El estándar de ‘green bond’ europeo será voluntario

El documento en el que trabaja la Unión Europea dejaría abierta la puerta a un marco más flexible para los bonos soberanos

La Unión Europea planea hacer en voluntario el estándar de bono verde en el que está trabajando, de acuerdo con ‘Bloomberg’, que habría tenido acceso a un borrador de la futura normativa en la que se está trabajando.

Esta previsto que el estándar esté listo para ponerse en marcha en 2022 con el espíritu de convertirse «en un estándar global», de acuerdo con el documento en el que estaría trabajando Europa y que se debería hacer público el próximo 14 de julio.

«El mercado de bonos puede facilitar que el capital se mueva hacia las transiciones verdes y ayudar a la Unión Europea a cumplir con sus objetivos medioambientales», recogería el borrador. «El estándar voluntario en conjunción con una supervisión ligera aseguraría que los objetivos se consiguen con la mejor relación coste/beneficio», añadiría.

El estándar sería voluntario y más flexible para deuda soberana

El desarrollo del mercado de deuda en Europa ya es una realidad e, históricamente, las entidades del Viejo Continente han sido las más activas en volumen de emisiones sostenibles, aunque la banca estadounidense trata de rivalizar con ellas.

Este año, ya una cuarta parte de las emisiones que se han puesto en marcha cuentan incluyen factores éticos. Este mismo jueves, por ejemplo, el Banco Santander ha colocado 1.000 millones de euros.

La semana pasada fue el Banco Sabadell el que llevó a cabo una emisión de deuda sénior no preferente.

Repsol es otra de las grandes empresas que está avanzando en su programa de deuda verde y este lunes arranca un ‘road show’ para presentar su estrategia de financiación sostenible; en la que además de deuda verde o de transición, va a poner en marcha emisiones de bonos ligados a objetivos de sostenibilidad.

La estandarización en la que trabaja Europa se enmarca dentro de los intentos de evitar el ‘greenwashing’ en este tipo de operaciones. Una de las consecuencias de que existan varias posibilidades es que no se establecen correctamente los precios.

En este sentido, el ‘greenium’ que le correspondería a este tipo de colocaciones, en un mercado que puede desconfiar de algunas emisiones no se fijaría del todo correctamente e incluyan riesgos imprevistos.

Más flexibilidad con los bonos soberanos

Otra de las propuestas del borrador que recoge Bloomberg, es que los bonos soberanos contarán con una mayor flexibilidad que los corporativos a la hora de fijar los objetivos de inversión. Se ajustarían más hacia el conjunto del programa de gasto, que hacia los proyectos individuales de los fondos de cada emisor.

Uno de los hándicaps que, por ejemplo, ha retrasado la puesta en marcha del primer bono verde del Tesoro es la compleja asignación que requiere la identificación de cada proyecto y los fondos que se incluirán.

En este sentido, la megaemisión que plantea el Tesoro, así como las propias emisiones europeas, serán más fáciles con un marco más flexible a la hora de asignar e identificar los fondos.

De hecho, hasta un 30% de la deuda que emitirá la Unión Europea dentro de su plan de reconstrucción, contará con un componente verde.

Está previsto que la Comisión presente un gran paquete normativo el 14 de julio

La ESMA (European Securities and Markets Authority) será la que establezca cuando un bono sea verde y las emisiones contarán con revisiones por terceros -algo que ya se hace por ejemplo en el caso de la deuda colocada con los estándares voluntarios elaborados por Climate Bonds-.

Está previsto que el próximo 14 de julio la Comisión Europea presente un gran ‘paquete’ de propuestas normativas relacionadas con las finanzas sostenibles.

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