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Chile se convierte en el líder indiscutible de los bonos ESG latinoamericanos

El país, que ya fue el más activo en deuda sostenible en 2020, capta más de 4.000 millones de dólares en nuevas subastas este mes de enero y logra tipos mínimos históricos

El Gobierno del Chile ha arrancado el año con el anuncio de una nueva ronda de bonos ESG, reforzándose como el líder en volumen de estas emisiones en Latinoamérica.

El Ministerio de Hacienda del país andino avanzó el 19 de enero la emisión de bonos tanto en dólares como en euros, por un valor total de 4.250 millones de dólares.

Considerando esta oferta, el gobierno chileno ya ha emitido cerca de 12.600 millones en bonos ESG (en euros, dólares y pesos), desde 2019 hasta ahora.

El liderazgo en la región ha sido alcanzado en la mitad del año pasado cuando ultrapasó a Brasil en volúmenes de emisiones con este perfil, según los datos de Climate Bonds Iniciative (CBI). 

La operación de este año ha sido considerada exitosa por el Gobierno, en términos de tasas de interés, plazos y demanda de los inversores.

Las emisiones se han colocado a tipos de interés que son mínimos históricos

Según el Ministerio de Hacienda, las tasas de interés obtenidas en las colocaciones de bonos en torno a diez años, tanto en dólares como en euros, son las más bajas logradas por el país.  

En relación a la emisión de bonos de Tesorería en euros, la operación consistió en la oferta de bonos verdes y sociales en el valor total de 1.650 millones euros.

El bono verde con vencimiento en 2031 por 400 millones de euros, pagó una tasa de 0,399%, y otro bono también en euros, pero en la categoría de bono social, con vencimiento en 2051, por 1.250 millones de euros, fue colocado a un tipo de interés del 1,298%.

El papel del inversor ESG

La demanda de los bonos ha sido 2,5 veces superior al valor colocado, llegando a los 4.130 millones de euros. Con relación al perfil de los inversores, el 48,5% del total ha sido de administradores con mandatos especializados en activos del tipo ambiental, social y de gobernanza (ESG).

La demanda por los bonos de Tesorería en dólares ha sido aún más intensa: 3,2 veces más de lo ofrecido.

Las emisiones de bonos de Tesorería en dólares han alcanzado los 2.250 millones de dólares. Una cifra en la que se integran los bonos en dólares, el bono verde con vencimiento en 2032, por 750 millones dólares, que pagó una tasa del 1,962%, y el otro; también en dólares, pero bono social, con vencimiento en 2061, por 1.500 millones de dólares, que fue colocado a una tasa de 3,116%. Este es el bono en dólares de mayor duración emitido a la fecha por Chile.

El bono social que ha puesto en circulación, es el emitido a un mayor plazo histórico

La emisión de bonos a 40 años en dólares y a 30 años en euros corresponden a los plazos más largos en la historia del país en las respectivas monedas, y contribuirán, según el Gobierno, a extender la madurez promedio de la deuda del país y contribuyen al desarrollo de nuevos ‘benchmarks’ de referencia en mercados internacionales.

“El acceso favorable del país a financiación en los mercados internacionales refleja la confianza que tienen en las perspectivas de mediano plazo de Chile”, destacó, en una nota oficial, el ministro Ignacio Briones. 

Diversificación de la base de inversores

Las bajas tasas de interés en los países desarrollados y la abundante liquidez de los inversores institucionales, alimentan el apetito por activos con más riesgo que los bonos gubernamentales de los países en desarrollo.

Esto ha permitido que los países con problemas de financiación hayan podido emitir deuda a tasas de un dígito. En 2020, se han registrado colocaciones de gobiernos como Perú, Bolivia, Paraguay y Chile

En 2021, atentos a la demanda, otros países de la región ya arrancaran con emisiones de bonos, como México, que ha colocado uno a 50 años, por 3.500 millones de dólares, pagando una tasa anual del 3,75%.

El otro ha sido Panamá, que ha lanzado un bono global con vencimiento en 2032, por 1.250 millones de dólares y una tasa de interés del 2,252%. También reabrió la emisión de deuda con vencimiento en 2060, por 1.000 millones de dólares y abonando un tipo de interés del 3,28%.

El gobierno de Paraguay, a su vez, recompró 338 millones de dólares en deuda con vencimiento en 2023 y emitió una serie de bonos a 11 años por 487 millones millones, pagando una tasa de rendimiento de 2,739% anual.

La ESG mueve inversores en varias divisas

Chile participó en la misma ola, pero se ha beneficiado también de una segunda que empieza a ganar fuerza en la región: el interés por los activos del tipo ambiental, social, y de gobernanza.

En su última emisión, la demanda de administradores con mandatos especializados en activos temáticos em euros alcanzó casi la mitad del total (48,5%).

Lo resultados históricamente positivos obtenidos por el gobierno de Chile con la emisión de bonos ESG señalan que la clase de activos sostenibles pueden atraer aún más inversores extranjeros en las dos monedas.

«En ESG, vemos que los factores ambientales están ganando más tracción con las emisiones verdes o con fondos que seleccionan empresas más responsables para su cartera. En este sentido vemos oportunidades especialmente con los gobiernos que apoyan económicamente iniciativas de este tipo, como China, Estados Unidos y Europa. Y creo que vamos a ver más de eso en Latinoamérica», señala Gabriela Santos, estratega global de JP Morgan Asset Management en Nueva York, que ha participado de evento online con el periódico ‘Valor Económico’.

Parte importante de los recursos obtenidos con las emisiones de los bonos ESG se destinan a financiar obras públicas con alto grado de eficiencia energética en los nuevos edificios verdes, así como a la compra de buses eléctricos para el sistema de transporte metropolitano. La cartera de nuevos proyectos verdes fue certificado según los estándares de Climate Bonds Initiative.

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