Más allá de la inflación: Jackson Hole se centrará en la desigualdad

Esta semana se celebra el simposio de banqueros centrales organizado por la Reserva Federal, que abordará la desigualdad económica y social. Algunos expertos esperan pistas sobre el 'tapering'

Con agosto llegando a su fin, esta semana hay una cita marcada en rojo en el calendario de los mercados. Es el encuentro anual de los banqueros centrales, en el que la Reserva Federal estadounidense podría tomar un enfoque mucho más social de lo que acostumbra.

La próxima cumbre de Jackson Hole reunirá -de forma virtual- a los banqueros centrales de todo el mundo. Será del 26 al 28 de agosto y, finalmente, tendrá carácter telemático, según se ha decidido este lunes, sin la presencia de los primeros espadas de la política monetaria en el Estado de Wyoming.

De esta forma el avance de la variante Delta del coronavirus marcará una cita anual que lleva por título ‘Políticas macroeconómicas en una economía desigual’.

Un encabezado que da pie a tratar otras cuestiones más allá de la vigilancia de la inflación o la reducción de compras de bonos por parte de la Fed. Entre ellas, todo apunta a que prestarán atención a la desigualdad económica y social.

«Este año, el foro se centra en la política económica y las desigualdades, lo que coincide con la nueva estrategia de la Reserva Federal, que busca de un incremento del empleo y una mayor inclusividad», afirma el economista jefe de Oddo BHF, Bruno Cavalier.

No es la primera vez que una cumbre de estas características aborda temáticas sociales. Aunque hay que remontarse hasta 1998, con Alan Greenspan, para ver la desigualdad en el centro de la agenda de Jackson Hole.

La desigualdad afecta al mercado de bonos

«La creciente desigualdad económica es importante para los bonos porque es uno de los motores estructurales a largo plazo que ha contribuido a que las tasas sean tan bajas», argumenta Steven Major, director global de investigación de renta fija de HSBC.

Estas desigualdades entre países y dentro de ellos no han parado de acrecentarse por la pandemia del Covid-19 y, no está claro, si incrementándose por las medidas de laxitud monetaria.

«Aquellos que poseen activos, incluidas casas, acciones o bonos, se vuelven aún más ricos mientras que todos los demás permanecen iguales o se empobrecen, podría haber mayores brechas de desigualdad», explica Major en un análisis reciente.

El debate sobre la conexión entre las políticas monetarias expansivas, los tipos bajos y el aumento de la desigualdad no es nuevo. Ya en 2019, el Banco Central Europeo publicó una investigación desligando sus compras en el programa de expansión cuantitativa (QE) de la desigualdad en la zona euro.

«Los participantes de Jackson Hole podrían argumentar que los bancos centrales no deben lidiar con la desigualdad, diciendo que los gobiernos y sus políticas fiscales se adaptan mejor a esta tarea (…) Las políticas gubernamentales pueden ser más adecuadas, pero podrían provocar flujos hacia activos más seguros, como los bonos del Estado», añade el experto de HSBC.

Según el razonamiento de Major, impulsar una redistribución del capital al trabajo podría invertir la prima de riesgo de desigualdad y afectar negativamente a algunas empresas, lo que afectaría a su desempeño en los mercados de crédito y al valor de sus acciones.

La ESG de los banqueros centrales

En cualquier caso, lo cierto es que en las últimas crisis recientes -la financiera, la climática y la sanitaria- el protagonismo de los banqueros centrales en ambientes no monetarios ha aumentado notablemente.

En el ámbito social, el propio presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ponía el foco en un discurso esta primavera sobre la postura que debe jugar la supervisión para evitar la discriminación racial y de las clases económicas más bajas.

Pero lo social no es el único vértice ESG que preocupa a los banqueros. Una nueva generación congregada en la Network of Central Banks and Supervisors for Greening the Financial System (NGFS) ya ha exigido un papel protagonista en las cuestiones climáticas.

Anuncios preliminares sobre el ‘tapering’

De momento, no se espera que la crisis climática se aborde en el simposio de esta semana. Uno de los temas que más expectativas genera en el mercado son las posibles pistas que deje el encuentro sobre el ‘tapering‘ o reducción de su compra de activos.

«Nos mantenemos en la idea de que el ‘tapering’ comience en enero, con algún anuncio preliminar en la próxima conferencia de Jackson Hole de agosto», avanza Paolo Zanghieri, economista senior de Generali Investments.

En esa línea, el CIO de la gestora de fondos Axa Investment Managers, Chris Iggo, conicie que esta cumbre «no es el momento apropiado para anunciar un cambio de política».

«A lo sumo es una oportunidad para orientar las expectativas del mercado hacia lo que probablemente será un anuncio de reducción de la política monetaria en los próximos meses», coincide Iggo.

«Esto permitiría al banco central proceder tranquilamente a la normalización de su política monetaria«, señala Julien-Pierre Nouen, economista jefe de Lazard Frères Gestion.

Según Cavalier, de Oddo BHF, el debate sigue pendiente de la reunión del Federal Open Market Committee (FOMC) del 22 de septiembre, en la que es más probable que se anuncie un posible cambio de política monetaria.

Las gestoras ven más probable el anuncio de reducción de las compras de activos en septiembre

«La Fed parece haber adelantado levemente el calendario de reducción de sus compras de activos, cuyo objetivo es ahora finales de 2021 en lugar de principios de 2022. El anuncio oficial aún está por llegar. La reunión del FOMC de septiembre será un escenario más adecuado», argumenta.

Para entonces, la Fed dispondrá de un nuevo informe mensual sobre el empleo (3 de septiembre) y sobre la inflación del IPC (14 de septiembre).

Entre los datos macroeconómicos clave que se publicarán en los próximos días figuran los índices preliminares de PMI de agosto, las ventas de viviendas existentes y nuevas, el gasto de los hogares en consumo, así como encuestas regionales sobre el sector manufacturero.

Con todo parece que habrá que esperar a que empiece el curso para los anuncios oficiales de ‘tapering’, pero el mercado tampoco lo recibirá con excesiva sorpresa. Antes, tocará escuchar a los banqueros abordando las cuestiones de política macroeconómica y la desigualdad en el valle de Jackson Hole.

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