Uno de cada cinco analistas advierte del riesgo para el empleo de la transición verde

Los trabajadores de sectores con mayores probabilidades de perder su empleo en una economía de cero emisiones deberían recibir reciclaje profesional, según una encuesta de Fidelity

Soldador

No hay duda sobre la urgente necesidad de la transición energética para hacer frente a la crisis climática, aunque es necesario reflexionar sobre las medidas sociales que deben acompañarla para que la transición sea justa.

Uno de cada cinco analistas financieros considera que los trabajadores de los sectores que examinan podrían perder su empleo en una economía de bajas emisiones de carbono, según una encuesta llevada a cabo por Fidelity.

Estos deberán reconvertirse, pero el análisis hace hincapié en que los trabajadores de sectores con mayores probabilidades de quedarse sin trabajo en una economía de cero emisiones netas son los que menos apoyo han recibido.

Por sectores, precisamente en las áreas de energía y materiales, dos de los sectores que podrían verse más afectados por la destrucción de empleo, no han tomado medidas significativas todavía, según los 150 analistas encuestados a nivel global.

No obstante, en Europa, para que se elimine gradualmente la energía del carbón para 2030 de forma más justa, la Comisión Europea ha creado un Fondo de Transición Justa de 17.500 millones de euros para ayudar a respaldar los impactos sociales del cierre del carbón.

“Las empresas que están cerrando instalaciones de generación de carbón han intentado comunicarlo a los trabajadores con la suficiente antelación y ofrecer oportunidades de recolocación cuando ha sido posible», señala un analista de servicios públicos en Norteamérica que participó en la encuesta.

Representación de los sectores vulnerables a la destrucción de empleo y de las acciones tomadas para ayudar a los trabajadores. Gráfico de Fidelity.

En el lado contrario, los servicios públicos son las que más pasos están dando para minimizar el coste social de la conversión hacia este modelo más sostenible en el plano medioambiental.

También muchas empresas industriales también han lanzado iniciativas. Según explica un analista de automoción con oficina en Europa, las empresas están poniendo en marcha planes de jubilación anticipada para los trabajadores que fabrican motores de combustión interna y sus transmisiones.

La encuesta de Fidelity destaca que en las negociaciones con los sindicatos a menudo se plantean despidos, si bien, otra opción podría ser ofrecer cursos de reciclaje profesional.

En el caso de la minería de carbón, dadas sus habilidades y expectativas salariales, las áreas con mayor potencial están en construcción, logística, fábricas y energías renovables.

En este sentido, un informe de WWF desvela que en algunas regiones europeas, los trabajos sostenibles podrían más que reemplazar los puestos del carbón que se perderán en las zonas especializadas de Polonia, Grecia y Bulgaria.

Los beneficios de creación de empleo y restauración ambiental tras invertir en la transición no son inmediatos

Por ejemplo, en la región polaca de Silesia, hasta 85.000 puestos de trabajo en diferentes ramas económicas podrían ser creados para 2030, según las previsiones de WWF. Teniendo en cuenta las reducciones previstas por el cierre de minas, si hay una inversión económica adecuado supondría un aumento neto de 34.000 puestos con más diversificación.

Sin embargo, la ONG advierte de que los retornos esperados de creación de empleo y restauración ambiental de invertir en la transición no son inmediatos. En Bulgaria, el decalaje esperado es de tres años.

Se necesitan objetivos más ambiciosos

La encuesta de Fidelity pone de relieve que todavía son necesarios objetivos más ambiciosos para que todos los sectores alcancen las cero emisiones netas de carbono para el año 2050.

Las variaciones de los objetivos de reducción de emisiones de las empresas en los distintos sectores y regiones son muy acusadas.

Así, el 71% de los analistas que cubren Europa cree que las empresas han planteado los objetivos adecuados para
conseguir cero emisiones netas en 2050, mientras que este porcentaje se reduce al 0% en Latinoamérica y la región de
Europa del Este, Oriente Medio y África
.

En todo el mundo, la mitad de los analistas cree que las empresas tendrán que revisar al alza sus objetivos para alcanzar la
neutralidad climática
.

‘Engagement’ y vincular sueldos a emisiones

Entre las propuestas, los analistas señalan que las empresas pueden ayudar a acelerar la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono vinculando la retribución de los directivos a las reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero.

De acuerdo con los analistas de Fidelity, prácticamente el 40% de las empresa no relaciona los salarios de su alta dirección con cuestiones ESG. Únicamente un tercio de las empresas vincula actualmente la retribución de los primeros espadas a las emisiones de gases.

Asimismo, solo la mitad de las empresas analizadas obliga a los consejos a considerar de forma más general cuestiones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo.

«Las empresas que hacen ambas cosas deberían estar en disposición de capitalizar el enorme abanico de oportunidades que surgirán a medida que la economía mundial gravite hacia sectores con cero emisiones netas, mitigando al mismo tiempo unos riesgos muy reales«, argumenta el análisis.

La encuesta a los analistas de Fidelity International sugiere que el diálogo colaborativo de los inversores puede ser más eficaz que los esfuerzos individuales.

Sin embargo, las interacciones conjuntas de los inversores son todavía relativamente infrecuentes, lo que sugiere que hay margen para multiplicar estos esfuerzos colaborativos.

Estos analistas creen que el diálogo con los inversores es la forma más eficaz de instigar cambios en el gobierno corporativo, mientras que la regulación es el mayor catalizador para propiciar cambios en las prácticas medioambientales y sociales.

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