China irrumpe en el tablero de las finanzas verdes: el regulador acelera en la estandarización ESG

El Banco Popular de China promoverá el desarrollo de préstamos, bonos o seguros verdes para alcanzar el compromiso del país con las 'cero emisiones' de cara a 2060

China avanza con paso firme hacia la carrera en la que varios países disputan por hacerse con el liderazgo climático.

El pasado otoño, el gigante asiático anunció su intención de ser neutral en carbono en 2060. Tan solo unos meses después, con Joe Biden ya en la Casa Blanca, el gigante presentaba su libro blanco «Energía en la nueva era de China«.

Y ahora el banco central de la nación asiática ha anunciado que quiere acelerar la puesta en marcha de los estándares ‘verdes’ para impulsar las finanzas sostenibles.

«En la actualidad, el sistema estadístico de finanzas verdes está mejorando gradualmente y se ha logrado un progreso significativo en la formulación de una serie de estándares de finanzas verdes”, explicó hace pocos días a la prensa Wang Xin, director de la Oficina de Investigación del Banco Popular de China.

El nuevo plan de China es impulsar su agenda de finanzas verdes

En concreto, el Banco Popular de China (PBOC, por sus siglas en inglés) promoverá el desarrollo de préstamos, bonos y seguros verdes, así como productos financieros de carbono o derivados, como parte de los esfuerzos del país para cumplir el objetivo de neutralidad en carbono para 2060.

Un plan de trabajo que se une a la hoja de ruta verde con la que pretende dar un nuevo salto energético y, así, disipar poco a poco la mala fama que le ha precedido durante años al ser considerado uno de los países más contaminantes del planeta.

Innovación de productos

En su plan para impulsar las finanzas verdes, el PBOC fomentará la innovación de productos para mejorar el sistema de emisión, estandarizará los procedimientos de transacción y aumentará la transparencia. 

De esta forma, promoverá el desarrollo de préstamos, bonos y seguros verdes, a la vez que creará productos financieros de carbono y otros derivados.

Por consiguiente, Peng Lifeng, subdirector del Banco Popular de China, recalcó que indicará a los bancos que aumenten los recursos que se destinan a líneas de crédito ecológicas y que exploren el uso de medidas de política tales como représtamos, descuentos financieros, mecanismos de garantía y compensación de riesgos para incentivar a las instituciones financieras a desarrollar sus programas de crédito verde.

Asimismo, el banco central de china proporcionará a los bancos una compensación por pérdidas de préstamos verdes de hasta un 20% y animará a las instituciones financieras a desarrollar productos y servicios innovadores de crédito ecológico para los participantes en el comercio de emisiones de carbono.

Para ello, el PBOC ha propuesto siete principios, entre los que figuran las obligaciones de comprender los riesgos ESG, la divulgación de información ambiental y utilizar herramientas financieras ecológicas, para aquellas insituciones que deseen participar.

Hasta ahora, un total de 39 instituciones financieras chinas y extranjeras ya los han adoptado.

Por otra parte, a la vez que empleará plataformas multilaterales y bilaterales o mecanismos de cooperación para promover los intercambios internacionales sobre finanzas verdes, con el objetivo de mejorar la participación de la comunidad internacional en las políticas, estándares, productos y mercados de finanzas verdes de China.

Un hecho que se suma a la participación del banco a la iniciativa IPSF (Plataforma Internacional de Finanzas Sostenibles), que promueve la convergencia internacional de los estándares de finanzas verdes.

Xin indica que, a finales del 2020, los préstamos verdes pendientes de China alcanzaron casi 12 billones yuanes, siendo «el más alto del mundo» y que la tasa de préstamos fallidos de los préstamos verdes «también se encuentra en niveles mucho más bajos que otros tipos de préstamos en la industria bancaria».

Por ello, la tasa de morosidad de los préstamos verdes se ha mantenido por debajo del 0,5% durante tres trimestres consecutivos, siendo 1,6 puntos porcentuales más bajo que el promedio de la industria bancaria.

Mientras tanto, en esa misma fecha, el stock de bonos verdes era de 813.200 millones de yuanes, ocupando el segundo lugar en el mundo y, hasta la fecha, alrededor del 90% de las emisiones de bonos verdes han tenido plazos superiores a tres años, que ninguno de estos instrumentos ha incumplido.

Una senda regulatoria casi definida

Para allanar el camino hacia la regulación financiera verde, Xin apuntó que están muy cerca de completar un estudio comparativo de los estándares de finanzas verdes en China y la Unión Europea, por lo que, a finales de esta año, podrían realizar el lanzamiento de un Catálogo de Clasificación Compartida China-UE concerniente a las finanzas verdes.

Este proyecto ayudará a regular el negocio en China, a la par que garantiza que las finanzas verdes logren la sostenibilidad comercial.

Del mismo modo, Xin señaló que el PBOC está intensificando sus esfuerzos para lograr estandarizar los requisitos obligatorios de divulgación ambiental e, igualmente, fortaleciendo la supervisión de las instituciones financieras, encargadas de llevar a cabo las evaluaciones de riesgos y pruebas de resistencia.

Asimismo, está reforzando su gestión prudencial, en relación con los riesgos financieros concernientes al clima.

Por esta razón, señaló que el Banco Popular de China establecerá un sistema de divulgación de información obligatoria, a través del cual las instituciones financieras reportarán los riesgos climáticos y ambientales, además de promover la contabilidad de carbono por parte de las instituciones financieras.

El banco central del gigante asiático establecerá un sistema de divulgación de información obligatoria en materia climática

Un punto con el que, tal y como indicó el director del banco central, ayudará a mejorar la disponibilidad y precisión de los datos ESG (Environmental, Social & Governance) sobre empresas y activos financieros chinos y facilitará la participación de inversores extranjeros en el mercado financiero verde del país.

Otra mejora gradual de este plan reside la optimización del mecanismo de incentivos y moderación a través de políticas como la evaluación de desempeño financiero ecológico y subsidios de interés.

De esta forma, se ayudará a orientar a las instituciones financieras a la hora de aumentar sus asignaciones hacia activos verdes y reforzará la gestión de riesgos ambientales, además de, según afirmó Xin, «mejorar la capacidad de la industria financiera para apoyar el desarrollo verde y bajo en carbono».

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