¿Cuáles son los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU?

Los Objetivos del Milenio dieron paso a una agenda con un enfoque más amplio y la inclusión de más dimensiones del desarrollo

Con el inicio del milenio, las Naciones Unidas acordaron una estrategia de desarrollo humano común de cara a 2015 y antes de que esa fecha se cumpliera ya se estaba trabajando en un nuevo acuerdo más ambicioso estrenado en enero de 2016 para los siguientes quince años: los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Bajo un clima de optimismo por los resultados, la nueva agenda 2030 fue modelada para unos nuevos objetivos aún más inclusivos, efectivos y transformadores. Se incorporaron nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible, la paz y la justicia.

La nueva agenda 2030 fue modelada para unos nuevos objetivos aún más inclusivos, efectivos y transformadores.

Ha transcurrido desde entonces el primer tercio del plazo dado, acumulando ya veinte años de estas guías que han calado en la concepción de cómo abordar el desarrollo sostenible.

Sucesores de los objetivos del milenio

Comprender el punto de partida de los Objetivos de Desarrollo Sostenible implica retroceder hasta la firma de la Declaración del Milenio, que supuso un hito histórico por el que los líderes de 189 países se comprometían a alcanzar en tres lustros unas metas comunes, cuantificables y marcadas por todos como necesarias, tales como la pobreza extrema o el hambre.

Los Objetivos del Milenio (ODM) eran los siguientes:

  1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  2. Lograr la enseñanza primaria universal
  3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
  4. Reducir la mortalidad infantil
  5. Mejorar la salud materna
  6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
  8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.

Estos objetivos no fueron totalmente alcanzados a pesar de grandes avances como el descenso del número de personas viviendo en pobreza extrema. Sin embargo, su nacimiento fue un paso revolucionario que, más allá de los logros que provocó, disparó la voluntad de firmar un nuevo compromiso mucho más ambicioso con el año 2030 como nuevo horizonte, sin duda un evento inconcebible sin la existencia de los ODM.

Gran parte de las características de los actuales ODS son fruto del análisis de las áreas de fracaso que se identificaron. Entre otras el hecho de que fueran demasiado genéricos, liderados por los países desarrollados, con falta de apropiación de los actores locales y por tanto con poca financiación local.

Qué son los ODS y por qué son importantes

En el proceso de elaboración de los ODS radica gran parte de la importancia que estos tienen. La conferencia Rio+20, celebrada en Río de Janeiro en Junio de 2012 con motivo del veinte aniversario de la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, impulsó un proceso para fomentar la adopción de un segundo cuerpo de objetivos comunes. La propuesta, realizada por Colombia, tomaba el relevo del impulso generado hacia un marco global de desarrollo para más allá de 2015.

Con la voluntad de situar como eje central a las personas, se llevó a cabo una consulta global masiva, tanto online como offline, en la que participaron desde organizaciones de la sociedad civil a ciudadanos de a pie pasando por científicos, académicos y representantes del sector privado, de la que se extrajeron las pautas bajo las que se trabajó hasta la consolidación de los nuevos ODS y las directrices globales de desarrollo para el periodo 2015-2030.

Se llevó a cabo una consulta global masiva, tanto online como offline, en la que participaron desde organizaciones de la sociedad civil a ciudadanos de a pie pasando por científicos, académicos y representantes del sector privado

En esta consulta se halla la primera de las tres grandes diferencias con sus predecesores que definen el carácter de los ODS:

  • Su proceso de elaboración fue más democrático, protagonizado no solo por los países desarrollados, sino también los países en vías de desarrollo y otros actores sociales como el tercer sector.
  • Son objetivos mucho más específicos y perfilados hasta detallar 169 metas en las que se concretan.
  • Integra además de las cuestiones sociales también cuestiones ambientales y económicas.

Agenda 2030: 17 metas para un mundo mejor

Son 17 objetivos, concretados en 169 metas, cada una de ellas con sus propios indicadores de evaluación, debido a que un aspecto fundamental es la medición de resultados.

  1. Fin de la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han vuelto el nuevo lenguaje global del desarrollo si bien aún mantienen incógnitas por despejar como si la definición de plazos y estrategias acelerará el desarrollo orgánico de la sociedad, si el paraguas de la Agenda 2030 conseguirá que se respeten acuerdos previamente incumplidos de forma sistemática o de qué manera se obtendrá la financiación público-privada en cada país.

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