Los señores del dinero dicen sí a la ESG

Los fondos soberanos y los bancos centrales aceleran en la incorporación dentro su ámbito organizativo de estos criterios, de acuerdo con un estudio de Invesco

El ritmo de incorporación de criterios ESG se ha acelerado con la pandemia. De acuerdo con el noveno Estudio Global de Gestión de Activos Soberanos de Invesco, desde 2017 los grandes inversores ‘soberanos’ -tanto los fondos como los bancos centrales- han dado pasos adelante en la incorporación de este tipo de criterios.

En concreto, en tan solo cuatro años se ha disparado la proporción de los que ha adoptado una política ESG en el ámbito organizativo, que pasa del 46% al 64% entre los fondos soberanos y del 11% al 38% entre los bancos centrales.

Tal como demostró la semana pasada el Banco Central Europeo (BCE) la sostenibilidad ya se merece formar parte de la política monetaria de la institución y la COVID-19 ha actuado de catalizadora.

En términos de la cartera de inversiones, casi un tercio (23%) de los fondos soberanos y un 45% de los bancos se centrales se centran más en los criterios ESG como consecuencia de la pandemia. En volumen de activos, la proporción es notablemente más alta en el caso de los fondos soberanos -roza la mitad- ya que los principales actores del mundo ya siguen criterios ESG.

Un cambio rápido de parecer

El compromiso de los fondos soberanos con los criterios ESG contrasta claramente con las actitudes señaladas en la edición de 2017, que apuntaban a una tenaz reticencia por parte de algunos a incluir consideraciones ESG, menos aún durante una crisis que agravaba las prioridades contrapuestas.

En todo caso, surgen distintas particularidades derivadas de las diferencias en cuanto a la finalidad de los fondos soberanos de inversión que influyen en la adopción de criterios ESG.

Por ejemplo, los fondos soberanos orientados a la liquidez se centran más en mantener la liquidez para ayudar a financiar los déficits presupuestarios, y solo un 12% de estos fondos cuenta con una política ESG formal.

Estos inversores han estado durante la COVID-19 muy influidos por las necesidades financieras de los propios gobiernos. «Los gobiernos, que han tenido que enfrentarse a problemas fiscales, han recurrido a los fondos soberanos para ayudar a compensar sus déficits. Algunos fondos estaban bien preparados, pero otros han tenido que realizar ajustes rápidos para generar liquidez», apunta Rod Ringrow, Head of Official Institutions de Invesco.

Por el contrario, un 79% de los fondos soberanos de pasivo cuentan con una política ESG, lo que refleja sus mayores horizontes de inversión, la necesidad de tener en cuenta los riesgos a largo plazo, como el cambio climático, así como la necesidad de representar las perspectivas y prioridades de sus beneficiarios.

El 57% de los fondos soberanos cree que las consecuencias del cambio climático dejan oportunidades para generar valor

Los fondos soberanos también han acelerado la búsqueda de oportunidades de inversión sostenible. El creciente reconocimiento de las oportunidades que ofrecen las inversiones relacionadas con el clima ha contribuido a que estos fondos hayan cambiado sus motivaciones para integrar criterios ESG a fin de lograr mayores rentabilidades.

En este sentido, un 57% de los fondos soberanos cree que el mercado no ha descontado las consecuencias a largo plazo del cambio climático, lo que ofrece oportunidades para conseguir alfa.

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