercados», ha pronosticado.

«Si otros se mueven más rápido que nosotros, la ventaja del euro como moneda verde global podría desvanecerse y perderse. El euro perdería la oportunidad de fortalecer su papel internacional», ha prevenido.

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