Inversión cuantitativa, la última barrera de la ESG

La ausencia de datos históricos y la indefinición del universo invertible son dos de los obstáculos para que se implemente en las estrategias basadas en modelos matemáticos

Matemáticas y ESG.

La inversión con criterios ambientales, sociales y de buena gobernanza (ESG, por las siglas en inglés) es una tendencia incipiente a la que no paran de sumarse gestoras en todo el mundo, pero que aún toman con escepticismo firmas especializadas en inversión cuantitativa.

En tanto que su recorrido histórico limitado y aún continúa en desarrollo, algunas consideran que la ESG no cuenta con suficientes datos comparables para que los especialistas en inversión cuantitativa puedan realizar análisis retrospectivos o elaborar modelos matemáticos de inversión.

«La principal característica de la inversión cuantitativa es su objetividad: se analizan datos y no modas. Para poder analizar una estrategia de manera cuantitativa lo más importante es contar con una base de datos histórica que sea representativa», explica Teresa Romero, la presidenta de Anattea Gestión.

Esta ‘boutique’ de inversión española especializada en inversión cuantitativa considera que esta carencia la carencia de datos históricos para validar las estrategias sostenibles es, de momento, «el principal escollo a la hora de intentar analizar una estrategia cuantitativa» con este tipo de empresas.

Históricamente, la integración de ESG solo se ha asociado a estrategias fundamentales, aunque esta percepción «ha comenzado a cambiar lentamente», según la red de inversores que integran los Principios de Inversión Responsable (PRI) de Naciones Unidas.

Este organismo, de hecho ofrece una guía práctica para la inclusión del ESG en las diferentes estrategias de inversión. Entre las gestoras cuantitativas internacionales que integran los factores de sostenibilidad, la guía pone como ejemplos los casos de estudio de New Amsterdam Partners, Arabesque AM o Auriel Capital; una minoría sobre el conjunto de gestoras que aplican ESG siguiendo otros modelos de inversión.

Discrepancias entre los índices

Uno de los aspectos críticos es la indefinición del universo de inversión ESG, en plena revolución normativa. Al comparar la composición de diferentes índices considerados sostenibles, las coincidencias son testimoniales, con lo que resulta difícilmente comparable.

«Incluso aunque fuese posible extraer conclusiones firmes empleando datos históricos de índices, diríamos que es poco probable que estos sean una indicación fiable del futuro», destaca JP Morgan Asset Management en un análisis reciente.

En concreto, lamenta que la metodología puede resultar subjetiva en función del proveedor de información, así como la cobertura incompleta de las empresas más pequeñas y de los mercados de renta fija.

La gestora de inversión estadounidense, con 1,6 billones de euros en activos bajo gestión, considera que es útil analizar las rentabilidades del pasado, pero encuentra varias «limitaciones significativas» en la simulación retrospectiva de las rentabilidades y los factores ESG.

«Se hace necesario ahondar en la cuestión para demostrar de manera concluyente hasta qué punto los factores ESG han afectado a la rentabilidad histórica. Sin embargo, incluso cuando se realice un análisis completo, recomendaríamos cautela a la hora de emplear los resultados históricos como guía para el futuro«, explica JP Morgan AM.

Las prioridades en los factores ESG están evolucionando con el tiempo

El análisis hace hincapié en la dificultad de ajustar en la escala temporal los desafíos en cuestiones ESG del momento actual. Es decir, es posible que los datos realmente relevantes sobre el precio de los activos haya cambiado con el paso del tiempo.

«Hace 20 años la gobernanza pudo ser la métrica no financiera más significativa a la hora de evaluar la sostenibilidad de la rentabilidad corporativa», detalla la autora del informe, Karen Ward.

Pese a las precauciones, el análisis de JP Morgan AM concluye que «parece existir una relación entre la puntuación ESG de las empresas y la rentabilidad en relación con el índice de referencia».

Minimizar la volatilidad

El enfoque cuantitativo consiste en una disciplina estricta sobre el funcionamiento de los modelos de inversión, es decir, cualquier desviación de los parámetros deseados supone una decisión ya predeterminada. De esta forma, además, se intenta mantener a raya la volatilidad.

Para Romero, esta estrategia evita tomar decisiones improvisadas ante eventos que suponen un ‘shock’ para el mercado como la irrupción del Covid-19.

«Ningún escenario debe pillarnos por sorpresa. La crisis del Covid no ha sido para nosotros una situación extraordinaria, ya que simplemente ejecutamos los protocolos de protección ya establecidos», señala la presidenta de la gestora.

«En la crisis del Covid-19 simplemente ejecutamos los protocolos de protección establecidos»

Teresa Romero, presidenta de Anattea Gestión

Y es que los modelos de inversión cuantitativos permiten mantener las emociones al margen de la toma de decisiones y evitar el ‘sesgo humano’, ya que los protocolos están establecidos de forma transparente.

Todo esto no significa que se cierren en banda al ESG, de hecho los modelos cuantitativos evolucionan, aunque evitan que se les vincule con la sombra del ‘greenwashing’.

«Si se encuentra una estrategia robusta que se pueda aprovechar desde el punto de vista cuantitativo siempre será interesante, pero no por estar algo de actualidad quiere decir que sea una buena inversión«, aclara Romero.

¿Contribuirán a los flujos en el futuro?

El hecho de que las estrategias cuantitativas no se hayan volcado, de momento, en la inclusión de productos de sostenibilidad tiene implicaciones futuras en los flujos que podrían entrar al ESG cuando la información sea más completa y los datos cuenten con más recorrido histórico.

«Nosotros no sabemos lo que va a hacer el mercado, pero sí sabemos qué vamos a hacer exactamente si una estrategia deja de funcionar de acuerdo con los estadísticos sobre los que se fundamenta», argumenta la presidenta de Anattea Gestión.

No es posible saber cómo evolucionará el mercado, pero sí cómo reaccionar

Previsiblemente, las entradas de las estrategias cuantitativas podrían acelerar la tendencia creciente en el ritmo de captaciones de los productos sostenibles, que también ha ido de la mano de buenas rentabilidades ofrecidas en este periodo.

De hecho, según un análisis reciente de Deutsche Bank, las aportaciones a fondos ESG aumentan tras los episodios de rentabilidad superior. En España, casi uno de cada cinco euros destinados a fondos de inversión apostaron por el ESG en el primer trimestre.

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