Los bonos sostenibles se reivindican frente a la amenaza de la inflación

Los expertos de Nordea AM, Schroders y Vontobel encuentran oportunidades en renta fija con criterios de sostenibilidad

Mariposa

La publicación de los datos del IPC de Estados Unidos de abril hace unos días sorprendieron a los mercados, con el mayor repunte mensual de la inflación subyacente desde 1982. El incremento, hasta el 3%, ha sido superior a lo esperado y ha llevado a una corrección de diferentes activos.

En este contexto, hay división entre los expertos de si este repunte será temporal, como argumentan los bancos centrales, o será más duradero. Para algunos inversores es un momento de plantearse cómo de apropiada es su estrategia de renta fija y si quedan oportunidades en el mercado sostenible.

«Tras una prolongada era de inflación benigna, las carteras pueden estar poco preparadas incluso para cambios relativamente modestos tanto en la inflación como en las expectativas de inflación», ha advertido recientemente Pimco, uno de los mayores inversores del planeta en bonos.

De acuerdo con los expertos de Nordea AM, Schroders y Vontobel consultados por Social Investor todavía es posible obtener rendimiento con las apuestas en renta fija con criterios de sostenibilidad, aunque debe tenerse en cuenta una gestión activa de las duraciones.

«Tras una prolongada era de inflación benigna, las carteras pueden estar poco preparadas para cambios modestos»

Pimco

«Los inversores que buscan opciones sostenibles en renta fija cuentan con múltiples opciones ya que estamos viviendo un boom en la financiación vinculada a criterios de sostenibilidad», asegura Saida Eggerstedt, responsable de crédito sostenible de Schroders.

En la oferta de renta fija para un inversor ESG se incluyen las emisiones verdes, sociales y sostenibles —que incluyen aspectos ambientales y sociales— así como los bonos ligados a objetivos de sostenibilidad.

En este entorno de «inflación más alta pero no elevada», Vontobel Asset Managment (122.193 millones bajo gestión) considera que sí «hay valor en la renta fija y en los bonos verdes, ya que ofrecen una rentabilidad atractiva».

«Los bonos verdes son una excelente herramienta para apoyar proyectos verdes a nivel mundial con un impacto medible en la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, al tiempo que ofrecen las mismas ventajas de un bono normal», argumenta Daniel Karnaus, gestor de Vontobel AM.

De hecho, los inversores en bonos verdes se enfrentan a los mismos riesgos y oportunidades de inflación que cualquier inversor de renta fija, como por ejemplo, la erosión del poder adquisitivo de los cupones recibidos.

Gestión de la duración y emergentes

Por ello, para Nordea Asset Management —que cuenta con 254.000 millones de euros bajo gestión— este riesgo de una mayor inflación «se puede gestionar mediante una gestión de duración activa, es decir, disminuyendo típicamente la duración media de los valores de la cartera».

Por lo tanto, merece la pena examinar el estado de los diferentes mercados a efectos de cobertura de la inflación, teniendo en cuenta los diferentes ritmos de desaceleración económica y la recuperación en cada país según el impacto del Covid-19.

En este sentido, la firma nórdica cree que el inversor consciente de los criterios ESG puede encontrar «oportunidades de inversión atractivas dentro de los créditos de mercados emergentes seleccionados con un fuerte perfil ESG».

Nordea apuesta por los bonos de emergentes y emisores nórdicos

«Creemos que en este entorno de bajo rendimiento que todavía contempla la mayor parte del universo del mercado desarrollado, este segmento en emergentes ofrece rendimiento y, por lo general, menor riesgo de tasa de interés que bonos de mercados desarrollados comparables», señala Anton Nykvist, gestor de Nordea AM.

En los mercados desarrollados, la gestora finlandesa considera que los inversores centrados en ESG podrían encontrar valor en «los emisores nórdicos, en ocasiones sin calificación pero con buena calidad crediticia y enfoque sostenible«.

Bonos ligados a la inflación

Según las estimaciones de Pimco, de cara al futuro, la tasa de equilibrio implícita a cinco años muestra que los mercados esperan que la inflación media entre 2026 y 2031 se sitúe unos 60 puntos básicos por debajo del objetivo del 2% del Banco Central Europeo.

A juicio de esta gestora —que cuenta con 1,8 billones de euros bajo gestión—, en los niveles actuales, los bonos ligados a la inflación pueden proporcionar «una cobertura relativamente barata contra el riesgo de inflación al alza».

No obstante, el atractivo de los bonos vinculados a la inflación frente a los bonos nominales se reduce si los rendimientos aumentan debido a expectativas de inflación más altas o tasas reales más altas, aclaran desde Nordea AM.

«Este tipo de mitigación puede ser más difícil y costosa de conseguir una vez que vuelvan a aparecer los signos de inflación», advierten en un análisis reciente Steve Rodosky y Lorenzo Pagani, gestores de carteras en Pimco.

No hay bonos verdes y ligados a la inflación

Los bonos ligados a la inflación carecen de liquidez y suelen ser emitidos por los gobiernos. Según los expertos consultados por SOCIAL INVESTOR, de momento, no existe un mercado de bonos verdes y ligados a la inflación y tampoco parece que vaya a prosperar próximamente.

«El mercado de bonos ligados a la inflación es relativamente pequeño y sin liquidez tal como está hoy, por lo que normalmente no tendría sentido que un soberano —típico emisor de bonos verdes— creara una capa adicional de diferenciación», argumenta el gestor de Nordea.

Según Nykvist, que gestiona el fondo ‘Nordea 1 Global Green Bond Fund’, esto podría «aumentar aún más la prima de liquidez» que exigen los inversores por mantener los bonos soberanos vinculados a la inflación.

Riesgos multidimensionales, más allá de la inflación

Un eventual repunte de la inflación es solo uno de los riesgos que afrontan los inversores de la renta fija y sostenible, que deben exigir transparencia sobre el origen de los riesgos y los rendimientos.

Para Schroders (641.700 millones millones bajo gestión a cierre de 2020), los inversores deben tener en cuenta que los riesgos ESG relacionados con la renta fija son «especialmente multidimensionales».

La clave para limitar el riesgo de cualquier inversión consiste en seguir un enfoque de inversión disciplinado, que debe ir acompañado de una cuidadosa selección de todas las inversiones, según el experto de Vontobel.

En el caso de los bonos verdes, la gestora advierte de los riesgos específicos de ‘greenwashing’, que a su juicio, exige una inmersión profunda en los detalles de la emisión, con informes de segundas partes independientes.

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