La transición energética, el nuevo ‘Dorado’ que sustituye al furor por la energía limpia

BlackRock o Amundi optan por lanzar nuevos productos con este perfil, en pleno debate sobre la posible 'burbuja' en sectores como el de renovables

La amenaza de ‘burbuja’ que planea sobre las energías renovables, está provocando que los inversores institucionales estén buscando otros sectores en los que fijarse y con los que aprovechar las oportunidades que puedan surgir de la descarbonización de la economía a lo largo de los próximos ejercicios.

Una nueva oportunidad que parece estar en los productos que invierten en transición energética, si miran los datos de demanda. De acuerdo con FT, BlackRock acaba de marcar un nuevo récord al levantar 1.250 millones de dólares en un nuevo ETF justo especializado en esta categoría.

El ETF especializado en este segmento en Estados Unidos de BlackRock marca un máximo en captación de dinero

El producto, denominado US Carbon Transition Readiness Fund, se ha convertido en el fondo cotizado que ha captado más capital de la historia. El anterior récord lo tenía el iShares ESG MSCI USA Leaders Fund, que se estrenó con 850 millones de dólares en mayo de 2019.

Este nuevo fondo cotizado, toma como referencia el índice Russell 1000, y, sin realizar exclusiones de compañías con pobres métricas climáticas, lo que hace es ponderar el peso de las empresas en base a una puntuación que indica lo preparadas que están para la transición en carbono.

En paralelo, BlackRock también ha lanzado un ETF hermano que invierte en compañías mundiales con el mismo objetivo -deja fuera a las norteamericanas-, que ha captado casi 500 millones de dólares en su lanzamiento, y que aplica el mismo criterio técnico sobre los componentes del índice MSCI All World ex-US.

Amundi también aprovecha el ‘boom’

La gestora francesa, la más grande de Europa con más de 1,7 billones en activos bajo gestión, también está ampliando su oferta de productos enfocados a los inversores que quieran exponerse a la transición energética.

Esta misma semana, aunque eclipsada por el acuerdo de la compra de Lyxor, ha anunciado la puesta en marcha de un fondo denominado Amundi Responsible Investing; Just Transition for Climate («el Fondo»), que compartiría perfil con los ETF de BlackRock y que nace de otro fondo, el Amundi Responsible Investing SICAV – Green Bonds, que nació en 2015 tras la COP 21.

Este producto de renta fija, con gestión activa, pondrá en marcha objetivos cuantificables para apoyar la transición energética, pero combinándolo con un objetivo de cohesión social; es decir, incorporando criterios relacionados con la S de la ESG, que cada vez están teniendo más demanda.

El universo de inversión de este producto se circunscribe al índice Bloomberg Barclays Euro Aggregate Corporate, que está compuesto por 3.122 bonos corporativos. «Este universo se ajusta mediante un ‘screening’ negativo basado en criterios climáticos y sociales para mantener únicamente a los emisores que han afirmado un objetivo de reducción de su huella de carbono», explica Amundi.

El objetivo de la gestora gala es crear una cartera de activos alienados con el concepto de «transición justa»; por el que se aplicará un segundo filtro, que tengan en cuenta que el desempeño de los emisores de los bonos en temáticas como las políticas hacia sus empleados, los consumidores, la sociedad en general y las comunidades locales. Deberán estar por encima de la media en sus correspondientes sectores.

Un marzo débil, pero un 2021 fuerte

Tras un 2020 muy fuerte en captación de activos, que tuvo continuidad en enero, febrero y marzo están siendo menos dinámicos; al menos en lo que refiere a los flujos de dinero que están atrayendo los fondos cotizados con perfil ESG.

De acuerdo con Bloomberg -los datos no tendrían en cuenta los dos nuevos productos de BlackRock-, el mes pasado, los productos de esta categoría recibieron 9,9 billones de dólares, frente a los 18.200 millones de enero.

En lo que llevamos de año, han recibido 39.400 millones, una cifra, que, sin embargo, ya estaría encaminando la cifra hacia un nuevo récord. En el conjunto de 2020, los ETF ESG recibieron 76.700 millones de dólares en inversiones netas; por lo que en tres meses ya casi se habría logrado la mitad de esta cifra.

El ETF que captó más capital fue el MSCI USA Minimum Volatility ESG Reduced Carbon Target Index, con unos 1.000 millones de dólares.

Este índice está compuesto por empresas con un riesgo bajo, de mediana y pequeña capitalización, y actualmente el sector de la salud está muy representando, con valores como Eli, Lilly o Johnson & Johnson.

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