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México se prepara para jugar un papel clave en el ‘boom’ de la construcción sostenible

Este sector, un gran generador de emisiones, ofrece la oportunidad de avanzar en transición energética y de reforzar el PIB

Considerado un jugador clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en Latinoamérica, México se posiciona como un potencial mercado de desarrollo de las finanzas sostenibles, donde los bonos verdes son un importante instrumento para financiar la construcción de edificios sostenibles en el país.

México se está inspirando en la estrategia de crecimiento de los Estados Unidos. En el mundo, la emisión de bonos verdes marcó un nuevo récord en 2020, al alcanzar los 269.500 millones de dólares; ligeramente por encima de los 266.500 millones del año anterior, y notablemente por encima del volumen de 2018, que se quedó en los 171.400 millones.

Después de la energía (35%), el segundo sector que ha captado más inversiones a través de estas colocaciones ha sido el de construcción de edificios eficientes (‘low carbon buildings’), que representa un 25% del total. El tercero fue el de transporte limpio (‘low carbon transport’) (24%), de acuerdo Climate Bond Initiative (CBI).

Los Estados Unidos se mantienen como el líder entre los emisores más grandes de bonos verdes en el ranking del CBI, con 51.000 millones, en 2020.

Y la empresa americana de capital abierto de financiación hipotecaria, en la cual el gobierno de EUA es mayoritario, Fannie Mae (Federal National Mortgage Association), fue la principal emisora.

De acuerdo con CBI, Fannie Mae captó 13.000 millones de dólares el año pasado, para destinar a sus programas de financiación hipotecaria ecológicas; es decir, hogares familiares que sigan los patrones de eficiencia de energía y agua.

Fannie Mae fue el principal emisor de bonos verdes en EEUU en 2020

Desde 2019, la ESG está integrada dentro del plan estratégico de la empresa. Con 4 billones en activos, Fannie Mae es el principal financiador del sector inmobiliario americano, según explica la compañía en su información financiera del año pasado.

El sector de construcción es una fuente significativa de empleo y es uno de los motores de la economía en muchos países y en Estados Unidos no es diferente. Así, la caída del PIB estadounidense, del 3,5% en 2020, se ha visto golpeado, entre otros factores, por las menores inversiones fijas residenciales.

La construcción, eje para la economía mexicana

México también cuenta con el apoyo de la construcción sostenible para alentar su economía. Este sector habría representado casi un 7% del PIB en el 2019, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografia (INEGI).

Usar los bonos temáticos para financiar la construcción sostenible es algo que México hace desde 2016, pero la crisis del covid-19 lo ha paralizado y hoy el sector se enfrenta al desempleo.

Para diversificar su base de inversores con aquellos comprometidos con la reducción de las emisiones de efecto invernadero, se prevé la construcción de más de 50.000 nuevas casas en Ciudad de México cada año hasta el 2030.

50.000 viviendas sostenibles se levantarán en Ciudad de México hasta 2030

Esto incentivaría el mercado de las finanzas sostenibles, aprovechando el ‘boom’ de emisiones de bonos verdes en los dos últimos años, si dichas casas se construyen según estándares de sostenibilidad, señala el informe «Construyendo una Base para un Futuro Sostenible y Expansible bajo en carbono en México», del Climate Bond Initiative (CBI) bajo el Programa UK PACT México.

Otro aspecto importante es la perspectiva del Consejo Mundial de Construcción Sostenible, de que alrededor de 24 ciudades y estados en América Latina están adoptando medidas para mejorar la eficiencia energética de los edificios, respaldadas por el Acelerador de Eficiencia Energética en Construcciones (BEA por sus siglas en inglés).

Es una colaboración público-privada enfocada a aprovechar la eficiencia energética en la construcción para acelerar la implementación a nivel gubernamental.

Dos de estas ciudades se ubican en México (la Ciudad de México y Mérida) y algunos estados también son parte del programa de la BEA como Nuevo León, Sonora, Jalisco, Quintana Roo, Campeche y Yucatán. Del potencial total de la inversión climática inteligente, un 34%, unos 901.000 millones de dólares, se destinarán a desarrollar edificios verdes para las futuras ciudades sostenibles en América Latina.

Un sector intenso en emisiones

De acuerdo con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) en México, las emisiones del sector de construcción residencial y comercial equivalen a 3,9% de las emisiones de gases de efecto invernadero, y las emisiones de carbono negro equivalen a 24% de las emisiones de energía.

En cifras globales, el 39% de las emisiones mundiales totales de CO2 vienen de edificios y de la construcción, de acuerdo con el reporte Estado Global para la Construcción y las Edificaciones 2019.

Junto a otros países, México ha asumido un compromiso internacional en al ámbito del Acuerdo de París, bajo las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs por sus siglas en inglés), para llevar a cabo medidas de mitigación, las cuales conducirán a una reducción del 22% en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2030, y adicionalmente, hasta 36% de reducción, a través de la construcción de edificios sustentables y promoviendo el uso residencial de paneles solares y calentadores.

Además, la Ley General de Cambio Climático de México estableció un objetivo de recortar los GEI en UN 50% para el 2050. No obstante, se requiere una mayor ambición. De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC) las emisiones deberían reducirse en 45% para 2030, con respecto a los niveles de 2010, y deberían llegar a cero para 2050.

La influencia del crecimiento de la ESG en las inversiones

En 2019, los gastos en edificios energéticamente eficientes aumentaron por primera vez en tres años, hasta alcanzar los 152.000 millones de dólares, un 3% más que en 2018.

Esto es apenas una pequeña fracción de los 5,8 billones de dólares del conjunto del sector de construcción civil, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Pero hay cambios en curso que pueden incentivar la inversión. Por ejemplo, el numero de creciente de inmobiliarias y fondos de inversión que aportarán datos al Global ESG Benchmark of Real Assets, que ha pasado de 1.005 a 1.200 entre 2019 y 2020.

Las perspectivas son positivas, según PNUMA. Los edificios verdes representarán una de las mayores oportunidades de inversión global.

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