Cuatro firmas se reparten el 75% de las auditorías de bonos verdes

Sustainalytics, Cicero, Moody's Vigeo Eiris e ISS Oekom se reparten el mercado de los proveedores de informes de 'segunda opinión'. Una posición privilegiada en un segmento que marca cifras multimillonarias en 2021

La explosión del mercado de bonos verdes europeo ha dado alas al negocio de los proveedores de datos encargados de dar una ‘segunda opinión’ sobre los marcos sostenibles. En esta industria, cuatro protagonistas reparten la mayoría de un mercado que se espera que alcance cifras récord este año, empujadas por el sector privado, pero también por las colocaciones de deuda soberana, como la de España o la del Reino Unido.

A pesar del ‘boom’ de compañías surgidas de las necesidades de información ESG, el 75 por ciento de los informes externos de los bonos verdes están firmados por Sustainalytics, Cicero, Moody’s Vigeo Eiris e ISS Oekom, según los datos de ESMA a cierre del primer semestre.

En particular, Sustainalytics ha llevado a cabo más de un tercio (36 por ciento) de las revisiones externas de las emisiones alineadas con los Principios de Bonos Verdes de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA).

Gráfico con la cuota de auditorías del mercado europeo de bonos verdes. Elaborado por ESMA.

De su parte, Cicero está detrás del 18 por ciento de los informes de auditoría de los bonos verdes emitidos en Europa, mientras que Moody’s Vigeo Eiris e ISS Oekom compiten con la misma cuota, el 11 por ciento.

Según el análisis de la Autoridad Europea de Valores y Mercados el resto de agencias de crédito, como S&P o Fitch, representan el 6 por ciento de este mercado, donde las cuatro grandes auditoras globales o ‘big 4’ –KPMG, E&Y, Deloitte y PWC-, se quedan el 3 por ciento.

No es un pastel pequeño a repartir. En el primer semestre, el mercado de bonos sostenibles medioambientalmente de la Unión Europea creció un 28 por ciento alcanzando un volumen de 581.000 millones de euros. Estas emisiones verdes representan el 65 por ciento del mercado de bonos ESG de la UE.

En las últimas semanas el goteo de emisiones para financiar proyectos verdes ha continuado, con un fuerte apetito de los inversores. Entre ellas, destacan algunas muy esperadas como los estrenos soberanos verdes del Reino Unido, esta semana, y de España, a principios de este mes.

Y, precisamente, ha sido una de estas firmas más fuertes quien ha respaldado ambos marcos: Vigeo Eiris. Para el megabono verde soberano del Reino Unido, el rating de sostenibilidad soberana fue del 81 por ciento, mientras que el Reino de España contaba con una nota ESG de 78 sobre 100 en su primera y exitosa incursión en la financiación verde.

La estandarización frente al ‘greenwashing’

Este impulso de los bonos verdes en Europa ha venido acompañado del crecimiento de los emisores que afirman que sus bonos financian actividades respetuosas con el medio ambiente sin contar con la etiqueta.

La mayoría de estas emisiones verdes sigue los estándares voluntarios como los Principios de Bonos Verdes de ICMA y cuentan con un revisor externo, sin embargo el supervisor de los mercados de la Unión advierte de un aumento de bonos en circulación sin etiquetar.

En concreto, ESMA señala que la proporción de bonos sin etiqueta se ha elevado hasta el 8 por ciento del mercado de bonos verdes corporativos en 2021, es decir, casi se ha duplicado con respecto al año pasado.

Aunque estas etiquetas de deuda verde no proporcionan ninguna garantía contra un posible ‘greenwashing‘, según el supervisor existen evidencias de que las credenciales ecológicas de estos instrumentos de deuda con un verificador externo son percibidas como un compromiso contundente con el clima por parte de las compañías.

En este contexto, ESMA confía en que la propuesta de regulación por parte de la UE ayude a «cimentar la credibilidad del mercado», asegurando que los instrumentos de financiación con impacto ambiental positivo puedan beneficiarse de condiciones favorables.

Cabe recordar que el pasado mes de julio, la Comisión Europea publicó su propuesta de un estándar voluntario de bonos verdes. Esta contempla que todos sean controlados por un revisor externo para garantizar el cumplimiento del Reglamento EUGBS y que los proyectos financiados estén alineados con la Taxonomía Verde.

Tres de las cuatro firmas con el mayor posicionamiento en la emisión de informes para las emisiones verdes no están bajo supervisión de la ESMA

En el establecimiento de este nuevo «estándar de oro» para los bonos verdes, los revisores externos que presten servicios a los emisores de bonos verdes de la UE deben estar registrados y supervisados ​​por la Autoridad Europea de Mercados de Valores.

De momento, tres de estas cuatro firmas con el mayor posicionamiento europeo en la emisión de informes para las emisiones verdes no están bajo supervisión de la ESMA, según recoge su último informe sobre Tendencias, riesgos y vulnerabilidades de septiembre.

Las operaciones corporativas del quién es quién

En posición líder figura Sustainalytics. La compañía de investigación y análisis, con sede en Ámsterdam y presencia en 17 mercados, está especializada en ratings ESG y pertenece al grupo Morningstar.

Sustainalytics fue absorbida por completo en el 2020, aunque Morningstar ostentaba el 40 por ciento del capital desde 2017. El gigante estadounidense, que cotiza en el Nasdaq con una capitalización cercana a los 12.000 millones de dólares, la valoró en 170 millones de euros.

Por su parte, Cicero Shades of Green es un proveedor de segundas opiniones independiente especializado en el nicho de los marcos de bonos verdes desde 2008, con un mercado de emisiones asesoradas de más de 310.000 millones de euros.

Esta firma con sede en Oslo basa sus informes en las investigaciones climáticas del centro de investigación climática noruego Cicero. Se estableció como empresa subsidiaria del este centro en el 2018.

Con un 11 por ciento de cuota compiten por la tercera posición Moody’s Vigeo Eiris e ISS Oekom. La primera es la resultante de la adquisición de la francesa Vigeo Eiris por la agencia de calificación estadounidense Moody’s en abril de 2019.

En el caso de ISS Oekom también hay una operación corporativa involucrada. Institutional Shareholder Services compró la firma de investigación alemana especializada en ESG Oekom en 2018.

Con la fiebre por la sostenibilidad en las emisiones y el gran negocio subyacente de estos proveedores de segundas, no sorprendería que se produzcan más fusiones y adquisiciones que reconfiguren la industria próximamente.

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