El activismo medioambiental señala a BASF, Covestro y Yara

Accionistas con 2,7 billones en activos junto a ShareAction arrancan una campaña de presión para que las empresas químicas reduzcan sus emisiones

Laboratorio

El sector de productos químicos es responsable de casi el 6 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Pero, pese a su importancia para el cambio climático, el activismo inversor no le ha prestado demasiada atención a esta industria. Hasta ahora.

La organización no gubernamental ShareAction ha convocado a un grupo de inversores con más de 2,7 billones de euros bajo gestión para que intensifiquen sus compromisos y presionen a grandes multinacionales químicas europeas, como BASF, Covestro o Yara, para fijar planes de descarbonización para 2050.

Se trata de un paso necesario. Y es que, a pesar del nacimiento de múltiples iniciativas inversoras en la lucha contra el cambio climático, el sector químico ha sido uno de los grandes olvidados.

En este sentido, la mayor red inversora Climate Action 100+ solo incluye a 7 empresas químicas en su radar de acción de 167 empresas. Solo dos de ellas, Air Liquide y LyondellBasell Industries, mencionaron el cambio climático en sus juntas de accionistas este año. 

Este retardo también se observa en el ámbito europeo. De las 21 empresas que integran el índice ‘Stoxx Europe 600 Chemicals’, apenas apenas dos compañías han fijado un plan de transición con un objetivo de 1,5 grados aprobado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi).

Es técnica y económicamente viable descarbonizar completamente la producción de productos químicos para 2050

Se podría decir que este sector ha resistido a los inversores ESG, que han centrado los esfuerzos en áreas como la energía y el transporte, por ser «más difícil de abatir».

Sin embargo, la nueva investigación de ShareAction, publicada este jueves, sostiene que es técnica y económicamente viable descarbonizar completamente la producción de productos químicos para 2050.

Más de una decena de compañías en el foco

Por ello, la ONG ha convocado a un grupo de trabajo de inversores, que incluye a EOS en Federated Hermes, Barrow Cadbury Trust, EdenTree Investment Management, NN Investment Partners y Sarasin & Partners, para llevar adelante estas recomendaciones en sus propios compromisos. 

Entre las compañías del sector de producción química que centrarán la atención de la industria inversora figuran las mayores por capitalización del mercado europeo. Ninguna de ellas es española.

«El 2021 será visto como un punto de inflexión para la participación de los inversores en la acción climática, con un mayor enfoque hacia sectores desatendidos como los productos químicos, que es vital para acelerar el progreso de la empresa en la transición climática», ha enfatizado Joanne Beatty de EOS en Federated Hermes.

En particular, en la lista de ‘señaladas’ por el activismo destacan las ‘gigantes’ alemanas BASF, Covestro, Evonik Industries, Lanxess y Symrise. También están en el punto de mira la compañía británica Croda Internacional y las suizas EMS Chemie y Givaudan.

Compañías químicas europeas en el foco de los inversores. Imagen de ShareAction.

Asimismo, las compañías neerlandesas Koninklijke DSM y LyondellBasell son dos de las trece que se verán próximamente sometidas a la presión de los inversores.

Estos también se fijarán en los planes de la belga Solvay, la noruega Yara International y la francesa Air Liquide.

Dos herramientas para lograr la descarbonización

¿Cómo podrán reducir sus emisiones? La investigación de ShareAction se ha centrado en los siete productos químicos primarios, conocidos como petroquímicos, que están detrás de más de dos tercios del uso de energía del sector. 

Sus emisiones provienen del uso de combustibles fósiles tanto en su consumo de energía —para producir calor, vapor y energía para procesos de compresión, enfriamiento y otros— como en su uso como «materia prima» en las reacciones químicas. 

Según el análisis, estas emisiones pueden eliminarse mediante la electrificación de procesos energéticos utilizando únicamente energías renovables y con el reemplazo de la materia prima fósil por hidrógeno verde o metanol verde. 

Los costes de las emisiones de la industria química europea podrían cuadruplicarse en 2030

«Hacerlo también es cada vez más viable económicamente», argumenta el informe liderado por la investigadora Jana María Hock, quien prevé que las energías renovables y el hidrógeno verde rebajen el precio de sus homólogos fósiles para 2030.

Paralelamente, los pronósticos son que los costes de las emisiones sigan aumentando. En el marco del sistema de comercio de derechos de emisión de la UE, por ejemplo, se prevé que los costes de las emisiones de la industria química europea se cuadrupliquen en 2030. 

Todo apunta a que la industria química no tendrá más opciones que sumarse a la ola de descarbonización con compromisos realistas. En ese camino necesario, los inversores activistas por el medioambiente les guiarán.

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