Colombia pugna por incorporarse a la vanguardia latinoamericana en ESG

Las instituciones del país quieren competir con Brasil, México o Chile e incluso trabajan en una taxonomía 'verde' propia

Colombia camina de forma consistente en el desarrollo y implementación de una agenda ambiental y sostenible entre sus instituciones, lo que le permitirá en el medio plazo moverse hacia el bloque de países más maduros en lo relativo a la ESG, como son Brasil, México y Chile.

Un conjunto de líneas de acción impulsadas por el Gobierno, los bancos nacionales y multilaterales, las entidades reguladoras, la bolsa de valores, o las instituciones internacionales forman un amplio equipo de trabajo en la transición hacía una economía de bajo carbono.

De acuerdo con la consultora de finanzas sostenibles Sitawi, Colombia cuenta con potencial para ser una referencia en el plazo de cinco años en la región.

“Colombia trabaja en una frente conjunta entre gobierno, instituciones públicas, ministerios, reguladores y va a lanzar su taxonomía nacional de finanzas sostenibles, así que hay un esfuerzo institucional interesante», señala.

«El mercado colombiano tiene mucho potencial y oportunidades actuales, lo que explica la presencia física en el país de instituciones internacionales como Global Reporting Initiative (GRI) y Carbon Disclosure Project (CDP)”, señala Fred Seifert, el jefe de operaciones de Latino América de Sitawi, empresa brasileña que ya actúa en nueve países de la región; también en Colombia.

La relevancia de CDP y GRI

La presencia de organizaciones en Colombia como CDP y GRI contribuyen para estimular la adhesión a padrones internacionales de sostenibilidad en los sectores corporativo, financiero y gubernamental.

En el segundo semestre del año pasado, GRI, que es una organización pionera en el proceso de elaboración de reportes de sostenibilidad corporativa, lanzó la Declaración a favor de la Inversión Responsable en Colombia con la meta de involucrar los actores del sector público y privado en la promoción de negocios sostenibles transparentes.

Diecisiete organizaciones nacionales y internacionales han adherido a la declaración que busca reconocer la importancia de la integración de criterios de sostenibilidad y del establecimiento de prácticas de inversión responsable como un reflejo de las tendencias globales hacia una economía resiliente, baja en carbono, enmarcada en el respeto de los Derechos Humanos y alineada con los Objetivos del Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París

Diecisiete organizaciones se han adherido a la declaración que reconoce la importancia de la integración de criterios sostenibles

Para profundizar en la implementación de estrategias de inversión responsable, la orientación de la entidad internacional es que las empresas dispongan públicamente sus informaciones de desempeño ambiental, social y de gobernanza.

La transparencia permite el análisis de riesgos mas eficaz y la toma de decisiones de inversión más informadas. En la misma ocasión, el Global Reporting Initiative lanzó junto a la Bolsa de Valores de Colombia (bvc) un guía para emisores de títulos con las recomendaciones de buenas practicas de ESG.

Los mercados de capitales de la región latinoamericana están en desarrollo y crecimiento, sin embargo, siguen siendo relativamente pequeños comparado con sus pares en otras regiones del mundo.

“Los mercados en la región se están desarrollando poco a poco, pero lo bueno es que ya empezaron a incorporar los aspectos ESG”, destaca el experto de Sitawi.

En la Bolsa de Valores de Colombia (bvc), que tiene 68 empresas cotizantes (datos de febrero), el 69% de ellas cuentan con informes de sostenibilidad publicados.

Una mejora de transparencia

La región latinoamericana, de forma general, ha mejorado en la transparencia de los datos de impacto ambiental y climático.

En 2020, 1.765 empresas y gobiernos remitieron información a la plataforma del CDP LA, que está en línea con las directrices del TCFD (Task Force on Climate-related Financial Disclosures). El numero es 16 veces superior que en 2010.

El pasado año, 1.765 empresas y gobiernos reportaron informaciones a la plataforma del CDP LA

En el ranking de CDP, Colombia está adelante de países como Costa Rica, Uruguay, Perú, Equador o Guatemala. Pero está posicionada por detrás de Brasil, México, Chile y Argentina.

De 2010 hasta 2020 la cantidad de participantes en la base de datos de la organización sin fines lucrativos ha subido de 2 a 82, pero en Argentina la expansión ha sido de 3 a 131. 

Seguido de las acciones que estimulan la transparencia, la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC), autoridad de supervisión del sistema financiero, decidió alinearse con autoridades internacionales de supervisión y crear las condiciones para el ‘enverdecimiento’ del sistema colombiano.

El primer paso fue establecer una definición común o estandarización de definiciones ‘verdes’ basada en las taxonomías internacionales.

En 2020, el gobierno colombiano anunció una acción coordinada entre varias instituciones publicas y el regulador financiero para se llegar a una taxonomía nacional, que permita definir los sectores, actividades y políticas que contribuyen a una economía más limpia y socialmente sostenible. 

Colombia trabaja en la creación de una taxonomía verde propia

“El movimento por una taxonomía nacional en Colombia ofrece muchos beneficios a los emisores de títulos locales”, señala Seifert de Sitawi.

Las líneas de taxonomía internacional, como la de Unión Europea, por ejemplo “muchas veces son restrictivas en temas verdes y sociales porque ellos tienen menos desafíos de esta naturaleza”.

Otro aspecto positivo proporcionado por la taxonomía es el combate al ‘greenwashing’. Es un factor que amplia la transparencia y seguridad a los inversores porque habrá una definición formal de lo que es verde, social y sostenible.

Estas líneas de acción se suman al Protocolo Verde, lanzado por las entidades bancarias en Colombia, a través del Asobancaria, que es un acuerdo el cual tiene por objetivo facilitar la convergencia de esfuerzos del gobierno nacional y del sector financiero para que este incorpore e implemente políticas y prácticas de responsabilidad ambiental en armonía con el desarrollo sostenible.

Así que Colombia surge como “un país con muy buenas perspectivas”, señala Seifert, aunque siempre hay que recordar que la región tiene sus peculiaridades políticas.

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