Los inversores compran marca y no precio cuando se fijan en un fondo sostenible

Las gestoras que lograron captar un mayor volumen de patrimonio en 2020 no se encuentran dentro del grupo de las más baratas. Nordea o Vontobel son algunas de las que destacan

En los últimos años, la ESG (Enviromental, Social & Corporate Governance) ha conseguido estar cada vez más presente en la cartera de los inversores, que cuando se acercan a este enfoque de inversión no se dejan llevar por las gangas, lo que indicaría que son más proclives a invertir por marcas.

Así, aunque, de acuerdo con Morningstar, la competitividad en el sector de gestión de activos está provocando que «los inversores europeos estén pagando tarifas más bajas en promedio que nunca», en materia de ESG no parece que la comisión de gestión sea uno de los factores más relevantes para ellos a la hora de discriminar productos.

La comisión de gestión no es uno de los factores primordiales a la hora de invertir en fondos ESG

De esta manera, en 2019 y 2020, los productos ESG que captan más capital recaen en los cuartiles más caros y que ofrecen gestión activa -no indexada-, frente a los fondos situados en el cuartil de tarifas más baratas.

De hecho, los fondos de gestión pasiva, con menor comisión de gestión serían los que habrían obtenido menores flujos de capital este año.

Concretamente, en 2020, el 75% los fondos de gestión activa que se quedaron fuera del grupo de los más baratos, lograron entradas netas de capital por encima de los 14.000 millones, mientras que sus hermanos indexados, también con mayores tarifas, se situaron en segundo lugar respecto a captaciones, aunque también por encima de esa cifra.

Nordea, Vontobel, Royal London o Liontrust lideran la captación de patrimonio en los últimos años

Los fondos activos con comisiones de gestión más bajas y los productos indexados más baratos, por el contrario, se han quedado por detrás. Los primeros habrían logrado captar unos 8.000 millones, mientras que el volumen de dinero obtenido por los segundos solo habría superado los 4.000 millones.

Marcas como Nordea, Vontobel, Royal London o Liontrust habrían sido los principales receptores de capital en los últimos dos años.

Por ejemplo, según datos de Morningstar, el Nordea Global Sustainability Enchanced Equity Fund ha atraído más de 2.300 millones de euros entre 2019 y 2020.

La competitividad rebaja el coste de la gestión

En los últimos años, la tendencia del universo de la gestión ha sido enfocada, ya sea en inversión ESG como tradicional, en reducir los costes de comisión de gestión como resultado de la competitividad que impera en el mercado.

Tal y como recoge Morningstar, en octubre del 2020, las comisiones promedio ponderadas por activos (teniendo en cuenta el capital total invertido en cada producto), para los fondos con enfoque ESG fue del 0,57%, mientras que en de los fondos tradicionales se quedó en un 0,71%.

Desde el 2013, tanto los fondos sostenibles como los que no aplican dichas estrategias en sus carteras, han visto decrecer significativamente sus tarifas, sin embargo, la cartera de activos con tácticas ESG han experimentado un declive más pronunciado.

La tarifa promedio para los fondos ESG se ha reducido un 42%, mientras que en el caso de los productos tradicionales la contracción es de un 29,6%.


					
				
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