Los inversores activistas centran el tiro en industria, banca y ‘retail’

Cerca de un centenar de campañas activistas han estallado este año, en que las cuestiones sociales y ambientales están recibiendo más apoyo que nunca por los inversores

La pujanza del activismo accionarial hace temblar cada vez más a algunos consejos de administración, si bien, esta amenaza de los inversores no golpea a todos por igual: empresas industriales, sector financiero y el ‘retail’ son los sectores por los que más interés muestran los activistas.

En concreto, estos tres sectores han concentrado más de la mitad (51 por ciento) de los 20.000 millones de dólares invertidos por los activistas en la primera mitad del año, según un análisis de Lazard.

Así, el peso de las nuevas posiciones abiertas por activistas en las compañías industriales equivale al 18 por ciento de los flujos, con 3.700 millones de dólares. No obstante, está por debajo de la media de los últimos cuatro años, cuando han acaparado el 22 por ciento de este tipo de inversión.

Y es que el interés de los activistas por las instituciones financieras, de más de 500 millones de capitalización, ha repuntado este semestre, cuando han captado más de 3.600 millones en nuevas posiciones. Esto supone un 18 por ciento del total y es el doble del promedio del valor agregado desde 2017.

De su lado, el ‘retail‘ también ha logrado la atención en el semestre, con un 15 por ciento del flujo invertido por los activistas, tres veces por encima de la media en los últimos cuatro años. Supera al interés del sector sanitario, con un 11 por ciento de las nuevas posiciones activistas, que no se desglosan por firmas cotizadas.

En el lado contrario, las compañías de consumo y las tecnológicas han reducido su peso en la inversión de los activistas en los primeros seis meses del año hasta el 10 por ciento, cada una, lo que está por debajo del 12 por ciento y el 22 por ciento que representan a medio plazo.

Los activistas inician 94 campañas en 2021

Durante el primer semestre, en 90 compañías se han iniciado 94 campañas activistas, la mayoría en los Estados Unidos. Esto supone un ligero descenso del 6 por ciento respecto al año anterior.

En Europa, tras cerrar un 2020 muy movido con 58 campañas, el volumen de nuevas acciones activistas se ha frenado en la primera mitad de este ejercicio hasta las 20.

Los expertos de Lazard atribuyen esta situación a que los activistas estaban «reposicionándose en un mercado post-Covid», lo que encaja con que se lanzaran más campañas en el segundo trimestre que en el primero.

Los inversores más activos

Detrás de estas actuaciones a nivel global encontramos a 75 grupos inversores. De estos, hay 21 activistas ‘primerizos’ que han acaparado mucha atención como la firma Engine No. 1, que alteró el consejo de administración de Exxon y dará que hablar con nuevas campañas climáticas.

Tras un silencioso primer trimestre, Elliott inició cinco nuevas campañas desde abril, recuperando su rango como el activista más prolífico a nivel mundial.

Oasis Management y BlueBell Capital Partners, con 4 campañas cada uno, son los siguientes inversores con más nuevas iniciativas en el primer semestre.

TCI es el activista que más capital moviliza este año

No obstante, en términos de capital empleado, The Children’s Investment Fund Management (TCI), el fondo liderado por Chris Hohn, lidera el ranking activista del semestre, con 2.300 millones de dólares.

TCI ha sido el principal impulsor de la campaña de la campaña a favor del clima ‘Say on Climate’, que ha conseguido que firmas como Nestlé, Moody’s, Total, Unilever o S&P Global sellen compromisos parar reducir sus emisiones de gases contaminantes.

Esta iniciativa que llegó a España con Aena en 2020, también ha seguido presente este semestre con Ferrovial – también participada por el inversor institucional TCI- adoptó voluntariamente un plan de reducción de emisiones.

El apoyo récord a las propuestas sostenibles

Cada vez son menos las juntas de accionistas que escapan de los inversores activistas defensores de la sostenibilidad, lo que se nota en el creciente apoyo que reciben las propuestas referentes a cuestiones ambientales, sociales y de buena gobernanza.

En las juntas de accionistas celebradas durante el primer semestre, el 14 por ciento de las propuestas ESG han sido aprobadas, lo que supone más de dos veces el apoyo promedio en los últimos cuatro años y marca un récord.

En cuanto a la ‘G’, destaca la iniciativa ‘Say on Pay’ centrada en las políticas de retribuciones de los ejecutivos, que ha logrado un 88 por ciento de apoyo en las empresas del S&P500.

En España, la política de remuneraciones de los grandes valores de la bolsa también ha estado más cuestionada durante las juntas de 2021. En las cinco ‘blue chips’ del IBEX Iberdrola, Banco Santander, BBVA y Cellnex han crecido los accionistas votaron en contra del informe de retribuciones.

En el primer semestre, las juntas de este selectivo estadounidenses han registrado un rechazo a 16 propuestas de remuneración de los directivos, más que en todo 2020, cuando no pasaron 12 propuestas, según el análisis de Lazard.

Entre las 3.000 empresas del mercado estadounidense que componen el ‘Russell 3000’, hubo 60 directivos que no recibieron apoyo de la mayoría en las juntas del primer semestre, por encima de los 50 ‘rechazados’ del 2020.

Entre las propuestas sociales y ambientales, el apoyo no ha dejado de crecer progresivamente desde 2018. En lo que va de año, han sido aprobados en 23 juntas del S&P500, con más del 28 por ciento de apoyo, frente al 23 por ciento de seguimiento que recibieron hace tres años.

Todo anticipa que en el futuro, los inversores activistas podrían dar más peso a iniciativas sociales, con más campañas por la diversidad, entendido en su sentido más amplio, en todas las empresas.

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