La inversión de impacto se asoma con timidez a la ventanilla de la banca privada española

Los expertos de A&G Banca Privada, Andbank Wealth Management y Arcano Capital Partners detectan un aumento del interés por parte de los clientes, aunque su oferta es todavía bastante limitada

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Los inversores españoles con patrimonios más altos y las ‘family offices’ han comenzado a interesarse por la inversión que causa impacto social y medioambiental positivo, aunque de momento la oferta disponible en banca privada es muy limitada en el país.

En España ya hay una decena de gestoras de capital privado especializadas en los fondos de inversión sostenibles con impacto, cuyos clientes son princpalmente los inversores institucionales y, en ocasiones, cuentan con apoyo público.

No obstante, esta corriente de inversión transformadora amplía sus horizontes y cada vez son más los inversores ‘retail’ con un alto patrimonio disponible que preguntan por los productos de impacto en sus entidades de banca privada.

«La demanda de impacto por parte de los clientes de alto patrimonio, aunque no es masiva, sí vemos que va en aumento», explica Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada.

El socio director y responsable de inversiones de capital privado en Arcano Capital, Ricardo Miró-Quesada, coincide en que «hay cada vez más interés por conseguir rentabilidades atractivas a la vez que se contribuye a generar un impacto positivo en la sociedad o el medio ambiente».

En esta misma línea, el experto en asesoramiento y gestión discrecional de patrimonios de Andbank Wealth Management Francisco Javier Velasco ve «un gran interés en crecimiento en los últimos años».

En parte, añade, esta predilección por el impacto social y ambiental se ha impulsado por la regulación y los compromisos de los gobiernos con la sostenibilidad como eje para recuperación después de la crisis del Covid-19.

A pesar de este creciente interés por parte de los altos patrimonios españoles, la oferta de fondos de impacto de calidad abierta a este tipo de público todavía es escasa, según reconocen los expertos consultados por SOCIAL INVESTOR.

La oferta todavía es escasa

La exposición a la inversión de impacto se puede abordar a través de activos alternativos, como es el caso de ‘private equity’ de impacto, así como a través de activos tradicionales como la renta variable, aunque en estos últimos puede ser más difícil la medición del impacto.

Existen grandes diferencias entre los diversos fondos de impacto, pero la línea común entre ellos es el hecho de que tienen objetivos concretos y medibles de impacto en la sociedad o el medio ambiente.

Con esa base de partida, algunos tienen como prioridad el retorno financiero y otros el impacto. «Resulta importante tener en cuenta que ninguno de ellos es filantropía, pero se debe esperar cosas diferentes de diferentes fondos», aclara el experto de A&G.

Algunos fondos priorizan impacto sobre el retorno financiero, pero no son filantropía

En España, hay cuatro fondos de capital riesgo de impacto registrados como Fondos de emprendimiento social (FESE), según el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Estos están abiertos a inversores profesionales a partir de 100.000 euros.

Los cuatro se registraron hace menos de tres años. Son ‘Bolsa Social Impacto’, gestionado por AFI Inversiones Globales, ‘Bsocial impact’ y Bsocial impact fund’ de Ship2B Ventures, y ‘Q Impact I’, cuya gestión corresponde a Q-Impact Investment Management.

Asimismo, hay algunos fondos de inversión libre (FIL) de estas características, que también están destinados a inversores profesionales. La mayoría son de tipo cerrado, es decir, tienen iliquidez con marcos puntuales para la recogida de beneficios.

La mayoría de fondos de impacto tienen iliquidez

Entre las instituciones de inversión colectiva de impacto que no presentan condiciones de iliquidez está ‘Magallanes Impacto’, con valor liquidativo mensual y reembolsos semestrales. El fondo de la gestora Magallanes Value Investors cuenta con el asesoramiento de la firma especializada en impacto GAWA Capital Partners.

Dicha gestora española, cofundada por Agustín Vitórica, ha contado con la red de Caixabank Banca Privada para distribuir su fondo de impacto Huruma, cuya financiación de 128 millones de euros se orientan a la dar líneas de crédito a agricultores excluidos en Latinoamérica, Caribe y África.

Al igual que ocurrió con el capital riesgo más tradicional hace una década, la mayor parte de los inversores han empezado invirtiendo con gestoras pequeñas locales y ha seguido un proceso, que detalla el experto de Arcano.

«Para los inversores más grandes como fondos de pensiones o compañías de seguros, el proceso de inversión en capital riesgo de impacto seguirá un camino similar, pasando de invertir inicialmente en fondos pequeños locales, luego vía fondos de fondos y, finalmente, de forma directa a fondos internacionales», señala.

En el caso del cliente de banca privada el último paso es más complicado, argumenta Miró-Quesada. A juicio, para este tipo de inversores «el fondo de fondos es la mejor opción para conseguir un binomio riesgo rentabilidad atractivo». Precisamente, Arcano lanzó recientemente el ‘Arcano Impact Private Equity Fund’.

Hasta un 10% de la cartera destinada al impacto

El responsable de ‘private equity’ de Arcano Capital avanza el crecimiento de este tipo de productos, ya que el entorno de tipos reales negativos actual ha suscitado cada vez más interés por invertir en activos alternativos, en general, y en capital riesgo, en particular.

En cuanto al peso que deba suponer esta inversión en la cartera, el experto considera que dependerá del tamaño del patrimonio, el horizonte de inversión o las necesidades de liquidez, entre otros factores.

El fondo de fondos de capital privado es la mejor opción, según Arcano

La exposición a esta clase de activo en las carteras de muchos de los clientes de Arcano Capital ha pasado de no estar presente o ser apenas el 5% a ocupar más del 10% del total del patrimonio. «El entorno ha sido muy favorable para este tipo de activos y menos para el contrario. En nuestra opinión se mantendrá esta tendencia», razona Miró-Quesada.

De su lado, el experto de Andbank Wealth Management cifra el peso de los alternativos en las carteras de los ‘family offices’ en hasta un 15%. En esa fracción, el ‘private equity’ de impacto puede representar hasta el 5% de la cartera, aunque Velasco cree que «irá creciendo en el conforme avance el tiempo».

¿Cuáles son las limitaciones?

Entre las limitaciones que se encuentran por el camino los inversores, en la mayoría de los casos los fondos de estas características requieren una inversión mínima de 100.000 euros porque muchos presentan iliquidez y están orientados a profesionales, argumenta el director general de inversiones de A&G.

Ese compromiso mínimo para invertir en fondos de capital riesgo locales de 100.000 euros aumenta si el interés recae en fondos internacionales, donde estos compromisos mínimos aumentan al millón de euros, como mínimo, advierte el responsable de capital privado de Arcano.

Estos compromisos hacen que, en el caso del cliente de banca privada se requiere de un patrimonio importante para invertir en esta clase de activo ilíquido y mantener cierta diversificación.

Una opción que irá creciendo

«Los fondos de impacto tiene un gran futuro, porque es la sostenibilidad en estado puro. Es una muy buena forma de ayudar a la sociedad, teniendo en cuenta que hay que ser rentable para tener un recorrido de largo plazo», defiende Fernández, de A&G.

En su opinión, los fondos de impacto que «hacen bien las cosas» son la alternativa moderna a la filantropía: «es la forma de lograr que cada euro invertido tenga un impacto y financiar negocios sostenibles que vayan a seguir funcionando en el largo plazo», alega.

Y es, aunque es pronto para sacar conclusiones el riesgo medido por volatilidad de carteras financieras que han integrado criterios de sostenibilidad ha resultado menor que el de aquellas que no lo han hecho, según el análisis de Arcano.

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