El activismo climático coloca a las acereras en el centro de su diana

Un centenar de grandes inversores, amparados por Climate Action 100+, presiona al sector para que se comprometa con las cero emisiones. ArcelorMittal es una de las empresas que ya lo ha hecho

El acero puede pasar desapercibido, pero es un material omnipresente a nuestro alrededor (infraestructuras, transporte, vehículos…) y con un peso importante en la lucha contra el cambio climático. La industria siderúrgica todavía puede remar a favor de una economía de cero emisiones netas, aunque al ritmo actual no será suficiente.

Esta es la advertencia de un análisis de la red de inversores institucionales IIGCC, que esta semana ha presentado un informe con el camino y las herramientas necesarias para acelerar la descarbonización del sector siderúrgico, responsable del 9% de las emisiones globales de CO2.

Con el fin de alinearse con el escenario de cero emisiones netas de carbono para 2050, las emisiones netas de Alcance 1 en todo el sector deben reducir un 29% para 2030 y un 91% para 2050. El análisis asegura que es «técnicamente factible» alcanzar los objetivos.

Este informe ha sido llevado a cabo bajo el paraguas de Climate Action 100+, con el apoyo de profesionales de firmas como BNP Paribas AM, Federated Hermes, M&G y Robeco, entre otros; así como empresas siderúrgicas y expertos externos.

Eso sí, aclara que la colaboración será fundamental para el éxito. El 58% del total de las futuras reducciones de emisiones requerirá la acción coordinada de las partes interesadas.

La industria del acero está dispuesta a comenzar la transición hacia el ‘net zero’. Para ello será necesario paliar la falta de apoyo a las políticas para descarbonizar el acero en los países que actualmente dominan la producción.

Nueve empresas que representan alrededor del 20% de la producción mundial de acero, incluidos los cinco mayores productores, ya han establecido compromisos firmes de cero emisiones netas. 

Los compromisos climáticos de la industria siderúrgica.
Tabla de Climate Action 100+. Fuente: Green Steel Tracker y webs de las compañías.

Sin embargo, como muestra la tabla superior estos compromisos están firmados mayoritariamente por las empresas fijadas en Europa y Asia, lo que refleja las promesas de contribuciones netas cero nacionales y la regulación existente.

Actualmente, China representa al menos el 55% de las emisiones del acero mundial y debería liderar el cambio en cuanto al uso de acero reciclado (EAF).

Los inversores piden por primera vez una acción colaborativa en todo el sector y su cadena de suministros

Según el informe, los productores de acero también deberán trabajar juntos en todos los sectores y cadenas de valor para acelerar las reducciones de emisiones a corto y mediano plazo

Esta es la primera vez que esta red de inversores, con 55 billones de dólares (casi 50 billones de euros) en activos gestionados, requiere una acción colaborativa en todo el sector del acero y más allá.

En primera instancia, reclaman que las acerías se coordinen con los participantes de la cadena de valor para revisar cómo se puede aumentar la eficiencia de los materiales y evaluar los impactos de la transición neta cero para las materias primas y la energía. 

¿Cómo lograrlo? Acciones prioritarias

Según esta guía, las acciones prioritarias que las empresas del acero deben llevar a cabo se centran en cuatro ejes:

  1. Fijar objetivos de descarbonización
  2. Demostrar la viabilidad de las tecnologías emergentes
  3. Alinear el gasto de capital
  4. Transparencia política

En primer lugar, se requiere el establecimiento de objetivos de descarbonización a corto, medio y largo plazo en línea con el escenario de la Agencia Internacional de Energía (IEA) para 2050 y en consonancia con el índice de referencia de la empresa Climate Action 100+ Net-Zero

En cuanto a la viabilidad de las tecnologías emergentes, la guía insta a la publicación, para finales de 2022, de informes detallados con sus previsiones del papel que estas pueden jugar en sus planes de descarbonización.

Así, las compañías deberán explicar el alcance de las tecnologías de captura y almacenamiento de carbono, así como las unidades de hierro de reducción directa de base de hidrógeno para descarbonizar la producción de acero.

Según el plan de acción propuesto, se les exigirá alinear el gasto de capital con el compromiso de cero emisiones netas. Las compañías tendrán que comprometerse con planes para invertir en tecnologías de fabricación de acero con bajo contenido de carbono y no invertir en nuevas capacidades de producción cuyas emisiones no puedan reducirse.

Los inversores también esperan que las compañías especifiquen las posiciones políticas que adoptarán para acelerar la ejecución de su plan de transición. En este plan deben incluir su postura sobre los mecanismos de fijación de precios del carbono, el ajuste de la frontera del carbono de la UE y la financiación de I + D necesaria para apoyar la transición.

El papel de los inversores

La iniciativa de Climate Action 100+ también aborda cómo los inversores pueden contribuir en este plan conjunto para descarbonizar el sector del acero, haciendo hincapié en el ‘engagement‘ con las compañías.

Asimismo, les da la responsabilidad de trabajar conjuntamente para asegurar que el capital se dirige hacia la fabricación del acero de bajas emisiones y apoyar en las normas sólidas que definan los proyectos para los «bonos de transición» del sector siderúrgico.

«Describe claramente lo que debe suceder, cómo y cuándo, para que podamos garantizar que las estrategias de la empresa son creíbles y estén alineadas con los compromisos de gasto de capital», ha explicado Anne Simpson, directora de inversión de CalPERS y presidenta del Comité de Climate Action 100+.

Tras abordar los retos del acero y el sector aeronáutico, la intención de Climate Action 100+, a través de sus redes de inversores, es desarrollar Estrategias Sectoriales Globales para varios sectores clave en los próximos meses.

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