El hidrógeno verde también necesita que baje la luz

Repsol invertirá más de 2.500 millones en hacerse con el 30 por ciento del mercado español. Tiene el as de que cuenta con un gran cliente: él mismo. Pero esta fuente energética será más rentable si se abarata la electricidad

El hidrógeno renovable es una de las grandes apuestas españolas para la transición energética, pero también necesita de unos costes de la luz más ajustados que los que se registran actualmente.

El jueves, mientras el Congreso convalidaba el Decreto en el que se ‘confiscaban’ parte de los beneficios de las eléctricas, y Teresa Ribera anunciaba que moderaría el golpe sobre aquellas compañías que no traspasaran la subida a sus clientes industriales, el precio de la luz marcaba un nuevo récord un viernes en los 231,82 euros el MWh.

Aunque se espera que el coste de la energía se modere pasados unos meses, asegurar a medio plazo herramientas que permitan la normalización de los precios energéticos será clave para la transición energética y el despliegue del hidrógeno verde; que también es una apuesta de la «marca España».

Según Tomás Malango, Director de Hidrógeno de Repsol, para que esta nueva energía renovable -crítica para la industria, pero también para el transporte-, sea competitiva se necesitaría un precio de la luz comprendido entre los 25 y los 40 euros el MWh. Unos niveles muy lejos de los actuales.

No obstante, el ejecutivo de la compañía del IBEX confía en que la situación actual de los precios de la electricidad sea coyuntural, ya que todas las estimaciones a medio-largo plazo arrojan un precio mucho más parecido a la horquilla de rentabilidad.

«Este factor, junto con el avance en el desarrollo de tecnologías, nos hacen pensar que efectivamente, el hidrógeno renovable puede ser competitivo a finales de esta década y que la apuesta que debemos hacer, como la que hemos presentado, es impulsar una estrategia que cubra ese medio-largo plazo, con proyectos ordenados que van ejecutándose durante este periodo», explican desde Repsol.

Casi 2.600 millones en inversiones

Repsol presentó este jueves un proyecto de inversiones muy relevante en hidrógeno renovable en España. Invertirá 2.549 millones de euros para lograr una capacidad instalada de 1,9 GW en 2030.

Con este paso, la energética quiere liderar el mercado español, y calcula que, alcanzaría aproximadamente un 30 por ciento de una ‘tarta’ que debería alcanzar los 4 GW en esa fecha.

La ventaja de Repsol es que este proyecto nace en gran parte ya vendido, porque será ella misma la que absorba gran parte de la capacidad instalada.

La propia Repsol será el principal cliente del negocio de hidrógeno hasta 2030

En concreto, Malango adelantó que 1GW será utilizado por la propia Repsol para ‘reverdecer’ sus propias actividades; mientras que 0,5 GW se venderían a terceros. Los restantes, se destinarán a los combustibles sintéticos.

El otro punto diferencial es que también podrá desarrollarlo sin depender de las fluctuaciones del mercado de la electricidad. El desarrollo de su negocio de hidrógeno camina en paralelo al de su división de renovables; algo que puede beneficiar a Repsol, porque le aseguraría el acceso a fuentes de generación renovable libres de volatilidad.

Malango, de hecho, insistió en que lo lógico es que las instalaciones que se dediquen al hidrógeno verde contraten PPAs de generación limpia para asegurarse el abastecimiento y no exponerse a la evolución del ‘pull’.

Se calcula –y esta es la referencia que utiliza la Unión Europa– que el coste de generación renovable es de 30 euros el MWh; algo que entra dentro del rango de precios que la haría competitiva.

Es una valoración a los precios actuales, ya que al ser una energía novedosa, los avances tecnológicos que puedan producirse deberían mejorar los costes.

La ventaja no aprovechada de las renovables españolas

España va por delante en el despliegue de las renovables, pero es algo que no se refleja en la tarifa de la luz. La particularidad del sistema de establecimiento de los precios, que se fijan por la última tecnología que entra al ‘pull’ -en el caso español es el gas- está provocando la subida.

A medio plazo, sin embargo, España debería capitalizar esta ventaja gracias al hidrógeno verde. El contar con mayor capacidad instalada da al país más músculo para producir (este tipo de hidrógeno solo se puede generar con fuente renovables) y, por tanto, para exportar. Sería, por tanto, una forma de romper con la tradicional dependencia energética española.

La capacidad renovable española debería facilitar las exportaciones

De hecho, este es el objetivo del Ejecutivo español, que se comprometió a invertir más de 1.500 millones en tres años del capital recibido de fondos europeos para impulsar esta fuente energética.

Repsol, con la presentación oficial de su plan este jueves -en noviembre aseguró que invertiría entre 2.200 y 2.900 millones en proyectos de hidrógeno- refuerza su mensaje de que está en ruta para cumplir con sus objetivos de descarbonización.

Con la meta de ser ‘net zero’ en 2050, la compañía del IBEX acaba de revisar los objetivos a medio plazo en su ‘Low Carbon Day’; donde también incrementó en 1.000 millones el volumen de inversiones previsto en renovables en su plan estratégico.

Con el despliegue de su plan de hidrógeno, y el uso de esta fuente para sus propias instalaciones, la energética ha dado otra pista de que avanza en su proyecto de reducción de emisiones.

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