Los inversores brasileños asaltan el mercado de carbono europeo

La banca está lanzando fondos que permiten exponerse a este activo a través de los mercados occidentales. La iniciativa privada trata de poner en marcha un mercado voluntario propio

A la falta de un mercado de carbono propio, la banca brasileña ha empezado a ampliar la oferta de productos financieros que dan acceso al mercado europeo y al estadounidense.

Vitreo, una plataforma recién adquirida por el Banco BTG, Banco Safra y XP van por delante en el carrera por desarrollar este mercado dentro del área latinoamericana, aunque todavía no despega, pese su riqueza ambiental.

Lo que impulsa a los bancos a ampliar su portafolio de ofertas al inversor nacional es la subida de los precios del carbono en las economías más desarrolladas.

En 2020, el valor total de este mercado alcanzó 220.000 millones de euros, con crecimiento de casi el 20 por ciento frente a 2019 – cinco veces más grande de lo que era en 2017- y algunos analistas incluso apuntan a que llegará a ser más grande que el mercado de petróleo.

Con una perspectiva de más largo plazo, desde mayo de 2018 hasta abril de 2021, el precio del carbono se ha incrementado cerca de un 190 por ciento, hasta los 55 euros a los que ha llegado en los últimos días.

El mercado europeo es el principal, con 90% del valor global, seguido de Estados Unidos, Canadá, Corea y Nueva Zelanda. El gigante chino, previsto para junio, lleva un pequeño retraso, pero se anticipa que alcanzará un gran tamaño.

Hay dos tipos de mercado de carbono, el regulado y el no regulado. En el primero, las autoridades determinan el límite de emisiones de gases de efecto invernadero para el país y las empresas, y especifica el precio por tonelada de carbono emitido que será comercializado en el formato ‘Cap and Trade’ o ‘Emissions Trading System’ (ETS, su sigla en inglés), utilizado en Europa.

También existe el mercado voluntario en lo cual no existen metas obligatorias para compañías, pero donde se negocian contratos que sirven para compensar la huella de carbono.

Razones para invertir

El combate al cambio climático está en la agenda de muchos gestores en las economías más desarrolladas y viene ganando tracción en las economías en desarrollo.

Muchos países buscan actualmente establecer políticas gubernamentales más rígidas de control en la emisión de gases de efecto invernadero y uno de los caminos para alcanzar las metas mundiales hasta 2050 es utilizar el mercado de carbono y su mecanismo de compensación de emisiones.

China es un ejemplo. Como uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, el gobierno chino anunció a finales de 2019 su compromiso de dejar en cero sus emisiones netas de carbono en 2060.

Así en febrero de 2021, el país anunció las reglas de este nuevo parqué, marcando el potencial inicio de uno de los más grandes mercados de esta naturaleza del mundo.

Los productos ofrecidos por las plataformas brasileñas tienen exposición al mercado Europa y Estados Unidos. Pero esto podría cambiar a medida que crezca el mercado chino, señala Beatriz Vergueiro, jefa de productos  ESG de XP Inc.

Su producto, el Trend Carbono Zero, que fue lanzado el 14 de junio, ahora tiene exposición en dos mercados: 75% en Europa y 25% en Estados Unidos. En la práctica, el fondo sigue el ETF KraneShares Global Carbon (KRBN), creado en julio de 2020, que replica el índice IHS Markit Global Carbon.

«Llevamos ocho meses para crear este producto porque el mercado de carbono no es tan sencillo y buscábamos ofrecer algo atrayente, diversificado y seguro para el inversor brasileño» apunta Vergueiro.

Como el tema todavía no ha desplegado en Brasil, los gestores tienen que hacer un esfuerzo extra para atraer el inversor hacía estos productos. Y lo están haciendo de forma conjunta.

El sector privado está tratando de crear un mercado de carbono privado voluntario

En el día 14 de Junio, la B3, BlackRock y XP lanzaron un curso gratuito para persona físicas sobre ESG y inversiones. «La iniciativa privada está trabajando para crear un mercado privado voluntario», señala Marta Pinheiro, head ESG de XP Inc.

George Wachsmann, chief investment officer (CIO) y socio fundador de Vitreo apunta que el país cuenta con «un gobierno conservador y vinculado a casos de crisis ambientales.» Sin embargo, cree que no va desinteresarse por el cambio climático y la ESG.

«Brasil tiene un mercado naciente, pero el crecerá, porque lo que tenemos es un problema generacional. Basta con mirar la demanda de los inversores por productos ESG; ella viene de los más jóvenes», señala.

Lanzado a finales de abril de este año, el fondo Vitreo Carbono invierte en el mercado europeo a través de índices de contratos de futuros. «Desde aquí, las perspectivas para el mercado europeo son de crecimiento continuado y estructurado», apunta. Con este escenario, el experto espera lanzar más productos en lo que queda de 2021.

Otro recién lanzado es el Safra Direct Carbono, del Banco Safra y su plataforma Safra Invest, que también invierte exclusivamente en el mercado europeo.

La iniciativa de sector público

La creación de un mercado de carbono basado en reglas internacionales es una de las ambiciones del actual presidente del Banco Central de Brasil, Roberto Campos Neto, que participó de un evento del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

Pero las iniciativas gubernamentales en este sentido están restringidas al programa RenovaBio, del Ministerio de Minas y Energía (MME, su sigla en portugués), que determina que los distribuidores de combustibles fósiles deben reducir sus emisiones de carbono mediante la compensación con créditos de descarbonización conocidos como CBIOs, que son los activos ambientales que hacen parte de la Política Nacional de Biocombustibles.

Brasil cuenta con el RenovaBio, que nació impulsado por el Acuerdo de París

Estos activos son generados por los productores o importadores de biocombustibles (etanol, biodisel, biometano, bioquerosene, por ejemplo).

El RenovaBio ha sido creado en 2017, y es parte del compromiso del país con el Acuerdo de Paris. La comercialización y registro de los CBIOS se realizan en la B3, la Bolsa de Valores de Brasil, desde mayo de 2020. Cualquiera uno puede adquirir los CBIOs, incluso los inversores particulares.

Para los actores del sector de biocombustibles, el programa RenovaBio es una oportunidad de colocar el país en un puesto de protagonismo mundial.

En una entrevista al portal biodieselbr, Luís Roberto Pogetti, presidente del Consejo de Administración de Copersucar, grupo responsable por 18% de la generación de CBios, afirma que el sector tiene la intención de llevar el debate sobre los CBIOs y su ‘comoditización’ a la COP26, en noviembre de este año.

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