Financiar el futuro: cómo los mercados de bonos pueden ayudar a construir un mundo mejor

Las compañías en las que se decida invertir hoy, configurarán el mundo en el que vivamos mañana

Cambio climático, escándalos empresariales, cambios en los hábitos sociales, etc. Los inversores de hoy en día deben enfrentarse a una combinación de desafíos que hacen que la lucha contra el cambio climático, el buen gobierno corporativo y la responsabilidad social sean más importantes que nunca para sus carteras.

Por ello, las inversiones que tienen en cuenta factores medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) han cobrado tanta importancia en estos últimos años. Los criterios ESG se han vuelto cada vez más indispensables para gestionar los riesgos y tomar mejores decisiones de inversión a largo plazo. Sin embargo, los inversores se enfrentan actualmente al gran reto de cómo incorporar estos tres conceptos a sus carteras.

El mercado mundial de bonos ofrece una oportunidad para que cualquier inversor aproveche el poder transformador de la renta fija

Durante gran parte de su historia, la inversión bajo criterios ESG fue, principalmente, más popular entre los inversores de renta variable, ya que la investigación de esta área dentro de la renta fija no estaba tan implementada. Actualmente, la tendencia está cambiando y el acceso a este tipo de información ha aumentado.

De hecho, el mercado mundial de bonos, con más de 100 billones de euros*, ofrece una oportunidad para que cualquier inversor aproveche el poder transformador de la renta fija para hacer un mundo mejor. A continuación, analizamos esta oportunidad y mostramos dos formas de abordarla.

Los bonos son poderosas herramientas para el cambio

Las historias emocionantes sobre compañías conocidas nos mantienen atentos a los ‘podcasts’ y a las noticias. Pero el mercado de bonos, del que se habla menos fuera de la prensa financiera, es, posiblemente, más importante, dado su mayor tamaño (por valor de mercado). 

Millones de inversores utilizan los bonos para diversificar el riesgo y reducir la volatilidad de sus carteras. Son una parte fundamental de la financiación pública y empresarial, por no mencionar que son fundamentales para algunos de los mayores gestores de activos del mundo, como los fondos de pensiones y las aseguradoras.

Hay un gran volumen de dinero en el mercado de bonos, de hecho, es más de 25 veces el presupuesto federal anual de EE.UU. Ese dinero tiene un poder transformador, un poder que, si se utiliza, mejoraría sin duda el mundo en el que vivimos. Los responsables políticos reconocen este potencial. Por eso las políticas y la normativa han ido evolucionando para enfocarse en un cambio relevante hacia las inversiones responsables.

Hay un gran volumen en el mercado de bonos. De hecho, es más de 25 veces el presupuesto federal anual de EE.UU.

Por ejemplo, el Plan de Acción de la UE se creó para construir un futuro sostenible para Europa, el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) se puso en marcha para hacer frente al «lavado verde» (greenwashing) de los productos financieros, y el artículo 173 de la Ley de Transición Energética de Francia exige a los inversores institucionales que informen mejor sobre las consideraciones relacionadas con el clima y las cuestiones ESG en su proceso de inversión.

Esperamos que los líderes ESG vean reducido sus costes de financiación

Si estas iniciativas consiguen mover las enormes reservas de dinero hacia compañías con alta calificación ESG y respetuosas con el clima, esperamos que los «líderes ESG» vean reducido sus costes de financiación, lo que les permitirá estar más implicados y crecer. En cambio, las rezagadas en materia ESG, es decir, las que contaminan más y están peor gestionadas, recibirán menos capital por parte de los inversores. Esto aumentará sus costes de financiación y les impulsará a cambiar su comportamiento.

Una evolución de esta magnitud podría mejorar radicalmente nuestro planeta. Los inversores obtendrán sus beneficios con la conciencia tranquila, sabiendo que están ayudando a construir un mundo adecuado para las generaciones futuras. Además, lo mejor de todo es que cualquier inversor puede unirse a este movimiento y contribuir a garantizar la protección de nuestro planeta.

Cambiar nuestra trayectoria insostenible

No cabe duda de que las compañías, los gobiernos e incluso sociedades enteras se enfrentan hoy a una serie de urgentes retos medioambientales, sociales y de gobernanza.

El más evidente es la «E» de medio ambiente. La amenaza del calentamiento global exige una revolución inmediata para reducir las emisiones de carbono, y los inversores reconocen cada vez más su responsabilidad en la lucha contra el cambio climático. Además, las regulaciones de los gobiernos para hacer frente al cambio climático tendrán un impacto negativo en los costes operativos y en la demanda de productos intensivos en carbono, como la producción de energía basada en combustibles fósiles o la minería del carbón.

Pero la ESG va más allá del medio ambiente, ya que reúne diferentes factores para ofrecer una imagen global de la sostenibilidad y el impacto social. Las empresas deben gestionar mejor sus emisiones de carbono, el consumo de recursos y la producción de residuos. Los inversores son cada vez más conscientes de que las empresas también deben comprometerse a eliminar las prácticas, como el trabajo infantil y la esclavitud moderna, en su actividad, como en las cadenas de suministro.

Las empresas deben gestionar sus relaciones de forma constructiva con las comunidades locales allí donde operan, promover la diversidad y apoyar la salud y la seguridad. Estas convicciones tienen cabida en la «S» de cuestiones sociales, que si no se abordan pueden afectar a la solvencia crediticia.

Si una empresa se dirige mal, puede tener un impacto negativo en su reputación y en la rentabilidad y el precio de sus acciones

Por otro lado, está la «G» de gobierno corporativo: cómo se autogestionan las empresas. Si una empresa se dirige mal, puede tener un impacto negativo en su reputación y en la rentabilidad y el precio de sus acciones. Basta con mirar a los escándalos de Wirecard o Wells Fargo para comprobarlo. Ya sea el salario de los ejecutivos, los sobornos y la corrupción, el fraude, la independencia de los directivos, la diversidad de los consejos de administración o la estructura fiscal, los factores «G» son una pieza clave para la inversión responsable, y pueden tener fuertes vínculos con la solidez del crédito.

Como hemos visto, hasta hace poco los inversores sólo podían abordar estas cuestiones con sus asignaciones de acciones. Pero esto está cambiando.

Marque la diferencia con sus inversiones en bonos

Para referirse a los «bonos que marcan la diferencia» comúnmente suele usarse el término “bonos sostenibles”. Estos incluyen varios enfoques de inversión en renta fija que pueden contribuir a resultados positivos en materia ESG o del clima.

Como proveedores de ETFs, ofrecemos dos vías principales para la inversión responsable en bonos, que se ajustan a los principios de la indexación basada en las reglas de la transparencia, diversificación y liquidez.

Los bonos ESG parten de un índice de referencia de bonos corporativos utilizado por inversores de todo el mundo y en el que ya se han invertido miles de millones de euros, conocido como «índice matriz». A continuación, se aplica un filtro de sostenibilidad que tiene en cuenta las normas medioambientales, sociales y de gobernanza.

Este filtro excluye cualquier bono emitido por empresas con una mala calificación en materia de ESG, que estén sujetas a escándalos muy graves o que participen en negocios controvertidos como las armas, el tabaco, el carbón térmico y el petróleo y el gas no convencionales, por nombrar sólo algunos. ¿El resultado? una selección de los mejores bonos dentro de su categoría emitidos por empresas que han demostrado sus credenciales ESG.

Los bonos verdes adoptan un enfoque diferente. Los beneficios de los bonos verdes se destinan exclusivamente a proyectos ecológicos. Por lo tanto, los inversores de bonos verdes tienen un gran interés en cómo se utilizará el dinero recaudado por ese bono. Merece la pena destacar que todo tipo de empresas pueden emitir bonos verdes para financiar su propia transición hacia bajas emisiones de carbono, desde empresas tecnológicas hasta entidades financieras o fabricantes de automóviles.

Gracias a esta norma de «uso de los beneficios», los inversores de bonos verdes pueden estar tranquilos sabiendo que están financiando actividades verdaderamente «verdes».

Ahora vamos a analizar cómo se pueden implementar en una cartera.

 1. Bonos corporativos ESG

– Bonos corporativos tradicionales con grado de inversión o high yield con un filtro ESG

– Asignación básica que excluye a las empresas con mala calificación en los factores E, S y G

– Potencial para reducir el riesgo sin crear grandes sesgos o desconexiones de rendimiento con el índice principal

Veredicto: los bonos corporativos ESG pueden incluirse en una cartera donde hay bonos tradicionales no ASG. Para muchos inversores, eso hace que los créditos analizados por los emisores «mejores de su categoría» sean la opción natural para empezar a integrar los factores ESG en el proceso de inversión.

Nuestra investigación indica que los filtros extra de ESG tienen el potencial de mejorar las rentabilidades ajustadas al riesgo, a la vez que facilita la asignación de activos, ya que una participación de crédito básica puede cambiarse por otra similar.

Hemos elegido a Bloomberg Barclays, conocido líder en índices de referencias de renta fija, como proveedor de índices para nuestra gama de bonos corporativos sostenibles. Además, nuestros índices elegidos recogen los datos de MSCI, líder mundial en investigación ESG.

En conjunto, creemos que estos dos centros de datos son una combinación ganadora para obtener una exposición fiable y sostenible a los mercados de bonos con grado de inversión y de alto rendimiento. Asimismo, nuestros ETFs de crédito ESG también cumplen con el artículo 8 de la SFDR de la UE, ya que promueven características ambientales o sociales.

 2. Bonos verdes

– Tienen un impacto, ya que los ingresos de los bonos están garantizados para ser utilizados en proyectos a favor del clima en numerosos sectores

– Conservan las mismas características que los bonos tradicionales del mismo emisor, como la calificación crediticia

– La regla del «uso de los ingresos» es supervisada por la Iniciativa de Bonos Climáticos (CBI), líder en el análisis de bonos verdes.

Veredicto: los bonos verdes son un poderoso instrumento para lograr un impacto climático directo dentro de una inversión en bonos.

La regla del «uso de los ingresos» parece sencilla, pero tiene un poder transformador para construir un mundo mejor movilizando la financiación hacia proyectos y activos verdes de gran impacto, cuya elegibilidad está determinada por una estricta taxonomía definida por la CBI.

El ETF de bonos verdes de Lyxor cumple con el artículo 9 del SFDR de la UE

A modo de ejemplo: en el ETF de bonos verdes de Lyxor, lanzado en 2017, los tres usos más populares de sus ingresos fueron la energía, los edificios sostenibles y el transporte limpio, tres componentes cruciales para un futuro más verde.

Nuestro ETF de bonos verdes fue el primero de esta tipología a nivel global y ha crecido hasta superar los 500 millones de euros en activos. En 2019, recibió la etiqueta Greenfin, una certificación para las inversiones privadas en una economía verde introducida por el Gobierno francés. Nuestros ETF de bonos verdes también cumplen con el artículo 9 del SFDR de la UE, ya que tienen un objetivo específico de inversión sostenible.

Actualmente existe más capital disponible en el planeta que nunca antes en la historia. Y gran parte está invertido en activos con rendimientos negativos o nulos. (…) Tenemos que trasladar ese capital a activos que ofrezcan algún tipo de rendimiento, y ese destino será verde, dijo Sean Kidney, CEO de la Iniciativa de Bonos Climáticos.

Tenemos las herramientas, ahora debemos utilizarlas

Es hora de estar en el lado correcto del cambio. Se acerca el día en que el éxito de una compañía dependerá tanto del tamaño de su huella de carbono, del escenario de calentamiento global que implica y de su voluntad de abordar cuestiones sociales más amplias, como de sus métricas financieras.

Tanto si quiere mejorar la rentabilidad, reducir el riesgo o simplemente invertir con la conciencia tranquila, los enormes avances en los datos ESG le permiten ahora hacer mucho más con su inversión en bonos.

Una vez le preguntaron al legendario jugador de hockey canadiense Wayne Gretzky cuál era el secreto de su éxito. Respondió: «Patino hacia dónde va a estar el disco, no hacia donde ha estado». Las mejores decisiones de inversión miran al futuro. Nunca ha habido una mejor oportunidad para patinar hacia dónde va el disco: financiar el futuro con bonos sostenibles, adelantarse a los acontecimientos y ayudar a construir un mundo mejor.

Nuestros ETFs de crédito ESG:

Nombre del ETFMétodo de replicaTICKERDivisaTER
Lyxor ESG Euro Corporate Bond (DR) UCITS ETF – AccDirecto (físico)CRP FPEUR0.14%
Lyxor ESG Euro High Yield (DR) UCITS ETF – DistDirecto (físico)YIEL FPEUR0.25%
Lyxor ESG USD Corporate Bond (DR) UCITS ETF – DistDirecto (físico)USIG IMEUR0.14%
Lyxor ESG USD High Yield (DR) UCITS ETF – DistDirecto (físico)USHY FPEUR0.25%
Lyxor ESG Euro Corporate Bond Ex Financials (DR) UCITS ETF – AccDirecto (físico)CNB FPEUR0.14%

maFuente: Lyxor AM

Nuestra gama de ETFs de bonos verdes

Nombre del ETFMétodo de replicaTICKERDivisaTER
Lyxor Green Bond (DR) UCITS ETF – AccDirecto (físico)CLIM FPEUR0.25%
Lyxor Green Bond (DR) UCITS ETF – Monthly Hedged to EUR – AccDirecto (físico)KLMH GYEUR0.3%
Lyxor Green Bond ESG Screened (DR) UCITS ETF – AccDirecto (físico)XCO2 GYEUR0.25%

Fuente: Lyxor AM

*El mercado mundial de bonos asciende a unos 128 billones de dólares (ICMA, 2020), el presupuesto federal de EE.UU. para 2020 asciende a 4,76 billones de dólares

Información importante

Comunicación dirigida exclusivamente a inversores que actúen por cuenta propia y clasificados como “Contrapartes Elegibles” o como “Profesionales” en el sentido de la Directiva 2014/65/UE. Estos productos cumplen con la Directiva UCITS (2009/65/EC). El capital está en riesgo. Lyxor International Asset Management (Lyxor ETF) recomienda que los inversores lean detenidamente la sección “Investment risks” de la documentación del producto (Folleto y KIID). El folleto en inglés y el KIID en el idioma local correspondiente (para todos los países en lo que está autorizada una oferta pública del producto) están disponibles en www.lyxoretf.com o previa solicitud a client-services-etf@lyxor.com. Lyxor International Asset Management desarrolla su actividad en España en régimen de libre prestación de servicios.

 

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