Endesa se lo juega todo al verde: dejará el gas en 2040 y el carbón en 2027

La matriz de la empresa española ha anunciado una aceleración en su objetivos y adelanta diez años, a 2040, la descarbonización completa del grupo

Tanto inversores como analistas han abrazado la responsabilidad social a la hora de mostrar su apoyo a ciertas compañías, y Endesa ha dado muestras de haber captado el mensaje y alto claro con el anticipo hecho por su matriz, Enel, de que abandonará todo su negocio de gas en 2040.

La matriz italiana de Endesa presentó este miércoles una hoja de ruta que muestra la estrategia que la empresa española seguirá en los próximos años, y que presentará mañana jueves a las 10 de la mañana en una actualización a inversores del plan estratégico 2022-2024 que anunció el año pasado.

En el plan presentado por Enel, la empresa dibuja una decidida apuesta por la descarbonización, adelantando 10 años el objetivo de lograr cero emisiones para fijar la nueva fecha en 2040, y asegura que realizará inversiones totales por valor de 210.000 millones de euros, de los cuales 170.000 millones saldrán directamente de las cuentas del grupo al que pertenece Endesa.

Una inversión fuerte que mejore la caja del grupo

El grupo de la energética española ha decidido acelerar su transición hacia las energías renovables a grandes zancadas, y anticipa en su comunicado del miércoles que para 2030, la capacidad total de sus energías verdes será de 154 GW, lo que supondría triplicar su actual producción.

Para ello, se invertirán casi 70.000 millones en renovables, mientras que los otros 70.000 irán destinados a infraestructura y redes, de acuerdo al comunicado de Enel.

En este camino hacia energías más sostenibles, la matriz de Endesa quiere abandonar la generación de carbón en 2027, como paso previo a extinguir la generación de gas en 2040, «previendo que toda la electricidad que venda el grupo en 2040 provenga de energías renovables y saliendo del negocio de venta de gas».

El grupo energético calcula que la fuerte inversión en esta estrategia, no obstante, reportará beneficios significativos, estimando un incremento del 12 por ciento ebitda conjunto de todas sus empresas alcanzar cotas máximas de 21.600 millones de euros en 2024, en comparación con la previsión más optimista de 19.300 millones en 2021.

Desde Enel también se augura que el ratio de deuda neta/ebitda se mantenga estable en torno a las 2,9 veces, asumiendo un aumento de la deuda neta de unos 7.000 millones de euros en 2024 para llegar al espectro de los 62.000 millones.

Toda esta estrategia, según la matriz de Endesa, traerá un incremento del 13 por ciento en los dividendos de los accionistas, que supondría un pago de 0,43 euros por acción.

Endesa va con todo en su apuesta

El mercado español ha reaccionado sin alardes a las noticias provenientes desde Italia, con una subida de Endesa del 0,76 por ciento que da continuidad a las subidas de los dos días anteriores. La cotización de la compañía vive un momento de buena salud bursátil desde la marcha atrás del gobierno al «hachazo eléctrico», y las recomendaciones de los analistas son positivas.

Ángel Pérez Llamazares, de Renta 4, mantiene la recomendación de sobre retorno en la acción de Endesa, y le asigna un precio objetivo de 24,96 euros que se sitúa ligeramente por encima del consenso, que se queda en 23,27 euros. Antonio Martos, de Banco Sabadell, otorga un precio objetivo a la acción de 26,14 euros, mientras que Jorge Guimaraes de JB Capital Markets rebaja ligeramente las expectativas con un precio de 22,50 euros.

Pérez Llamazares, sin embargo, apuntó en su análisis de las tres grandes energéticas españolas , realizado antes del anuncio de Enel, que «los objetivos de la compañía a corto plazo permanecen inalterados tras la desaparición del riesgo regulatorio», y que esperaba que los dividendos «sigan generando rentabilidades atractivas, pese al elevado nivel de inversión previsto».

El analista destacó en su informe «los sólidos planes de inversión para la próxima década» de Endesa e Iberdrola, señalando que «permiten pensar en un incremento significativo de los resultados a futuro». Unas señales que, en cambio, no veía en Naturgy mientras los equilibrios de poder se normalizan en su fuero interno.

El redoble de apuesta de Endesa, por tanto, consolida una posición abiertamente a favor de la transición energética, y obliga a sus competidores a mostrar sus cartas.

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