Los desafíos del IBEX

El grueso de la plana mayor del índice -Santander, BBVA, Endesa, Telefónica, Cellnex, Naturgy, Cellnex o Arcelor- presenta resultados la semana que viene. El mercado estará pendiente de sus avances en materia de sostenibilidad con un ojo puesto en la COP 26

La próxima semana va a ser esencial para conocer la salud del IBEX. Durante cinco jornadas, las grandes cotizadas presentarán al mercado su evolución en la primera mitad del ejercicio y sus perspectivas para la segunda parte del año. No sólo en lo relativo a sus estados financieros, también en cuanto a sus estrategias ESG.

Y a esta cita con el mercado las mayores empresas del IBEX llegan en momentos de partida y con retos por delante muy diferentes, más aún cuando sólo quedan tres meses para la cumbre internacional del clima de Glasgow, la COP26.

Los diferentes ‘tempos’ de Inditex e Iberdrola

De entrada, las dos mayores compañías del selectivo por capitalización, Inditex e Iberdrola, son justo las que no tendrán que rendir cuentas.

La primera, con un valor en bolsa de 89.900 millones de euros, lo hará a mediados de septiembre, dado que su año fiscal es diferente -cierra el 31 de enero- para incluir el periodo de rebajas. La segunda, que capitaliza por encima de los 65.000 millones, porque lo hizo la pasada semana.

Y ambas están en momentos ESG muy distintos, con compromisos para ser neutrales en emisiones de CO2 antes de 2050.

Inditex acaba de adelantar gran parte de las metas en sostenibilidad que tiene para los próximos años, como el uso de materias primas sostenibles o el uso de energía 100% renovable.

Además, ha elevado la conexión entre las retribuciones de su presidente y del consejero delegado al cumplimiento de objetivos de sostenibilidad. Lo aprobó en la junta de hace dos semanas, en la que, sin embargo, crecieron de forma significativa los votos en contra de ese modelo de retribución.

El caso de Iberdrola es muy diferente. La compañía está inmersa en la crisis reputacional provocada por la imputación de su presidente y consejero delegado, Ignacio Sánchez Galán -junto a otros directivos clave y la filial Iberdrola renovables- por los presuntos contratos encargados al excomisario de policía José Manuel Villarejo.

Como Inditex, Iberdrola está entre las mejores calificaciones ESG del Ibex, sin embargo, su G, de buena Gobernanza está, por tanto, en entredicho. Y su E está en plena transformación, por las inversiones en renovables que tiene por delante, incluida en eólica marina, la actividad que estudia segregar para ganar más visibilidad entre los inversores.

Exigencia de visibilidad a la banca

Entre las diez mayores empresas del IBEX están dos entidades financieras, Santander y BBVA, con capitalizaciones que rondan los 54.200 y 35.700 millones, respectivamente, y que rendirán cuentas los próximos miércoles y viernes.

Estas dos entidades (junto a Caixabank, Ibercaja y Abanca) forman parte de la Net-Zero Banking Alliance, por la que se comprometen a presentar, en un plazo de 18 meses, una hoja de ruta sobre cómo van a descarbonizar sus carteras. 

Y, hay prisas porque aceleren, en los últimos días, un grupo de 115 inversores, que suman bajo gestión activos por valor de 4,2 billones de dólares, les han instado por escrito a que antes de sus respectivas juntas de 2022 hagan públicos sus estratégicas y sus objetivos a corto y medio plazo, de cinco a 10 años. 

De esta forma, tendrá que avanzar cómo van a lograr esa ansiada neutralidad. BBVA aspira a lograrlo en todas sus operaciones en 2050. También Santander aspira a ser neutro en 2050 -como exige la normativa de la Unión Europea para el conjunto de las economías comunitarias- pero, de nuevo, quedan por saber detalles sobre cómo van a conseguirlo e irán tiñendo de verde sus carteras.

Por otro lado, Santander llega a sus resultados semestrales después de emitir su primer bono verde de 2021. En total 1.000 millones de euros en bonos ‘senior non-preferred’ a siete años, aunque la demanda ascendió a 2.800 millones. 

A buen seguro, que en las citas de esta semana de los grandes bancos con los inversores se hablará de nuevas previsiones en cuanto a emisiones de deuda sostenible, ya que las entidades compiten entre sí por poder apuntarse 'la medalla' de ser el emisor más relevante bajo criterios ESG. 

Los restos ESG de Cellnex y Telefónica

Cellnex y Telefónica son las dos grandes del IBEX vinculadas al sector de las telecomunicaciones, con capitalizaciones de 37.700 y 21.200 millones de euros.

Forman parte del mismo sector aunque sus negocios no sean comparables y sus estrategias ESG estén en momentos diferentes.

Cellnex, previsiblemente, destacará esta semana a los inversores que en este primer semestre ha logrado que sus objetivos de reducción de emisiones estén validados por la Science Based Targets initative (SBTi)

Esos compromisos pasan por conseguir una  reducción de emisiones de C02 de alcance 1 y 2 (las que dependen de ella y de la energía que consume) en un 70% en 2030, tomando 2020 como año base. Y las de alcance 3 -proveedores, entre otras-, en un 21% en 2025. Además, en ese año, aspira a tener un consumo energético procedente en un 100% de fuentes renovables. Una vez respaldas las metas por SBTi tendrá que ir avanzando en esa hoja de ruta.

Mientras, en el caso de la compañía presidida por José María Alvarez-Pallete, ya ha pasado un año desde que comunicó al mercado que adelantaba a 2030 la meta de la neutralidad de emisiones de CO2. Por ello, la vista estará puesta en cómo avanza en sus objetivos a más corto plazo.

Hasta 2025 su meta es reducir de forma significativa el uso de energía (en un 90% por unidad de tráfico) y conseguir las cero emisiones netas en sus cuatro grandes mercados, España, Reino Unido, Alemania y Brasil.

Y, de momento, en lo que llevamos de 2021 no ha realizado la emisión de ningún bono verde, como sí hizo en 2020 y en 2019. En cambio, sí ha emitido su primer bono híbrido sostenible, por importe de 1.000 millones.

Las diferentes situaciones de Arcelor, Amadeus y Endesa

ArcelorMittal, Amadeus y Endesa se quedan cerca de los cinco mayores puestos por capitalización del IBEX, con valoraciones que se sitúan en los 29.900, 25.400 y 22.600 millones de euros, según el precio de cierre de la pasada semana.

Y sus casos presentan aristas muy diferentes. ArcelorMittal tiene sobre la mesa la nueva estrategia de la Comisión Europea ‘Fit for 55’, que va a poner en marcha el ‘Carbon Border Adjustment Mechanisms’ (CBAM).

Este nuevo mecanismo penalizará al acero que se produzca en mercados con criterios de emisión de CO2 más laxos y, a buen seguro, Arcelor será una de las compañías que más acción de ‘lobby’ tendrá por delante para tratar de frenar el impacto de este marco legal.

Mientras, Amadeus, siendo una tecnológica que depende del sector turístico, más que en la neutralidad de emisiones -que prevé lograr en 2030- la mayor relevancia en ESG la tiene en su buen gobierno corporativo, después de que la última junta de accionistas votara en contra de las retribuciones de su consejo de administración. Un voto de castigo por no reflejar en los sueldos el impacto del Covid en la medida en la que esperaban los inversores.

Por su parte, el grupo energético filial de la italiana Enel también tiene que desvelar si, como en el caso de Iberdrola, se opone a esta nueva normativa de la CE que penalizará las importaciones, también de energía, de países menos exigentes en cuanto a legislación de emisiones de gases con efecto invernadero. 

En su caso, además, cómo está avanzando en el cierre de sus plantas de carbón, las más contaminantes y cuya estrategia ya tiene diseñada, porque aspira a convertirlas en plantas ligadas a las renovables. 

Naturgy, resultados en segundo plano por su nuevo plan estratégico

El grupo energético, que vale en bolsa 21.800 millones, centra el interés en esta semana de resultados porque, en su caso, también tiene que presentar su plan estratégico para los próximos años, hasta 2025.

Lo hará el miércoles tras casi un año de retraso motivado en gran medida por la oferta pública de compra (OPA), lanzada por el fondo IFM, que aspira a algo más de un 22% del capital.

Mientras esa incógnita se resuelve, la empresa liderada por Francisco Reynés tiene que desvelar otras, directamente ligadas con su ESG. Por un lado, cuáles son sus planes para crecer en renovables y rebajar su dependencia del negocio del gas. Por otro, y directamente ligado, dar pasos en su hoja de ruta hacia la descarbonización.

De momento, ya ha adelantado que va a priorizar negocios como el hidrógeno verde y que tiene identificadas oportunidades de inversión valoradas en 14.000 millones de euros. Eso sí, enmarcadas dentro del programa de fondos europeos Next Generation.

De esta forma, las 10 mayores empresas del IBEX encaran la segunda mitad de 2021 con significativos retos ESG por delante. Y, en los próximos días, algunos de ellos pueden vislumbrarse con más claridad.

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