La norma para exigir a las cotizadas en EEUU información sobre sus riesgos climáticos pone rumbo al Senado

El texto llega a la cámara alta, donde la división entre demócratas y republicanos dificultará su aprobación

El Congreso de los Estados Unidos ya ha comenzado el curso político, que se prevé intenso en avances en inversión responsable. Foto por Darren Halstead en Unsplash

La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado el visto bueno a la reforma para exigir a las compañías cotizadas en ese país que desglosen de forma detallada los riesgos financieros ligados al cambio climático.

Este paso del Congreso supone un paso más en la maquinaria legislativa impulsada por el partido demócrata, para poner en marcha una regulación federal en materia medioambiental y, o bien recuperar el tiempo perdido bajo la Administración Trump, o bien revertir algunas de las decisiones del presidente republicano, como su decisión de abandonar el Acuerdo de París.

En este caso, la medida aprobada por la Cámara de Representantes aún tiene por delante su tramitación en el Senado, donde las fuerzas están repartidas entre los 50 senadores republicanos y otros tantos demócratas. Aunque, si este proyecto llega finalmente a votarse en el pleno, la balanza la declinará la vicepresidenta de EEUU, Kamala Harris.

La número dos del Ejecutivo de Joe Biden, además, preside el Senado y tiene capacidad de marcar el voto decisivo en caso de empate. 

Más desglose en la información ESG

La regulación aprobada por la Cámara exige a las compañías cotizadas que divulguen otras cuestiones relacionadas con la ESG, en este caso, con aspectos de buen gobierno y sociales.

Entre los aspectos que incluye están los gastos de las empresas en actividades de ‘lobby’ político, mayor información sobre su estructura fiscal o una mayor profundidad en la información al mercado sobre sus sistemas de retribuciones de su alta dirección. 

En lo puramente medioambiental, exige a las empresas que comuniquen en su información anual detalles sobre sobre cómo afectaría al valor de sus activos acontecimientos climáticos extremos, como inundaciones, así como cuál es su desarrollo en estrategia de reducción de gases con efecto invernadero (GEI).

La división política dificulta su aprobación

Antes de llegar al Senado, el texto ya está claramente marcado por la división política del país y las dos visiones sobre el modelo económico y la legislación ESG de cara al futuro, ya que ha sido aprobado por 215 representantes, en prácticamente un ‘empate técnico’ ya que ha sumado 214 votos en contra.

Y, entre las voces que se han mostrado reacias a esta nueva regulación está, según apunta la agencia Bloomberg, instituciones como la Cámara de Comercio de Estados Unidos

“Los inversores, que son los verdaderos propietarios de las compañías, reconocen la importancia de la información sobre sostenibilidad a la hora de tomar decisiones y la llevan reclamando desde hace años”, ha asegurado la presidenta del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Maxine Waters

Esta nueva regulación llega a su tramitación en el Senado, que tiene capacidad para cambiar la redacción de la propuesta, con una media de un 70% de empresas cotizadas que aún no desvelan información sobre los riesgos en materia medioambiental, según datos de Bloomberg. 

En este contexto político, el desarrollo de esta regulación en las Cámaras va en paralelo a las nuevas exigencias en materia de información sobre el riesgo climático que está elaborando la Securities and Exchange Commission (SEC) y que, previsiblemente, podrían anunciarse después del verano.

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