El IBEX no está listo para BlackRock: el 40% carece de un plan ‘emisiones cero’ para 2050

Un 43% de las empresas del selectivo compensa sus emisiones con la compra de créditos de carbono certificados

BlackRock, la mayor gestora de fondos del mundo, acaba de lanzar un aviso a navegantes: amenaza con desinvertir de todas aquellas empresas que no se comprometan a rebajar a cero sus emisiones contaminantes en el año 2050.

Así lo ha exigido su consejero delegado, Larry Fink, en una de sus renombradas ‘cartas a los inversores’, en las que marca no sólo las prioridades de la firma, sino que traza la hoja de ruta del conjunto de la industria de la inversión.

En realidad, lo que está exigiendo BlackRock es que sus participadas publiquen planes claros -y los cumplan- sobre cómo van a ir adaptando su actividad a una economía de cero emisiones de CO2. Una exigencia que marca también la Unión Europea, Reino Unido y la nueva administración estadounidense de Biden.

¿Y cómo llega el IBEX? ¿Está preparado?

La mayor parte de empresas del selectivo ya cuenta con planes de acción en pos de la reducción de emisiones con efecto invernadero, pero aún queda mucho camino por recorrer, aunque se estén acelerando los pasos.

De hecho, las empresas del IBEX son más activas que las de otros índices, según el análisis realizado por la consultora Eco-Act, que forma parte del grupo ATOS. Esta firma refleja que un 60% de las empresas del selectivo español ya está comprometida con objetivos ligados a la neutralidad de carbono.

Ese dato conlleva un avance de un 20% respecto a 2019, pero también indica que aún hay un 40% de las empresas del IBEX que tiene pendiente hacer sus deberes en cuanto esta hoja de ruta climática.

“En España, diversos factores de peso han impulsado la acción climática corporativa”, explica Eco-Act en el ‘Estudio del estado del ‘reporting’ de sostenibilidad del IBEX 35’.

“En primer lugar”, justifica, porque “el gobierno declaró la emergencia climática en enero de 2020 tras la celebración el mes anterior de la COP 25 en Madrid, un hito que ha marcado un antes y un después en la acción climática corporativa”.

“Más tarde, en mayo, el Consejo de Ministros inició la tramitación parlamentaria de la nueva ley de Cambio Climático y Transición energética después de un proceso de participación pública que comenzó en febrero de 2019. Con este proyecto, España se suma a la trayectoria hacia el Cero Neto en emisiones antes de 2050 y responde así a sus obligaciones internacionales, entre ellas, el Pacto Verde Europeo, un marco con el que se pretende avanzar para dar salida a esta crisis actual”.

Aún son pocas las empresas que priorizan invertir en proyectos de absorción de carbono

Un proyecto que “ha contado con el apoyo de una parte significativa de la comunidad empresarial, a través del Grupo Español de Crecimiento Verde, entre otros, que representa casi el 50% de compañías del IBEX 35”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que esa ley aún sigue en fase de tramitación parlamentaria y no hay un calendario marcado aún para su entrada en vigor.

Falta de detalle en los planes

Además, una cosa es que se las empresas del IBEX se hayan marcado objetivos y otra que tengan una estrategia definida al detalle. El estudio de Eco-Act pone de relieve que, pese a haber un aumento del 20% en el número de compañías del IBEX con compromisos de reducción de emisiones “aún hay un porcentaje importante de empresas que, aunque la mencionan, no asumen la ambición”.

“Esta sensación de insuficiencia toma aún más relevancia si tenemos en cuenta que, entre las empresas comprometidas, un porcentaje limitado (26%) cuenta con una estrategia para lograr estas ambiciones”, que se basa no sólo en la reducción de objetivos de emisiones, también en la compensación y en el uso de renovables.

“Actualmente, un 43% de las empresas del IBEX 35 compensa sus emisiones con la compra de créditos de carbono certificados. Para un 20%, esta acción forma parte de un plan ambicioso de reducción de su huella de carbono, encapsulado dentro de una estrategia de neutralidad de carbono. Hay que recordar que la actual terminología de cero emisiones netas aboga por excluir este tipo de estrategias basadas en la compra de créditos.

Además, incide Eco-Act, aún son pocas las que priorizan invertir en proyectos de absorción de carbono a través de sumideros naturales o tecnológicos”, incide Eco-Act.

El citado estudio cita como ejemplos positivos los de Acciona, neutra en carbono desde 2016; y CaixaBank, que logró alcanzar esa meta en 2018.

¿Qué pasa en otros países?

En Reino Unido, el índice FTSE es el más avanzado. Según el citado informe, al contar con la presencia de 100 empresas, sobrepasa al resto de índices en cuanto al número de declaraciones de compromiso con la neutralidad de carbono.

En total, el selectivo británico cuenta con 45 compañías con planes concretos de reducción de emisiones, lo que supone un 30% más respecto al año previo. Uno de los motivos es que este país ha acelerado en su apuesta renovable, en gran medida porque este año se celebra en Glasglow la cumbre del clima COP26, donde el ‘premier’ Boris Johnson quiere vestirse de adalid de la lucha contra el cambio climático.

El selectivo británico cuenta con 45 compañías con planes concretos de reducción de emisiones, lo que supone un 30% más respecto al año previo

En Francia, también ha habido un alza en los compromisos corporativos, que han pasado de un 25% en 2019 a un 43% en 2020. Sin embargo, el informe de Eco-Act indica que sólo un 59% de las empresas que declaran su compromiso, lo acompañan de una estrategia sólida y bien definida.

Los pasos de las empresas

En cuanto a qué movimientos están dando las empresas, como informó SOCIAL INVESTOR, las cinco mayores empresas del parqué madrileño ya cuenta con estrategias definidas.

Se trata de Inditex, Iberdrola, Santander, BBVA y Amadeus; aunque cada una de estas compañías marca su propio camino. Por ejemplo, Iberdrola asegura que, en Europa, será neutra en emisiones de carbono, en el año 2030; o Santander aspira a ser neutral mediante la compensación de todas las emisiones que genera en su actividad.

Otras grandes del selectivo ya aprovecharon la COP25, celebrada en Madrid hace algo más de un año, para ir desglosando sus compromisos.

Fue el caso de Telefónica, que adelantó su previsión de lograr que un 85% de su consumo de electricidad sea renovable en 2025; y el 100%, en 2030. Además, aspira a rebajar en un 70% sus emisiones de cara a 2030 y lograr ser neutral en 2050. A partir de ahora, este desglose de objetivos será una tendencia aún más generalizada.

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