Solo una minoría de gestoras aplica votos de castigo climáticos

Los pesos pesados de la industria se resistieron mayoritariamente a penalizar a los consejeros por temas climáticos durante la temporada de juntas de 2021

Una de las armas más poderosas de las gestoras de fondos en la lucha contra el cambio climático es el voto. Sin embargo, todavía son pocas las que llega al extremo de votar en contra de los consejos de administración de sus participadas por no haber fijado estrategias climáticas suficientemente ambiciosas.

Un análisis del voto en las juntas de 2021 de las gestoras con más de 1 billón de dólares en activos revela que, mayoritariamente, se alinearon con los equipos directivos para prolongar el ‘status quo’ en las compañías del S&P500 de sectores críticos para el clima como el bancario, petrolero y gasístico.

Vanguard, Fidelity, BNY Mellon, T. Rowe Price, Wellington Management y JP Morgan Asset Management votaron a favor de la elección o reelección de los directivos propuestos por las compañías de dichos sectores en más del 98 por ciento de las ocasiones, según el último informe ‘Climate in the Boardroom’ de la ONG Majority Action.

Las mayores gestoras del mundo, que figuran entre los principales accionistas de las empresas cotizadas estadounidenses, tienen la opción de castigar con su voto a los equipos directivos que no fijen estrategias alineadas con las cero emisiones netas. Aunque son pocas las que lo hacen de forma sistemática.

BlackRock ha aumentado notablemente su apoyo a las resoluciones climáticas durante este último año, sumándose a la campaña climática en Exxon, donde votó a favor de los consejeros propuestos propuestos por Engine No.1 aludiendo su experiencia para «una experiencia energética transformadora”. 

Aún así, votó a favor del 96 por ciento de los directores propuestos desde la dirección en estos tres sectores. La primera gestora del mundo por patrimonio redujo al 91 por ciento los votos a favor de directores en las compañías energéticas estadounidenses, frente al 98 por ciento de los apoyos que brindó en 2020.

Pimco y Amundi, las que más se opusieron

En el lado contrario, Pimco (75,3 por ciento), Amundi Asset Management (81,7 por ciento) y Legal & General Investment Management (82,9 por ciento) figuran como las gestoras que menos han votado a favor de los directivos en las juntas de empresas críticas para el clima este año.

Precisamente, estas tres firmas de gestión de activos lideran la tasa de compañías en que votaron en contra del presidente o director siguiendo las recomendaciones basadas en la aproximación climática de Majority Action.

En particular, la británica L&G IM se alineó con esta directriz en el 77,8 por ciento de las empresas ‘críticas’, por delante de Pimco (68,8 por ciento), Amundi AM (66,7 por ciento) y a bastante distancia de BlackRock (21,1 por ciento).

Inclusión en las políticas de voto

Pese a la creciente alineación de la mayores gestoras con los compromisos ‘net zero‘, el informe advierte de que estos resultados son fruto de las políticas y guías de voto de las gestoras que son «insuficientes e inconsistentes».

“Sin una responsabilidad adicional en las juntas por parte de los accionistas más grandes e influyentes para hacer la transición ‘net zero’ en las empresas críticas para el clima de las industrias del petróleo y el gas, la producción de electricidad y los servicios financieros seguirán impulsando el calentamiento por encima de 1,5 grados», ha subrayado Eli Kasargod-Staub, el director ejecutivo Majority Action.

A su juicio, las políticas de voto deberían especificar de forma clara las expectativas de que las compañías de la cartera tomen acciones consistentes con limitar la subida de la temperatura a 1,5 grados, es decir, no solo un desglose sobre cómo percibe o gestiona los riesgos climáticos.

Engine No.1 incluye en sus políticas la oposición a los directivos sin suficiente ambición climática

Asimismo, un máximo nivel de compromiso con el clima se vería reflejado si estas políticas incluyeran la determinación de votar en contra de los directivos que no logren alinear sus participadas con estos estándares.

Este nivel de detalle en cuanto a decisiones de voto por el clima está presente en los objetivos fijados por la guía de ‘proxy voting’ de la mencionada gestora Engine No.1, conocida por su exitosa campaña para colocar consejeros pro-clima en Exxon.

Mejorar las guías de voto

Sin embargo, entre las 14 gestoras de fondos de inversión de más de 1 billón de patrimonio en activos apenas cuatro se reservaron la posibilidad de votar en contra de la junta directiva por cómo afrontan las cuestiones climáticas, según se recoge en sus guías de voto de este año.

Amundi, BlackRock, JP Morgan AM y Legal & General son las únicas que contemplan esta opción, aunque ninguna de ellas fija como objetivo de su política de voto que la política climática de la participada se alinee en los 1,5 grados.

En el caso de las guías de voto de BNY Mellon, Capital Group, Goldman Sachs AM, Pimco, Vanguard, Fidelity, State Street, T. Rowe Price y Wellington no se menciona la posibilidad de votar en contra de los directores sobre la base del desempeño climático.

«El deber fiduciario que tenemos como administradores de activos es proteger las inversiones de los clientes y crear valor», ha recordado ha señalado John Hoeppner, responsable de inversión sostenible de Legal & General IM en América.

En su opinión esto es un mandato claro para hacer que las juntas directivas de sectores críticos para el clima -como petróleo, gas, energía eléctrica, automoción y finanzas- rindan cuentas sobre su falta de liderazgo en materia de cambio climático y de su enfoque en las ganancias a corto plazo en lugar de la creación de valor a largo plazo.

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