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El Reino Unido adaptará el mandato del Banco de Inglaterra para combatir el cambio climático

El banco central valorará cambios relacionados con su programa de compra de bonos para adaptar su política en esta materia a la del Gobierno de Boris Johnson

El Reino Unido se está tomando muy en serio el ser el anfitrión de la COP-26 este año. Este miércoles, Rishi Sunak, responsable del Tesoro del Reino Unido, avanzaba que el mandato del Banco de Inglaterra cambiaría para reflejar el compromiso del país con el cambio climático.

Una de las herramientas claves que se tendrán en cuenta será el programa de compra de activos. El Banco de Inglaterra tendrá preparado un nuevo marco para la siguiente «ronda» de reinversiones en su programa de compra de activos, que se producirá en el último trimestre de 2021.

¿El primero de otros?

El debate sobre el papel de los bancos centrales en el cambio climático está muy abierto. El activismo quiere que el Banco Central Europeo (BCE) se mueva más, pero Christine Lagarde tiene las manos atadas en este sentido.

En su último discurso, la banquera central, insistió en la necesidad de enfocarse hacia la lucha contra el cambio climático, pero de reconoció que el BCE es un brazo ejecutor y no el que toma las decisiones. En el paso dado por el Reino Unido queda reflejada la necesidad de que sea otro el que tome la iniciativa. Y para la zona euro la toma de decisiones es mucho menos flexible.

Pero, e incluso a pesar de que desde la era de Mario Draghi el BCE se ha movido en un terreno pantanoso sobre el mandato único de controlar la inflación, todos los pasos dados en materia monetaria se han producido en un entorno inflacionista muy controlado que ha permitido antes al italiano y ahora a Lagarde mucha creatividad en política monetaria.

Por el momento, y a pesar de las crisis sufridas desde la creación del euro, ni siquiera el crecimiento económico se ha convertido en una de las obligaciones del BCE. Tal vez por eso Christine Lagarde dejó caer durante su intervención que uno de los riesgos del cambio climático es justo la inflación.

¿Cómo se conjuga el cambio?

Los bancos centrales son los inversores más poderosos del mundo por su capacidad de crear dinero. Por lo que su intervención en el mercado es muy relevante.

Por el momento, el BCE ha ido tomando algunas decisiones técnicas para favorecer a la deuda sostenible. Por una parte, para incluir los bonos ligados a objetivos sostenibles entre el universo de activos que pueden utilizarse como colateral en las operaciones de refinanciación.

Asimismo, Lagarde, elevará el peso de los bonos verdes en el conjunto de sus billonarias posiciones en deuda.

Un desembarco de los bancos centrales en la deuda sostenible puede ser, sin embargo, muy distorsionador del mercado. El volumen de deuda ‘verde’ en circulación es todavía muy reducido para poder asumir la actividad de los grandes bancos centrales del mundo, ya que apenas se ha cruzado la barrera del billón de dólares en activos.

La escasez de emisiones, por tanto, abre un debate complejo, como es el de las exclusiones. ¿Pueden los bancos centrales dejar fuera a los sectores más contaminantes en sus programas de reinversión? ¿Qué impacto podría tener en el mercado y en las compañías afectadas?

El BCE aplica una nota de corte ligada a las calificaciones crediticias en su programa de compra de activos. Sin embargo, los ‘rating’ ESG están ‘bajo escrutinio’, sin que exista una estandarización clara; algo sobre lo que la ESMA ya ha admitido su preocupación.

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