Las energéticas españolas se quedan fuera de la primera ola de contratos renovables de la ‘era Biden’

Enel, EDF y Canadian Solar desarrollarán proyectos solares y eólicos bajo la nueva estrategia energética marcada por la Casa Blanca

Estados Unidos acaba de cambiar su hoja de ruta energética, dejando atrás el negacionismo del cambio climático de la Administración Trump, en favor de una oleada de inversión para acelerar la descarbonización y hacer despegar el uso de las renovables como motor de una nueva economía ‘verde’.

Y, aunque el programa de infraestructuras y energías renovables que ultima el Ejecutivo de Joe Biden -que supondrá más de 2 billones de dólares de inversión- aún está por desarrollar, ya ha comenzado una lluvia de contratos. Y, en ella, las empresas españolas se están quedando rezagadas.

El contrato más relevante de las últimas jornadas es la megaplanta fotovoltaica que va a instalarse en California. 

Una instalación en el desierto californiano

Se trata de una megainstalación solar, en pleno desierto, con la que abastecer a casi 100.000 hogares y que va a suponer una inversión de 550 millones de dólares (más de 450 millones de euros).

Denominado Crimson Solar Project estará asentada en terreno federal, por lo que el Gobierno de Biden ha tenido que dar luz verde a la instalación. Y será desarrollada por una multinacional norteamericana, la canadiense Canadian Solar; que abastecerá a una eléctrica local, Southern California Edison.

El proyecto marca, además, la línea a seguir por la Administración Biden, ya que su secretaria de Interior, Deb Haaland, aseguró tras la aprobación del proyecto que una de las claves de la nueva apuesta renovable es el desarrollo de instalaciones en terreno federal, aunque luego sean desarrolladas y explotadas por compañías privadas.

El plan de Biden es desarrollar instalaciones eólicas y solares en terrenos federales

En este caso, el proyecto californiano va a conllevar la creación de unos 650 puestos de trabajo y otro medio centenar durante la fase de explotación, que puede alargarse, previsiblemente, a lo largo de 30 años.

Se trata de una cifra relativamente baja teniendo en cuenta que el propio Biden aspira a convertir las renovables en uno de los pilares de cara a la creación de empleo cualificado. 

Hay que recordar que Estados Unidos acaba de dar luz verde a una nueva estrategia de reducción de emisiones contaminantes, presentada en la cumbre internacional organizada por la propia Casa Blanca.

Su meta es reducir las emisiones de gases con efecto invernadero entre un 50% y un 52% en 2030 -en comparación a lo que alcanzaba EEUU en 2005- y dejar el contador a cero en 2050. 

Nueva planta de Enel en Texas

Mientras, en Texas, el grupo italiano Enel -que controla el 70% del capital de Endesa– ha anunciado que va a desarrollar su mayor planta solar en el país, que estará situada en las proximidades de la localidad de Waco.

Además, también a través de Enel Green Power, va a desarrollar otro proyecto solar en Houston y otro eólico en Abilene, también dentro del mismo Estado.

Texas es uno de los Estados que más inversión requiere en electricidad tras el ‘gran apagón’ de este invierno

Con estos tres proyectos, la compañía italiana va a generar cerca de 1.200MW renovables con la capacidad de abastecer a cerca de 240.000 hogares, con lo que prácticamente duplica su capacidad actual en ese territorio.

Texas es, precisamente, uno de los Estados más acuciados por la exigencias de inversión en instalaciones eléctricas y, sobre todo, renovables, después del apagón que este invierto dejó sin suministro eléctrico a buena parte de su población.

Dos contratos para empresas francesas

Además, esta misma semana, otras compañías europeas, en concreto francesas, como Engie y EDF, se han adjudicados otros sendos contratos en renovables.

Por un lado, Engie ha llegado a un acuerdo con el gigante de la distribución Walmart para desarrollar proyectos eólicos con los que abastecer sus establecimientos de tres Estados Oklahoma, Dakota del Sur y, de nuevo, Texas.

Walmart tiene marcados sus propios objetivos de reducción de emisiones para rebajarlas en un 50% en 2025 y en un 100% en 2035, sobre todo, a través del uso de fuentes renovables.

Por otro, la filial estadounidense de EDF Renewables se ha adjudicado tres proyectos solares en el Estado de Nueva York, que suman más de 300MW.

Nueva York aspira a que el 70% de la energía que se consume a escala estatal proceda de fuentes ‘verdes’ de cara a 2030. Este es un Estado clave para la española Iberdrola, a través de su filial Avangrid, que aspira a ser adjudicataria de algunos de los principales contratos que están por desarrollarse, algunos de ellos, en eólica marina.

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