Listas negras. La desinversión como herramienta de presión de los fondos

Norges acaba de 'salvar' a Endesa y Enel de su grupo en observación. Hay pocas gestoras que difunden el nombre y el apellido de los valores 'vetados', pero son pesos pesados en la ESG

Lista

Conforme la implicación accionarial en criterios ambientales, sociales y de buena gobernanza se normaliza como herramienta para mitigar los riesgos de las carteras de los grandes inversores, lo natural sería un aumento de la difusión de las exclusiones de las compañías que no cumplen con los estándares mínimos ni se comprometen a mejorar.

De momento, son una minoría aquellos inversores institucionales y firmas gestoras de activos dispuestas a publicar sus ‘listas negras’ de desinversiones. Para ver cómo los inversores sacan los colores a compañías en público hay que mirar fuera de España, aunque haya compañías españoles señaladas.

Y es que algunas cotizas del Ibex 35 han vivido la presión de gigantes como Norges Bank, con más de 1 billón de euros invertidos.

Esta semana, el fondo soberano noruego acaba de salvar a la energética española Endesa del estado de ‘observación’ previo que precede a su lista de compañías en las que dejar de invertir.

Endesa acaba de salir del listado de Norges

En la revisión de comienzos del semestre, Norges ha optado por finalizar el periodo de vigilancia en el que tenía a Endesa desde finales de 2016, al igual que ha sacado de este listado a su matriz Enel y también a EDP (Energías de Portugal) y Portland General Electric.

En el lado contrario, el gigante noruego ha colocado a Hyundai Engineering & Construction en observación durante los próximos cuatro años por su «riesgo inaceptable» de corrupción grave.

Asimismo, en esta revisión el fondo soberano nórdico ha revocado la exclusión de tres empresas: Precious Shipping, Empire District Electric Company y Anglo American después de que hayan dejado de infringir sus criterios y podrá volver a invertir en ellas.

En este sentido, la difusión pública y argumentada de las decisiones de desinversión por parte de Norges Bank es un buen ejemplo de la utilidad de las listas de observación y exclusión como herramientas de presión final con la que cuenta los grandes inversores institucionales en sus procesos de ‘engagement’.

También hay detractores

Los inversores no pueden simplemente realizar solicitudes a las compañías, si no que deben establecer qué harán si se ignoran sus solicitudes. Y aunque los votos en las juntas juegan un papel importante, la principal fuente de presión de un inversor es dejar de financiar a la empresa.

Tradicionalmente, esta herramienta ha sido empleada por fondos de instituciones religiosas y educativos para conseguir objetivos sociales, aunque también hay ejemplos de inversores generalistas. Sin embargo, la exclusión también tiene detractores.

Calpers considera que la desinversión es una estrategia ineficaz para lograr objetivos sociales o políticos

Por ejemplo, CalPERS (California Public Employees’ Retirement System) conocido por su promoción de criterios ESG, se posiciona en su política de ‘engagement’ en contra de la desinversión.

Indica que «parece dañar casi invariablemente el rendimiento de la inversión al causar costes de transacción (por ejemplo, el coste de vender activos y reinvertir los ingresos) y compromete las estrategias de inversión».

En este sentido, apunta a las «pruebas considerables de que la desinversión es una estrategia ineficaz para lograr objetivos sociales o políticos, ya que la consecuencia habitual es a menudo una mera transferencia de propiedad de los activos enajenados de un inversor a otro».

Liderazgo nórdico

Entre los protagonistas de la inversión nórdica, Storebrand, el mayor gestor de activos privados de Noruega también cuenta con un listado de compañías excluidas y en observación, que actualiza trimestralmente.

A cierre del primer trimestre en este se incluyen más de 240 compañías, incluyendo a Siemens Gamesa por su exposición a operaciones en el Sahara Occidental donde se podrían incumplir los derechos humanos.

De su lado, la gestora de fondos de pensiones británicos Legal & General Investment Management (con 1.500 millones de euros bajo gestión) también acaba de poner sobre la mesa los nombres de cuatro compañías en proceso de desinversión por su insuficiente progreso para afrontar los riesgos climáticos.

En concreto, el fondo anunció hace unos días su salida de la aseguradora estadounidense American International Group y de la compañía de energías PPL Corporation cotizada en Nueva York, así como de las compañías chinas Industrial & Commercial Bank of China y China Mengniu Dairy.

Otras gestoras, como la canadiense BMO Asset Management (485.000 millones de euros bajo gestión) no detallan las empresas excluidas con nombres y apellidos, pero sí tienen un marco estable fijado con las métricas ESG a tener en cuenta en cada sector.

Información limitada en las gestoras españolas

En España, aunque se están dando pequeños pasos para fomentar el ‘engagement’ con la reforma de la Ley de Sociedades de Capital, la información disponible de momento es limitada.

En el caso de las gestoras españolas, los pesos pesados del sector van retrasados respecto a otros países en esta materia. Con la entrada en vigor del Reglamento de Divulgación (SFDR) en marzo ya es posible consultar las políticas de ‘engagement’ y algunos contemplan la exclusión como herramienta de presión.

Es por ejemplo el caso de Santander Asset Management, que en su esquema del proceso de ‘engagement’ señala una parte final de evaluación del cumplimiento de los objetivos establecidos y establece «la desinversión en la empresa» como opción cuando «no se han cumplido ni se espera que se puedan cumplir».

Aunque en esta política la gestora del grupo que lidera Ana Botín, la más grande con sede en España, indica que «comunica de forma clara, directa y transparente las compañías» con las que realiza actividades de ‘engagement’ la información no está accesible desde su web de forma agregada.

Santander AM y Caixabank AM mencionan la exclusión pero no difunden un listado por compañías

De su lado, la gestora con más cuota en el mercado español de fondos y planes de pensiones, Caixabank AM también incluye la desinversión como vía a seguir en su ‘Declaración de Políticas de Diligencia Debida en relación con las Incidencias Adversas’.

Según recoge el documento, en el seguimiento de aquellos impactos negativos reales y potenciales identificados la gestora tomará las medidas necesarias que podrán consistir en «la no inversión, la desinversión, la disminución de la exposición o la puesta en observación de la misma».

En el caso de BBVA Asset Management, que controla el mayor fondo de Inversión Socialmente Responsable (ISR) con matrícula española, la información publicada en su web sobre procedimientos de implicación no hace mención específica a las desinversiones ni las exclusiones.

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