¿Marketing o ESG? Los accionistas de Danone recuperan 1.700 millones con la campaña contra su primer ejecutivo

El movimiento de Bluebell Capital contra la gestión de Emmanuel Faber se gana el apoyo de algunos analistas, pero necesita el respaldo de otros inversores para cuajar

Pocas historias gustan más que aquellas que enfrentan a David contra Goliat, en lo que se presupone un ataque justo contra los poderosos. Y el gigante de la alimentación Danone se está viendo envuelto en una de ellas; con el consecuente tirón mediático, pero con la duda sobre a dónde llegará la epopeya.

Este lunes se publicaba que una pequeña firma de inversión, Bluebell Capital, que había ido tomando posiciones poco a poco en el capital del gigante de la alimentación, había planteado a la empresa la necesidad de relevar a su consejero delegado, Emmanuel Faber, por el mal comportamiento de la acción.

En noviembre, ya había dado un primer paso cuando -a través de una carta que no es pública- había exigido que la francesa buscara otro ejecutivo para separar los roles de presidente y consejero delegado que acumula Faber.

Aunque nadie conoce la participación de Bluebell en la empresa de alimentación -según ‘Financial Times’, de acuerdo con la legislación francesa hasta que no se supera el 5% del capital no es necesario hacerla pública-, varios analistas han recogido el guante y la iniciativa ha movido el mercado.

Hasta el cierre de este artículo, no existía ninguna comunicación oficial, ni Bluebell aportaba ninguna información sobre esta nueva campaña en su sitio web. Lo único que se había producido era una oleada de noticias y mucho ‘runrun’ de analistas y de mercado.

El ‘FT’ o ‘Reuters’ lo recogen citando como origen de la exclusiva la publicación francesa empresarial, ‘Challenges’. El primero, sin embargo, sí que habría «visto» la carta enviada por Bluebell a Danone el pasado otoño.

La presión mediática ha sido tanta en los últimos meses que Danone se ha visto obligada a salir al paso y a señalar que escucha todas las opiniones de los accionistas, pero defendiendo la gestión de su primer primer ejecutivo.

Una argumentación defensiva, que no ha acabado de convencer. Por ejemplo, para Bernstein, el equipo ejecutivo de Danone estaría «perdiendo el control» sobre su ‘equity story’, según recoge Bloomberg.

La evolución del negocio no ayuda a respaldar la defensa de Danone. Se espera que en 2020 haya reducido su beneficio por acción más de un 10%.

70 millones de patrimonio, gran efecto en bolsa

Bluebell Capital es una pequeña firma de inversión con sede en Londres. Su volumen de activos bajo gestión rondaría los 70 millones de euros, de acuerdo con los datos de Bloomberg.

Si esa cifra no ha variado significativamente recientemente, habiendo invertido todo su patrimonio apenas le daría para controlar de manera directa el 0,19% de Danone a los precios de mercado del pasado viernes (puede haber abierto alguna posición con derivados).

El patrimonio de la firma solo le daría para controlar el 0,19% de Danone

Hasta el momento se desconoce si la firma de inversión con sede en el Reino Unido ostenta una acción, o el 4,9% del capital de Danone y si podrá convertir su presión mediática en algo más -por ejemplo una propuesta en la junta de accionistas-, pero ha sabido encontrar un punto débil en la francesa y ya ha provocado un efecto arrastre.

Desde el viernes, Danone gana un 4,8%. En términos de valor bursátil supone sumar un 1.700 millones a su capitalización y ha dado argumentos a alguno de los bancos de inversión que recomiendan comprar las acciones de la gala para justificar su consejo.

Es el caso, por ejemplo, de Jefferies. Esta casa de análisis mantiene una recomendación de compra sobre Danone desde marzo y este martes, después de que saltara la noticia sobre la iniciativa de Bluebell, utilizándola de reclamo.

«Vemos esta noticia positiva para el precio de la acción, dado el importante descuento en la valoración en bolsa de Danone», explicaba.

Otros, como Bernstein o Barclays, creen que, sin embargo, el efecto en la bolsa será solo a corto plazo.

El punto débil de Danone: mala evolución en bolsa y retraso en la ‘G’

Para Bluebell, esta campaña es desde luego una herramienta de marketing multiplicadora para captar inversores, porque ha sabido aprovechar dos puntos débiles de Danone: su mala evolución respecto a algunos competidores –Nestlé o Unilever-, que es en lo que justifica como el origen de la iniciativa- y su peor nota en gobierno corporativo.

Danone es uno de los peores valores del índice CAC 40 en los últimos doce meses -se deja cerca de un 24% frente al 8% que el indicador- y está muy rezagado frente a sus dos competidores.

Danone se deja más de un 24% en doce meses, por el 8% que cede el Cac 40

Mientras que Nestlé ha aportado una rentabilidad total -incluyendo dividendos- a sus accionistas del -3,17% en el último año y Unilever una positiva del 3,17%, el retorno de Danone es de un -21,1%.

En términos de gobierno corporativo, además, tiene peor nota que la firma suiza. Según ISS, Danone obtendría una nota de cuatro en su escala (la mejor posible es 1 y la peor 10), mientras que Nestlé logra el 1. Unilever estaría peor que la firma gala, con un cinco.

¿Se moverán los accionistas que de verdad mandan?

Tras el ‘boom’ de la campaña, ahora hay que ver que capacidad tiene la firma londinenses para atraer a los inversores que realmente pesan en el capital de la francesa, o a los ‘proxy’ de cara a la futura junta de accionistas; porque, a menos que haya captado mucho capital, parece complicado que tenga capacidad de presión si se queda solo en este intento.

En algunos precedentes que hemos tenido en la bolsa española -por ejemplo el caso de Amber en Prisa, que ha conseguido forzar la salida de Javier Monzón de la presidencia-, el peso en el capital era mucho más importante -controla más de un 29%-.

En AENA, forzar el cambio ‘sostenible’ en los estatutos de la compañía también salió más caro.

El capital de Danone está, sin embargo, más atomizado que el de la empresa de comunicación española. SunLife Financial, Credit Agricole y BlackRock serían actualmente sus principales accionistas con más de un 5% del capital; por los que serían los que tendrían más capacidad de influencia.

El siguiente por peso es el propio Danone con su autocartera. Parece difícil que la compañía vaya a utilizar sus propias acciones para presionar a su primer ejecutivo.

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