La deuda pública se examinará de sostenibilidad

Los PRI, Ceres y varias redes de inversores trabajan en una herramienta que permitirá medir la gobernanza y el desempeño de los emisores soberanos frente al cambio climático. Su lanzamiento se espera para mediados de 2022

Un nuevo impulso para el compromiso de los inversores con el cambio climático

La idea de que la deuda soberana es un activo de riesgo casi nulo está cada vez más en cuestión con el creciente endeudamiento de los países. Pero también por la emergencia climática, que obliga a los inversores a evaluar los riesgos relacionados con el clima.

A pesar del ‘boom’ de proveedores de datos ESG, los inversores no cuentan con una herramienta estandarizada que les ayude a comprender la exposición soberana al riesgo climático o comparar los planes de los gobiernos para la transición a una economía baja en carbono. Aunque está en camino.

Varias redes inversoras y gestoras de activos, incluyendo los Principios para la Inversión Responsable (PRI), el grupo de Inversores Institucionales en Cambio Climático (IIGCC), Ceres, la Net Zero Asset Owner Alliance (AOA) y Transition Pathaway Initiative (TPI) han sumado fuerzas para trabajar en una herramienta.

Será fruto del trabajo del Grupo Asesor para el Proyecto de Evaluación de Riesgos y Oportunidades Relacionadas con el Clima Soberano (ASCOR), constituido el pasado mes de mayo y que echará a andar, por fin, en octubre, después de que esta semana se haya completado su consejo.

El objetivo del proyecto es desarrollar un marco de evaluación que permita medir, monitorizar y comparar de manera adecuada la gobernanza actual y futura del cambio climático y el desempeño de los soberanos. Prevén su lanzamientos para mediados del próximo año.

Apoyo de Amundi y de grandes planes de pensiones

Al proyecto respaldado por dos de los mayores fondos de pensiones del Reino Unido –el BT Pension Scheme (BTPS) y la Junta de Pensiones de la Iglesia de Inglaterra– se han unido inversores con más de 5 billones de dólares (cerca de 4,3 billones de euros) bajo gestión.

Entre ellos, figuran firmas especializadas y también algunas grandes gestoras como Amundi, Colchester Global Investors, Franklin Templeton, MFS Investmet Management, Aktia Bank, Ninety One y Wells Fargo Asset Management, que se unen al Comité Asesor de Proyectos de ASCOR.

Precisamente, Amundi -que es la mayor gestora por activos de Europa con más de 1,7 billones de euros bajo gestión- ha desarrollado su propia metodología de calificación soberana de ESG y se ha comprometido a través del ‘engagement’ con muchos emisores de mercados emergentes.

«Estaremos encantados de compartir esta experiencia y desarrollar una herramienta eficiente para apoyar a los inversores en este campo», ha enfatizado Caroline Le Meaux, directora de ESG Research & Voting en Amundi.

El comité directivo también ha dado la bienvenida a SURA Asset Management, el mayor proveedor de fondos de pensiones de América Latina, que se suma a la representación de inversión internacional del proyecto.

“Los miembros del Comité Asesor, junto con SURA Asset Management, brindan un conocimiento profundo de los procesos de evaluación soberana y, lo que es más importante, perspectivas y conocimientos de todos los principales mercados de inversión del mundo», ha explicado Victoria Barron, presidenta de ASCOR.

A juicio de la también directora de Inversión Sostenible del BT Pension Scheme Management, estos participantes ayudarán a garantizar el desarrollo de una herramienta que «sea relevante para los propietarios y administradores de activos, de todos los tamaños y en todos los mercados».

La herramienta ofrecerá informes anuales

Este marco de evaluación creado de forma conjunta se utilizará para producir una evaluación pública anual de la gobernanza del cambio climático y el desempeño de los soberanos frente al cambio climático.

Esta herramienta ayudaría a alinear los esfuerzos para evaluar a los soberanos desde la perspectiva del cambio climático, al tiempo que considera de manera justa las realidades de los diferentes niveles de desarrollo en los países.

La información de las evaluaciones anuales será utilizada por los inversores en su toma de decisiones de inversión y, además, se espera que sirva de punto de partida para sus tareas de ‘engagement’ este tema.

«Los gobiernos juegan un papel fundamental en la mitigación del cambio climático y estamos felices de apoyar el desarrollo de una plataforma diseñada para mejorar la colaboración y enfocar el diálogo con los soberanos», ha subrayado Bill Adams, CIO de Renta Fija Global en MFS Investment Management.

Las agencias de calificación y los inversores han considerado históricamente los aspectos relacionados con el buen gobierno al evaluar el riesgo soberano, además de temas más recurrentes como las perspectivas macro y el riesgo de incumplimiento de la deuda.

Sin embargo, cada vez más, la sostenibilidad medioambiental y social se está convirtiendo en una parte explícita de su evaluación al buscar el crecimiento económico a largo plazo y la estabilidad macroeconómica de una manera más sostenible, según explicaba Cathrine De Coninck-Lopez, responsable global de ESG en Invesco a Social Investor.

Aunque la gobernanza de un emisor soberano sea, posiblemente, la dimensión más importante de los factores ESG porque afecta a la fortaleza del gobierno del país y también a las políticas medioambientales y sociales, los criterios de adaptación a las vulnerabilidades climáticas y la elaboración de objetivos climáticos ambiciosos son puntos centrales.

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