Foro Social Investor. La industria financiera, el motor de transformación en la COP 26

Este martes tendremos la oportunidad de discutirlo con Sebastian Senegas (Edmond de Rothschild), Carlo Fassinotti (Nordea) y Carlos Capela (Federated Hermes). Hoy nos anticipan su valoración de la cumbre y del papel de los inversores institucionales como impulsores de la descarbonización

La industria financiera ha sido una de las grandes protagonistas de la cumbre climática que durante dos semanas se ha celebrado en Glasgow.

En contraste con las complicadas negociaciones entre los estados para tratar de lograr algún avance global en la consecución del Acuerdo de París, las gestoras de activos han estado muy alineadas con el objetivo de poner sus activos a trabajar para ayudar a combatir el cambio climático.

Este martes, durante la celebración del Foro Social Investor, tendremos la oportunidad de discutir con tres ellas sobre su valoración de la cumbre y sobre cómo continuar moviendo capitales hacia la transición energética.

En la tercera mesa de nuestro foro anual, que está previsto que arranque a las 12:00 del mediodía de este martes 16 de noviembre, contaremos con la participación de Sebastian Senegas, Head del Sur de Europa Edmond de Rothschild, Carlo Fassinotti, responsable de Marketing Advisory y Experto en ESG de Nordea y Carlos Capela, CFA, CAIA, director – Distribution, Iberia de Federated Hermes.

Como anticipo, les hemos pedido una valoración sobre el papel de la industria en la cumbre y sobre su papel. ¿Serán los verdaderos catalizadores a corto plazo? Estas son sus respuestas:

Edmond de Rothschild

La gestora de activos cree que los avances llevados a cabo durante la COP 26 es «lo más importante» que han realizado en este ciclo. «Por ejemplo nosotros hemos formalizado una hoja de ruta del clima sobre el framework TCFD y el escenario de desarrollo sostenible de la AIE», explica Sebastian Senegas, Head del Sur de Europa.

Sebastian Senegas, Head del Sur de Europa de Edmond de Rothschild

«Las gestoras en general y nosotros en particular, tenemos una política de exclusión del carbón y trabajamos en una política general petróleo y gas, con prioridad sobre activos fósiles no convencionales», explica el experto, que anticipa que la firma espera integrarse en 2022 a la iniciativa ‘net zero’ de los asset managers.

No obstante, en su gama de producto ya cuenta con productos que cumplen estrictamente el Acuerdo de París.

Respecto a si los inversores institucionales se han convertido en los principales catalizadores de la descarbonización, Senegas lo reconoce, pero puntualiza que todo es un «y e y», que se combina con los avances regulatorios.

«Los inversores institucionales son muy motores, con toda la regulación que está avanzando a marchas forzadas, como el Reglamento SFDR demuestra. Dentro de poco toda la gestión tendrá que cumplir criterios ESG», pronostica.

Un paso que se debe a la connivencia de los inversores institucionales y las gestoras. No obstante, se necesita algo. «Tienen que actuar los estados, con nuevas políticas energéticas», insiste.

Federated Hermes

Federated Hermes coindice en el papel protagonista de las gestoras durante la COP 26. «Más que nunca, las finanzas y la gestión de activos han estado a la vanguardia de los debates que son clave para facilitar la incorporación de las externalidades», señala.

«Aunque hay sensaciones mixtas sobre la COP, podemos concluir que ha habido avances en muchas áreas, sobre todo en lo que respecta a la deforestación, las emisiones de metano y la participación del sector financiero. Tanto el sector público como el privado han presentado nuevos compromisos, y las iniciativas privadas han demostrado su dinamismo y creatividad», puntualiza.

Carlos Capela, CFA, CAIA, director – Distribution, Iberia de Federated Hermes.

Como punto positivo, Federated Hermes destaca el compromiso adquirido por 130 billones de dólares en capitales para lograr una economía neta cero en 2050, bajo la Alianza Financiera de Glasgow para la Red Cero (GFANZ).

En «los últimos quince días se han producido avances significativos para impulsar el consenso hacia normas y marcos comunes. Los participantes en el mercado crediticio acogerán con satisfacción la claridad y la coherencia en este ámbito, destacando los importantes compromisos acordados sobre la eliminación del carbón, la deforestación, el metano y las emisiones», destaca.

«De hecho, su ausencia hasta la fecha ha obstaculizado a menudo el movimiento de las finanzas sostenibles, inyectando confusión, fomentando la indecisión y, lamentablemente, ayudando al ‘greenwashing‘», señala.

Sobre el papel de los inversores institucionales como catalizadores, Federated Hermes destaca el papel central que juegan los fondos de inversión.

«En primer lugar, tenemos que proporcionar el capital necesario para acelerar la adopción de las energías renovables, el acero verde y la captura y el almacenamiento de carbono. En segundo término, tenemos que utilizar nuestra influencia con las empresas, y a través de nuestra defensa, para garantizar que las empresas dejen de ensuciar nuestros océanos, nuestros ríos y nuestra tierra, que dejen de talar los bosques, de destruir la vida silvestre y de eliminar los nutrientes del suelo más rápido de lo que pueden ser reemplazados», enumera.

Los criterios sociales son un elemento clave para avanzar en la transición

No obstante, su objetivo también incluye los criterios sociales. «Tenemos que utilizar nuestra posición para garantizar que las empresas desempeñan su papel en la construcción de la cohesión social, a través de la justicia en la remuneración, la protección de los derechos humanos y la provisión de equidad e igualdad de oportunidades», reflexionan desde Federated Hermes.

También pide seguridad. «Se necesitan movilizar grandes cantidades de capital y para lograrlo es necesario proporcionar certidumbre a los mercados. Los mercados adoran la certidumbre y, con ella, la capacidad de planificar de forma estratégica y a largo plazo», avanza.

«Con un plan definido para los mercados, las empresas pueden obtener los billones de financiación de la deuda necesarios para usos como la transición energética, la captura de carbono y la tecnología de los biocombustibles. Y los gestores de activos, como nosotros, pueden asignar el capital de inversión para financiarlo», termina.

Nordea

Nordea también destaca el papel crucial de las gestoras en la cumbre para tratar de impulsar voluntades gubernamentales. «Por ejemplo, Nordea Asset Management ha dejado en claro que esperamos que más gobiernos se comprometan con un objetivo de cero emisiones netas de mediados de siglo, con hojas de ruta concretas de descarbonización sectorial a mediano plazo», revela.

«Los planes de recuperación económica tras el Covid-19 deberían respaldar una transición justa a emisiones netas cero. Además, nos gustaría ver un mayor compromiso para implementar los requisitos obligatorios de divulgación de riesgos climáticos, preferiblemente alineados con las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD)«, insiste.

Carlo Fassinotti, responsable de Marketing Advisory y Experto en ESG de Nordea

«Vemos importantes oportunidades de inversión en la economía mundial, no solo en tecnologías limpias y otras áreas de infraestructura verde, lo que a veces se denomina ‘obviamente verde'», señala Nordea, que cree que quienes se adelanten, tendrán una ventaja a la hora de captar inversiones.

«En los mercados donde las ambiciones de la política climática se intensifican significativamente, esto debería tener implicaciones inmediatas para los flujos de inversión. Las empresas que están hoy por delante de la curva de la política climática se beneficiarán y los rezagados tendrán dificultades», pronostica.

Nordea también suscribe la idea del rol clave de los inversores institucionales. «Son sin duda un catalizador en esta área, ya que tienen el poder de influir en la dirección de las empresas y pueden exigir un cambio real. Un buen ejemplo de esto es la gama ESG STARS de NAM, que ofrece a los inversores la oportunidad de descarbonizar sus carteras», explica.

Como ejemplo de estrategias pro descarbonización, destaca su propia política sobre combustibles fósiles. «Hemos descubierto que la mayoría de las empresas activas en la cadena de valor de los combustibles fósiles no están alineadas con los objetivos de París. Por lo tanto, es fundamental que los inversores se comprometan con ellos. No basta con decir que solo invertimos en empresas que ya tienen un valor neto cero porque la transición debe suceder», señala.

Y este ‘lucha’ destaca el papel a los grupos. «Junto con otros inversores, a través de Climate Action 100+, el mayor esfuerzo de participación colaborativa del mundo, estamos hablando con 170 de los mayores emisores del planeta y presionándolos para que reduzcan sus emisiones. A través de acciones como esta, los inversores institucionales pueden generar un impacto en el mundo real», insiste Nordea.

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