El desafío que plantea la descarbonización de la agricultura

Se han de tener en cuenta cuestiones como la protección de la biodiversidad, la reversión de la degradación del suelo y la gestión sostenible de la silvicultura

La capacidad de cumplimiento del Acuerdo de París depende de las perspectivas de descarbonización del sector de la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra, que hoy en día es responsable de cerca de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente por la gestión del suelo, la deforestación y las emisiones del ganado, según el IPCC.

La tierra no solo proporciona alimentos para la población, sino que también representa un recurso fundamental para el desarrollo sostenible en muchas regiones, especialmente en determinados países en vías de desarrollo.

Según las previsiones de la OCDE, la población mundial crecerá hasta los 8.600 millones en 2030, frente a los 7.000 millones actuales. De acuerdo a las Naciones Unidas, podría alcanzar los 9.800 millones en 2050.

En particular, entre otros foros internacionales, la Expo de Milán de 2015 puso de manifiesto la necesidad de un cambio de paradigma de los hábitos alimenticios debido a la escasez de recursos y el aumento de la población.

Por ejemplo, se ofrecerá la posibilidad de elegir recursos dietéticos alternativos, como las proteínas estructuradas derivadas de la investigación entomológica, pero también la reducción del plazo de suministro y elevar la atención sobre los productores locales para cumplir los objetivos de descarbonización.

En consecuencia, es probable que los consumidores se vean sometidos a un aumento marginal de los precios de venta antes de que se produzca el frenado natural de la curva de precios debido a los avances tecnológicos que acelerarán la producción aprovechando las técnicas alternativas más saludables.

Los consumidores se verán sometidos a un aumento marginal de los precios de venta

En este contexto, los gestores de activos tienen un papel relevante que desempeñar y están incorporando de forma generalizada consideraciones medioambientales y sociales en sus procesos de inversión.

En Eurizon, como parte de nuestras decisiones de inversión, tenemos en cuenta cuestiones como la protección de la biodiversidad, la reversión de la degradación del suelo y la gestión sostenible de la silvicultura, en consonancia con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 15 de la ONU.

Este enfoque está en sintonía con el nuevo marco del Green Deal de la UE y también responde a la creciente preocupación del mercado.

Hasta hace poco, las alianzas de los gestores de activos se enfocaban principalmente en el clima y en sus efectos directos sobre la salud y la seguridad.

La agricultura necesitará capital adicional para lograr una vía de descarbonización exitosa

Sin embargo, ahora hay una lista de temas cada vez más amplia que adquiere mayor importancia, como los polinizadores, la diversidad genética o la fertilidad del suelo, tal y como se recoge en la Taxonomía de Finanzas Sostenibles de la UE.

Las iniciativas de la industria y los foros mundiales, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP 15) que tendrá lugar en octubre de este año, son oportunidades excelentes para garantizar que se mantenga el enfoque.

Además, propician que se desarrollen marcos para contribuir a la nutrición, la seguridad alimentaria y los medios de vida de las personas, mientras avanzamos hacia la consecución del Acuerdo de París.

El sector necesitará capital adicional para lograr una vía de descarbonización exitosa y esto podría abrir nuevas oportunidades de inversión.

Por ejemplo, la búsqueda de fuentes alternativas de proteínas en el ámbito vegetal ha activado la I+D en la mayoría de los países con resultados empresariales viables detectables en empresas como Beyond Meat, Ingredion, Hain Celestial.

Obstáculos en los países en vías de desarrollo

En el caso de los países en vías de desarrollo, que suelen representar una parte importante de la producción, el futuro del sector agrícola es fundamental tanto desde el punto de vista del consumidor como del productor.

Este futuro está profundamente ligado a la construcción de una economía sostenible.

El contexto económico es importante, ya que estos países suelen enfrentarse a mayores obstáculos para la aplicación de las opciones de mitigación disponibles, incluyendo la accesibilidad a la financiación, la pobreza, el desarrollo tecnológico, por nombrar algunos.

En este sentido, el enfoque de gestión de los aspectos ESG debe incluir consideraciones adicionales en materia de gobernanza. Así, es necesario que haya más actores con enfoques diferentes en el mercado.

En general, las inversiones temáticas dentro de la agricultura sostenible permitirán centrar el capital en aquellas partes de las cadenas de valor agrícolas en las que la propuesta de valor a largo plazo vaya unida a la mayor expectativa de impacto social, medioambiental y climático positivo.

Los líderes empresariales deberán mitigar la escalada de los costes de las materias primas a corto plazo

Este entorno también afectará a las ‘commodities’.

Con el suministro de numerosas materias primas cada vez más difícil de asegurar, especialmente debido a la actual pandemia, la volatilidad de los precios de las materias primas puede no ser un mero fenómeno temporal debido a la subida de los precios del petróleo, las condiciones climáticas y el aumento de la inflación.

Los productores pueden absorber los costes adicionales o trasladar las subidas de precios a los consumidores que, sin embargo, ya son reticentes a gastar.

Los pasos a seguir

Creemos que los líderes empresariales tendrían que formular una estrategia doble para contrarrestar lo que es evidentemente un nuevo régimen de volatilidad y escalada de los costes de las materias primas: mitigación del riesgo a corto plazo y una visión de sostenibilidad a más largo plazo.

Algunos pasos a seguir podrían ser una modelización financiera de todos los insumos de las materias primas, ya que el seguimiento de los costes, las proyecciones en varios escenarios y el análisis de riesgos facilitarán las más amplias oportunidades de cobertura.

Otros podrían ser valorar la proximidad a las fuentes de materias primas y su cociente de valor a sostenibilidad; así como adaptar una visión de sostenibilidad de la empresa en los Consejos de Administración.

Por último, será necesario alcanzar acuerdos a largo plazo y justos con los gobiernos, que permitan crear marcos políticos propicios para facilitar las oportunidades de suministro.

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