Los gigantes estadounidenses pelean puestos a Europa en el tablero ESG

Los dos mayores inversores del mundo, BlackRock y Vanguard, tratan de salir del furgón de cola en proactividad en las juntas

Sea por Joe Biden, sea porque la inversión responsable se ha convertido en ‘must’ para los grandes capitales, las grandes firmas norteamericanas están tratando de avanzar puestos a las europeas, que tradicionalmente han liderado los rankings.

Aunque por el momento solo tenemos una visión parcial de cuál habría sido el resultado de la temporada de juntas de 2021, los números que se han ido publicando dejan claro que los pesos pesados de la industria de la inversión quieren abandonar la cola en materia de proactividad.

De acuerdo con Morningstar -y a falta de conocer algunos datos- los gigantes de la inversión estadounidenses –BlackRock, Vanguard y State Street– habrían tratado de ser activos en la temporada de este año a la hora de apoyar propuestas ligadas a iniciativas ESG.

Fuente: Morningstar. Datos a 3 de agosto

Su relevancia, además, habría sido clave para que estas iniciativas -que han tenido más apoyo histórico que nunca- hayan salido adelante e indicaría una nueva actitud por parte de estas firmas; tradicionalmente muchos menos implicadas.

«De las divulgaciones de votos anticipados, se desprende que podría haberse producido un cambio perceptible en la postura de voto de los mayores tenedores institucionales de acciones públicas de EEUU», señala Morningstar. El paso adelante, además, no solo se habría producido en temas medioambientales, sino también sociales.

«En el cuarto trimestre de 2020, se instó a Procter & Gamble a incrementar sus iniciativas para prevenir la deforestación de la cadena de proveedores, y se pidió a Oracle que proporcionara informes sobre la brecha salarial racial y de género. Ambas resoluciones fueron apoyadas por BlackRock, Vanguard y State Street«, ejemplifica Morningstar.

¿Escalada en 2021?

A día de hoy todavía no existe la misma visibilidad sobre si la mayor proactividad en bolsa americana se ha aplicado también a las participaciones europeas; pero de los mensajes que han ido lanzando las gestoras se desprende que así debería ser y que quieren mejorar puestos en un ranking en el que no salen bien paradas.

BlackRock (6,7 billones de dólares en activos) y Vanguard (5,6 billones en activos), de hecho, arrancaban de un punto de partida bastante mediocre en materia de apoyo a las iniciativas ESG en 2020.

De acuerdo con el ranking que elabora Share Action, los dos gigantes, en la temporada de juntas de 2020 se colocaron en los últimos puestos en cuanto a soporte de iniciativas ESG.

En su informe ‘voting matters’, que la asociación activista publicó el pasado mes de noviembre, BlackRock figuraba en el puesto 51 en soporte de propuestas climáticas y sociales; mientras que Vanguard se colocaba en el 50. Son posiciones muy rezagadas, ya que en Share Action elabora un ranking de 54 gestoras.

BlackRock y Vanguard fueron de las gestoras menos activas en la temporada de juntas de 2020

La posición de State Street (2,7 billones en activos) era más favorable, aunque también figurando en el grupo de cola, quedándose en el puesto 42 y ayudando a que las entidades estadounidenses se quedaran por detrás de las europeas.

Fidelity Investments (2,8 billones de dólares en activos), que rivaliza por la tercera plaza mundial con State Street, tampoco ayudaba a mejorar el medallero estadounidense, al caer hasta el puesto 44.

De hecho, en el ‘top ten’ de dicha clasificación no figuraba ninguna firma norteamericana. Ese grupo estaba compuesto por Impax Asset Management (Reino Unido), Aviva Investors (Reino Unido), PGGM Investments (Países Bajos), Man Group (Reino Unido-Suiza), Legal & General Investment Management (Reino Unido), NN Investment Partners (Países Bajos), Aegon (Países Bajos), Robeco (Países Bajos), Amundi (Francia) y Pictet (Suiza).

La primera estadounidense en la clasificación era Northern Trust Investments y se colocaba en el puesto 19, con una tasas del 70 por ciento de apoyo medio a propuestas climáticas y sociales en la temporada de juntas de 2020.

El mensaje de que algo cambia

El retraso en materia de voto de los pesos pesados de la inversión estadounidense, es algo que ha servido para alentar el debate sobre si el discurso verde de firmas como BlackRock era un posicionamiento real o una forma de greenwashing.

El primer inversor mundial, después de la comentada carta de Larry Fink de este año, ha compartido con el mercado datos sobre su estrategia de voto en el mundo, que estarían indicando que en la temporada cerrada este julio, su actividad fue mayor que en 2020; especialmente en el caso de las propuestas medioambientales. Una temática a la que BlackRock dedicó un epígrafe específico en su último informe sobre voto.

Para las gestoras, la ESG se ha convertido en un tema estratégico, y no por filosofía, sino porque está siendo clave para captar flujos de inversión y, por tanto, para crecer y generar valor.

De hecho, para las que cotizan, los analistas comienzan a considerar que contar con una buena posición de mercado -y una oferta especializada en ESG de calidad-, es un factor que les permite captar más negocio y, por tanto, ser más atractivas como inversión.

Y en un entorno global en el que todos compiten con todos, la tendencia es que las grandes firmas estadounidenses traten de cerrar la ventaja que le llevan las europeas.

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