La SEC exigirá a las gestoras más transparencia sobre cómo votan en junta

Las gestoras de fondos de Estados Unidos tendrán que facilitar la información sobre cómo han votado en las juntas de sus participadas para facilitar la comparación. Los detractores apuntan al impacto de su coste en la rentabilidad

Voto

Estados Unidos avanza en finanzas sostenibles. Tras emprender una cruzada contra el ‘greenwashing’, la Comisión de Bolsa y Valores ha puesto el foco en la gobernanza con una propuesta esta semana para endurecer los requisitos de transparencia sobre cómo votan los fondos de inversión.

En particular, la Securities and Exchange Commission (SEC) quiere aumentar el control sobre la información que facilitan los fondos, ETF y ‘hedge funds’ respecto a la participación en las juntas de sus empresas participadas. Afectará a los que cuenta con más de 100 millones de dólares en acciones.

Aunque desde 2003 los fondos han estado obligados a presentar informes sobre cómo votan, el supervisor asegura que los inversores tienen dificultades para analizar estos informes en tanto que la información es inconsistente o se remiten en formatos que dificultan el análisis

“Esta propuesta hará que sea más fácil y más eficiente para los inversores obtener información crucial sobre los votos por poder de los fondos”, señaló el presidente de la SEC, Gary Gensler. 

Este paso de la SEC es una nueva vuelta de tuerca en la estrategia tras la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca. En esta ganan peso los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) tanto en el ámbito financiero como empresarial, con la nueva regulación en materia de información no financiera.

Categorizar los asuntos en que votan

La regulación propuesta pretende ayudar a los inversores a identificar los votos de interés y comparar los registros de votación. Para ello, se requiere que los fondos ofrezcan una descripción de cada asunto votado y categoricen los votos por tipos.

La clasificación de los votos hará que los inversores puedan centrarse en los temas que consideren importantes, con categorías para los votos relacionados con el consejo de administración, el ‘say on pay’, los derechos de los accionistas o el medio ambiente y el clima, entre otros.

En particular, la regulación profundiza en la información que deben dar las gestoras sobre cómo votaron sobre la compensación ejecutiva. En los asuntos de ‘say on pay’ hace más de una década que los accionistas estadounidenses pueden opinar sobre los paquetes salariales de los altos ejecutivos.

En aras de aumentar la transparencia, las gestoras también tendrán que explicar cómo afecta a su voto la actividad de préstamo de valores, a la que muchos fondos recurren para aumentar su rentabilidad.

Un lenguaje común para comparar

Asimismo, la SEC propone un formato para que los fondos organicen sus informes de forma homogénea, con un lenguaje de datos estructurados para facilitar el análisis de las presentaciones. 

«Los informes ahora se rellenan en texto o formato HTML. La propuesta requerirá que se reporte con ficheros que usen un lenguaje estructurado en XML, que hará más fácil analizarlo», argumenta la agencia.

Con todo ello, los registros de votación por poder de los fondos serían más fáciles de analizar, lo que mejorará la capacidad de los inversores para monitorizar cómo votan sus fondos y comparar los registros de votación de diferentes fondos.

Argumentos en contra

El nuevo plan de la agencia ha recibido el apoyo de 4 comisionados y un voto en contra, el de la comisionada republicana Hester Peirce. Esta nueva regulación buscará comentarios durante 60 días tras su publicación en el Registro Federal. 

A juicio de Peirce, aunque la estrategia de voto de un fondo puede ser «una parte importante de la estrategia general de administración» es «poco probable que cómo vota un fondo, o incluso si vota sobre un tema en particular en una compañía de cartera en particular, influya materialmente en la decisión de un inversor». 

En este sentido, la abogada republicana ha recalcado que la prioridad para los partícipes de los fondos es obtener un rendimiento económico, con lo que puede no ver mucho valor en que el administrador del fondo dedique «una gran cantidad de recursos a votar y categorizar minuciosamente los votos para su publicación». 

Facilitar esta información de voto tendrá un coste adicional para los fondos

«El administrador del fondo, sabiendo que cada voto se hará público, puede sentirse presionado a dedicar más tiempo a considerar el voto y a averiguar cómo catalogarlo que si no fuera necesario que el voto se hiciera público y solo estuviera enfocado en hacer lo mejor para el fondo», ha argumentado.

Peirce ha incidido en que el control de la información sobre los valores en préstamo también puede perjudicar la rentabilidad de los producto.

«Un administrador de fondos podría concluir que tiene que retirar los valores prestados para votar, cuando los ingresos adicionales por préstamo de valores podrían haber valido más para el fondo que ejercer el voto», ha zanjado.

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