Los ETF ESG encaran otro año récord con el reto de crecer en gestión activa

En 2020 la oferta creció un 60%, después de que en doce meses se lanzaran más productos que en los dos años anteriores

El mercado de los fondos cotizados ESG volverá a sumar récords en 2021. De acuerdo con las previsiones avanzadas este lunes por TrackInsight el ritmo del mercado ya apunta a que se cerrará el ejercicio con más de 600 productos disponibles.

El año pasado, se lanzaron 202 ETF ESG; lo que es una cifra superior a las cifras conjuntas de 2019 y 2018, lo que permitió cerrar el ejercicio con 549 fondos cotizados con perfil responsable el 31 de diciembre de 2020.

«2020 fue uno año gigante para los ETF ESG», apunta Trackinsight. «El año pasado, las opciones de inversión se incrementaron un 60%», añade. La mayoría de los productos replican índices y, por el momento, los ETF ESG con gestión activa son solo una minoría, representando un 2% del total de los activos.

Los ETF con gestión activa solo representan un 10% del total de productos

Una cifra que, sin embargo, aumenta cuando se mira el número de productos. Actualmente los fondos cotizados ESG con gestión activa alcanzarían el 10% del total.

Para Trackinsight, ese menor peso es una oportunidad para aquellos emisores que quieran capturar un «nicho de mercado en este mercado tan competitivo». También pronostica que podría ofrecer una ventana de negocio a las gestoras tradicionales que busquen expandir sus ideas también en el mercado de ETF.

Indexados, una oportunidad para los proveedores de datos

A la espera de que la inversión activa gane puntos, por el momento los productos indexados son los líderes del sector. Desde MSCI, hasta Solactive pasando por S&P Dow Jones, los emisores de índices son variados y la cifra es mucho más alta sí se mira hacia los proveedores de datos.

En total, se calcula que los distintos proveedores de índices utilizan alrededor de 125 proveedores de datos para dar vida a sus indicadores.

Un punto en el que, sin embargo, los gestores activos son diferenciales. «Los inversores encontrarán que de forma general los gestores activos de fondos utilizan datos internos, por lo que son más ‘discretos’ sobre cómo realizan el reparto de activos», avanzan desde Trackinsight.

La integración, la estrategia líder

La estrategia ESG líder tanto en número de productos disponibles, como en activos bajo gestión es la de integración. En total, al cierre de 2020, esta categoría contaba con un total de 267 productos, que contaban con 75.600 millones de dólares en activos gestionados.

Los ETF que siguen criterios de exclusión son los menos numerosos

El segundo grupo tanto en oferta como en activos bajo gestión, es el de los ETG ‘best in class’, que contarían con 167 productos y casi 63.000 millones de dólares en activos bajo gestión.

Los ETF temáticos y los que siguen solo criterios de exclusión se colocarían en el tercer y cuarto puesto con 76 y 39 productos, respectivamente, y 24.500 y 11.600 millones de dólares bajo gestión.

Los estándares, primordiales

El fuerte crecimiento de los ETF con criterios ESG también está relacionado con que es un mercado relativamente joven, aunque esté captando mucho interés y comparte retos con toda la industria de la inversión responsable.

Uno de los más importantes es que se avance hacia la estandarización de los datos; que afecta a la información de las empresas que componen la cartera de estos productos.

La Comisión Europea está buscando dar un paso en este sentido con la creación de un informe de sostenibilidad unificado que deban publicar todas las empresas europeas.

Esta propuesta, incluida en la reforma de la Directiva de Información No Financiera, está, no obstante, en un momento inicial y buscaría crear un modelo que sirviera para avanzar en la integración de criterios contables relacionados con la sostenibilidad a nivel mundial.

Los inversores están reclamando más visibilidad a las compañías sobre sus estrategias en sostenibilidad, pero por ahora no existen modelos regulados que faciliten la comparabilidad entre cotizadas; lo que está provocando que cada vez más empresas se vean obligadas a presentar más datos ‘voluntarios’ para responder a la demanda de los inversores.

La UE quiere construir un modelo de ‘reporting’ que sirva para avanzar en un estándar global

El espíritu de la propuesta de la Comisión es construir un modelo que ya incorpore modelizaciones voluntarias que habitualmente ya utilizan las cotizadas; lo que de alguna manera ayudaría a cubrir justo lo que exige el mercado.

Algunas cotizadas reconocen que esta información se está convirtiendo en crítica para asegurar la permanencia de los inversores en el capital; y que, además, los riesgos climáticos también tienen efectos sobre la cuenta de resultados.

La banca, por ejemplo, es uno de los sectores en los que es más evidente y, por el momento, todavía cuentan con mucho trabajo con el que hacer, ya que, de acuerdo con sus propios autoanálisis, ni siquiera están alineados con las exigencias que en materia de supervisión les reclama el Banco Central Europeo (BCE).

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