Endesa y BBVA, alertas roja y verde en riesgo en la revisión del Índice SOCIAL INVESTOR

En la primera 'auditoría' ordinaria del índice en 2021, válida hasta el 30 de junio, se repite la composición de la puesta de largo del indicador 'best-in-class' y también el número de valores, que seguirá siendo nueve

Cierre de trimestre. Fecha clave para todas las compañías cotizadas, porque ponen punto y final a su primer trimestre fiscal. También, porque supone la primera revisión ordinaria del Índice SOCIAL INVESTOR, que integra a los mejores valores de la bolsa española, con las más altas calificaciones ESG (Environmental, Social & Corporate Governance) y que se realizará cada tres meses.

Esta primera revisión ordinaria apunta la resiliencia del índice, dado que los nueve integrantes se mantienen invariables: Amadeus, BBVA, Caixabank, Enagás, Endesa, Iberdrola, Inditex, Naturgy y Red Eléctrica.

Sólo dos de ellos presentan una ligera modificación en cuanto a su exposición al riesgo ESG, según los análisis que realiza Sustainalytics, una de las tres firmas de calificación, junto a MSCI y S&P, cuyos análisis se tienen en cuenta para la composición del Índice SI. 

Se trata de Endesa, con una ligera rebaja. La compañía energética filial de Enel se mantiene dentro de la calificación Medium Risk, pero su puntuación pasa de 22,1 a 22,4. Hay que tener en cuenta que, cuanto más baja es la nota concedida por Sustainalytics, mejor calificación supone, dado que conlleva una menor exposición al riesgo medioambiental, social o de gobierno corporativo.

En cambio, BBVA mejora ligeramente esa exposición respecto al momento inicial de composición del Índice SI. Se mantiene, también, en Medium Risk, pero su nota mejora tres décimas, desde 23,2 a 22,5. 

Sustainalytics no desvela, en la información que hace pública, los motivos que le han llevado a esta revisión. Aunque, en ambos casos, la variación no es altamente sustancial y no conlleva un cambio de rango de riesgo, ya que en ambos casos se mantiene en exposición Medium.

A partir de hoy, y como sucederá de manera trimestral, todos los valores del índice SOCIAL INVESTOR ajustan su peso para equiponderarlos. Este año, de manera extraordinaria, se realizarán cinco revisiones –la primera fue hace un mes para su lanzamiento-. La siguiente ya se producirá al cierre del 30 de junio.

Mensualmente, sin embargo, se realizarán ‘test de deterioro’ para asegurar que las compañías siguen siendo dignas de formar parte de la selección -best-in-class- de la bolsa española. Para perder su puesto en estas pruebas de deterioro, es necesario que dos calificadoras revisen su nota por debajo de los estándares necesarios para formar parte del indicador.

Para alcanzar el índice SOCIAL INVESTOR las cotizadas tienen que cumplir tres requisitos. Por un lado, tener la calificación más alta en ESG según la firma MSCI (un rating AA o AAA). Por otro, una calificación de riesgo bajo o mediano, según Sustainalytics. Y, además, conseguir una de las tres medallas en ESG (oro, plata o bronce) que concede S&P.

Endesa y BBVA, adiós al carbón

En esta exposición al riesgo de Endesa que realiza Sustainalytics pesa su exposición a las emisiones, según el análisis de esta firma que hace una valoración media de los tres últimos ejercicios.

Hay que tener en cuenta que la compañía dirigida por José Bogas está inmersa en el cierre de sus centrales de carbón, consideradas las más contaminantes.

En concreto, tiene por delante los cierres de Andorra (Teruel), Compostilla (León) para este 2021; además de los de Carboneras (Almería) y As Pontes (Galicia).

La compañía explica a SOCIAL INVESTOR que las líneas clave de ESG parten «del propio plan estratégico de negocio, que identifica la descarbonización como el principal reto» al que puede responder con su actividad. 

Este se basa, indica, en la descarbonización de su mix de generación, con el cierre de las centrales de carbón, la apuesta por las fuentes renovables -incluyendo el hidrógeno verde- y el impulso a la capacidad de almacenamiento. 

Hay que recordar que la compañía, que centra su negocio en España, tiene previsto invertir 25.000 millones a lo largo de la presente década, para incorporar 10.000 megavatios (MW) renovables y duplicar su cartera verde actual. 

En este mismo sentido, la compañía apunta que busca “la penetración de la electrificación en el consumo doméstico, industrial y en el transporte para desplazar el uso de combustibles fósiles en otros sectores”.

Y si Endesa está enfocada en el giro de su modelo de negocio, BBVA indica que su foco está en ahondar en las inversiones verdes. En concreto, la entidad financiera expone a SOCIAL INVESTOR que sus “prioridades para gestionar el reto del cambio climático giran en torno a la movilización de inversiones relacionadas con la eficiencia energética”. Entre ellas, la reducción de emisiones de carbono o la movilidad eléctrica, además de las energías limpias.

Y, en este enfoque, su adiós a las actividades ligadas al carbón. La entidad recuerda que va a «reducir a cero su exposición a actividades relacionadas» con esta materia prima. Dejará «de financiar a empresas en esas actividades, antes de 2030 en los países desarrollados y antes de 2040 en el resto de países en los que está presente».

«Este paso se completará a lo largo de 2021 con planes y objetivos para acompañar la descarbonización de sus clientes en todos los sectores intensivos en emisiones de CO2, que, junto con el carbón, representan dos tercios de las emisiones globales: petróleo, gas, automoción, siderurgia, cemento y transporte”, resume.

Más cambios en el riesgo ESG del Ibex

Al margen de BBVA y Endesa, hay más compañías del IBEX 35 que cambian su exposición al riesgo ESG, según Sustainalytics. Mientras, los análisis realizados por MSCI y S&P SAM mantienen su estabilidad al cierre del trimestre.

No hay que olvidar que sólo hay nueve valores del IBEX 35 que ‘logran alcanzar’ el ‘Top 9’ de la ESG del Índice Social Investor. Un selectivo que permite a los inversores interesados en contar con una cartera que no sólo busque la rentabilidad a corto plazo, sino también la consecución de objetivos ligados a la sostenibilidad medioambiental social y de buen gobierno. 

En este mes de marzo, marcado por el golpe en bolsa a algunos de los valores del Índice -como BBVA, por la crisis de la lira turca- el Índice SI se ha comportado, pese a todo, mejor que el IBEX, con un repunte del 5%, por encima del 4,3% de revalorización del principal índice de la bolsa española. También ha tenido mejor evolución que el FTSE4Good Ibex, el otro índice que recoge valores españoles ligándolos a la sostenibilidad -aunque en este caso suma 25- y que ha repuntado más de un 3%.

Precisamente, cuatro de las compañías que se quedan a las puertas de entrar en el Índice (no consiguen aún alguna de las mejores calificaciones de las citadas firmas de análisis), ven incrementar ligeramente su riesgo ESG. Se trata de Acciona, Ferrovial, Repsol y Siemens Gamesa.

De nuevo, hay un vínculo con su exposición a negocios ligados a la energía y cuestiones medioambientales. Acciona y Repsol, por ejemplo, tienen previsto sacar a bolsa sus divisiones de renovables que, por otra parte, es el eje de negocio de Siemens Gamesa, dado que se enfoca en la fabricación de aerogeneradores eólicos.

Mientras, Ferrovial está inmersa en el diseño de un plan de reducción de emisiones contaminantes, que el gestor del aeropuerto de Heathrow presentará en su próxima junta de accionistas.

En este escenario, y con cambios estratégicos a la vista, la próxima revisión ordinaria del Índice, que se realizará el 30 de junio, puede suponer un cambio de tendencia para el Índice SOCIAL INVESTOR y sus actuales componentes.

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