El demoledor informe de IPCC refuerza el discurso climático de las grandes gestoras

Firmas como HSBC, Federated Hermes o Schroders instan a la movilización e incrementan la presión sobre gobiernos y empresas en materia de descarbonización

Hielo, deshielo

No hay espacio para la duda. Las evidencias científicas del reciente Informe de Evaluación sobre cambio climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o (IPCC, por sus siglas en inglés) dejan claro que la acción es inaplazable, lo que la industria inversora debe tomar como la última señal de alerta para la transformación de su negocio.

Tras la publicación del informe, algunas gestoras de activos —como HBSC, Schroders, Lombard Odier y Federated Hermes—y redes, como los PRI y Net Zero Asset Owners, han vuelto a levantar la voz sobre la importancia de los compromisos de la industria con la integración de métricas ESG (ambientales, sociales y de buena gobernanza).

«La transición a una economía de cero emisiones netas no se puede lograr sin un liderazgo gubernamental sólido y una acción robusta de los propietarios y administradores de activos por igual», ha explicado la consejera delegada de los Principios de Inversión Responsable, Fiona Reynolds.

«Es el momento de arremangarse, ir más allá de la ambición y cambiar la forma en que invertimos. Hacer negocios como de costumbre no traerá la transformación que necesitamos», ha apostillado la responsable de PRI.

Además de fijarse objetivos climáticos ambiciosos a medio y medio plazo, las gestoras deben alinear sus carteras con las cero emisiones netas, tomar nota de los riesgos ambientales y llevar a cabo las políticas de ‘engagement’ necesarias para hacer valer su influencia en la economía global.

Los miembros de la Net-Zero Asset-Owner Alliance convocada por la ONU, con unos 7 billones de dólares bajo gestión, han instado a los inversores, empresas y gobiernos «a actuar definitivamente para limitar el aumento de temperatura mediante la adopción de medidas transformadoras que reducirán rápidamente las emisiones de carbono».

«Los miembros de la Alianza enfatizan la importancia de que los gobiernos, reguladores, sectores y empresas vayan más allá de los anuncios y adopten con urgencia estrategias concretas y viables de reducción de carbono para respaldar las inversiones necesarias», han reclamado a través de un comunicado.

Casi la mitad de la industria de la gestión de activos global ya apoya la iniciativa Net Zero Asset Managers, aunque la presencia española es muy limitada. Algunas entidades estudian las implicaciones de su incorporación, aunque de momento Santander AM es la única firmante.

«A los cambios en la política gubernamental y la regulación que serán necesarios debe seguir el capital»

Eoin Murray, Federated Hermes

«Como siempre, además de los cambios en la política gubernamental y la regulación que serán necesarios, también debe seguir el capital», ha señalado Eoin Murray, director de inversiones del negocio internacional de la gestora Federated Hermes. 

A su juicio, en el capital es donde la industria de gestión de inversiones debe desempeñar su papel, fomentando la transición a través del pleno compromiso con las empresas y la integración de las métricas ESG. Desde luego, los crecientes flujos hacia fondos ESG lo están pidiendo.

“Este informe muestra que los inversores no están moviéndose lo suficientemente rápido. Necesitamos tener un enfoque más nítido», ha señalado Chris Meyer, manager de ‘stewardship investing research & advocacy’ de Praxis Mutual Funds, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

De su lado, el director global de investigación de ESG de HSBC, Wai-Shin Chan, ha pronosticado más exigencia en las cuestiones ambientales: «Creemos que el mercado exigirá mucho más a las empresas».

Las compañías en actividades con alto contenido de carbono tendrán que repensar los modelos y estrategias comerciales para ser más innovadoras en soluciones con bajas emisiones de carbono. Además, todos los segmentos del economía deberán prepararse para los impactos del cambio climático», ha advertido Chan.

“Necesitamos canalizar capital a aquellas empresas que están investigando y proporcionando las herramientas de solución climática que todos necesitamos adoptar», ha explicado Randeep Somel Randeep Somel, manager del ‘M&G Climate Solutions Fund’ en declaraciones recogidas por Wealth Briefing.

El camino hacia la COP26

El informe del IPCC es un hito importante en el camino hacia la próxima COP26 porque analiza la magnitud de la crisis climática y el papel de la humanidad en el impulso de los fenómenos meteorológicos extremos.

«La ciencia es clara como el cristal, pero la respuesta no lo es. Los inversores deben usar su influencia para presionar a los que toman las decisiones para que realicen audaces reducciones de emisiones necesarias para limitar las consecuencias más graves del cambio climático», ha señalado el director global de investigación de ESG de HSBC, Wai-Shin Chan.

Aunque no todo el peso está sobre los hombros de los inversores. “Las finanzas por sí solas no pueden resolver la amenaza climática», ha valorado Andy Howard, director de inversión sostenible en Schroders.

«Esto es en última instancia, una cuestión de que cada grupo lleve a cabo medidas sostenidas para reducir las emisiones», ha añadido Howard.

Este informe del IPCC probablemente «ejercerá más presión para lograr un resultado satisfactorio en la COP26″ que se celebrará en Glasgow a finales de este año, a pesar de que muchos países todavía tienen que actualizar sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), ha añadido Murray, de Federated Hermes. 

“Ante la evidencia científica inequívoca y las crecientes presiones de la sociedad civil, los consumidores y los inversores, parece muy probable que se sigan respuestas de política climática adicionales«, han valorado Michael Urban and Christopher Kaminker, de Lombard Odier en la publicación IPE.

El calentamiento global afectará a la rentabilidad

Por si queda algún inversor preocupado exclusivamente por la rentabilidad, Schroders ha analizado las previsiones de ganancias a 30 años de las acciones de diferentes regiones incorporando el impacto del calentamiento global en la productividad.

En su análisis concluye que este tendrá un impacto en el desempeño de las acciones a largo plazo.

La rentabilidad se verá afectada por el efecto que el cambio climático tendrá en la productividad de las compañías

Irene Lauro, economista de Schroders

«La productividad es un factor clave para la rentabilidad de las acciones y su rentabilidad se verá afectada por el efecto que el cambio climático tendrá en la productividad», explica Irene Lauro, economista de Schroders.

No obstante, los efectos no serán homogéneos en todas la regiones, es decir, habrá ganadores y perdedores como consecuencia del aumento de las temperaturas.

En particular, las acciones canadienses, británicas y europeas obtendrán mayores beneficios en comparación con el escenario sin cambio climático.

El cambio climático es especialmente una mala noticia para los inversores en renta variable de los mercados emergentes, y el mayor golpe lo recibirán India, Brasil, México y Sudáfrica.

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