Bruselas corta la carrera de las grandes automovilísticas europeas

El impulso que la hoja de ruta verde propone para el coche eléctrico ha forzado la corrección en bolsa de grandes fabricantes como Volkswagen, que han arrastrado a las españolas Cie Automotive y Gestamp

Fábrica de Volkswagen

Dos noticias en menos de una semana que cambian las perspectivas a futuro de la industria del automóvil en la Unión Europea y suponen un cambio de tendencia en bolsa.

La primera -pero puntual- una megamulta de 875 millones a dos de los grandes fabricantes alemanes, Volkswagen y BMW (a razón de 502 y 372 millones de euros) por coordinarse para frenar el desarrollo de nuevas tecnologías con menos emisiones para los vehículos diésel.

La segunda, y la más relevante en calado y trascendencia, la decisión de la Comisión Europea de poner fecha tope a la venta de vehículos de combustión a partir de 2035.

Una decisión anunciada hace menos de una semana, el 14 de julio, que parece que ha afectado a la evolución en el mercado de las principales compañías automovilísticas. 

A lo largo de las últimas jornadas, compañías como Daimler (la matriz de Mercedes), BMW y Volkswagen (cabecera también de PorscheSeat y Skoda) acumulan retrocesos de más del 6%, del 8% y del 7%, respectivamente.

No son las únicas, porque Renault arrastra caídas similares (del 8%) y Stellantis (la compañía fruto de la fusión de FCA y PSA) también cae más de un 7% en menos de una semana.

Y las dos cotizadas españolas ligadas a la industria del motor, los fabricantes de componentes CIE Automotive y Gestamp, también han recortado posiciones. Con pasos atrás que han rebajado su cotización en más de un 7% y un 9% desde el pasado miércoles.

Un largo proceso legislativo

La industria del automóvil, sean los grandes fabricantes o sus proveedores, ve lastrada su valoración en el parqué en el momento que Bruselas marca el paso a su desarrollo futuro y a pesar de que los principales fabricantes ya han adelantado que avanzan en esa transformación en paralelo a las exigencias comunitarias, marcándose objetivos en cuanto a la producción de coches eléctricos.

Volkswagen, por ejemplo, anunció el martes -casualidad o no, un día antes de desvelarse los planes en cuanto a vehículos menos contaminantes de la Comisión- que tiene la meta de conseguir que, en 2030, la mitad de los coches que comercialice ya sean eléctricos.

Las automovilísticas ven, además, frenar su evolución alcista en bolsa a pesar de que el plan para poner fecha de caducidad en los concesionarios a los vehículos de gasolina y diésel de aquí a 15 años aún tiene por delante toda su tramitación, tanto por parte del cuerpo legislativo de la UE como de los propios estados miembros.

Los países de la Unión tendrán que aprobar, uno a uno, el futuro documento en el que se convierta el plan ‘Fit for 55’ lanzado por Ursula von del Leyen. Un paquete legislativo impulsado por la presidenta de la Comisión que se ha convertido en una de sus medidas clave desde su llegada a la presidencia del ejecutivo de la UE, junto con los fondos Next Generation.

Rentabilidad anual en el ‘Top 10’ del Euro Stoxx

No todo son malas noticias para los inversores que confían en estos valores automovilísticos, con millonarias inversiones por delante para transformar su gama de vehículos. 

Los tres grandes fabricantes alemanes están entre las diez compañías del Euro Stoxx 50 con más rentabilidad acumulada a lo largo de los últimos doce meses; una carrera a la que, sin embargo, han puesto freno en los últimos días.

Daimler, de hecho, ocupa el primer puesto, con una rentabilidad de más del 77%, mientras que Volkswagen y BMW rozan el 40%, según los datos recopilados por Bloomberg.

Además, concentran una clara preferencia de compra por parte de los analistas.

En los casos de Daimler y de Volkswagen, suponen un 78% y un 71% de los analistas que siguen el valor, según los citados datos, mientras que en el caso de BMW ese porcentaje se rebaja al 46%, pero también es la opción con más peso, frente a un 43% que recomienda mantener el valor y un 10% su venta.

Efecto espejo en los valores españoles

Esa positiva evolución también tiene su ‘conexión española’. En el caso de la compañía del IBEX CIE Automotive, la recomendación de compra es similar a la alcanzada por Volkswagen, más de un 71% que, además, es la más alta desde el pasado mes de enero. 

Mientras, un 28,6% de los analistas cuya opinión recoge Bloomberg se decanta por mantener los títulos en cartera y la posición de optar por desinvertir del valor es nula.

En cuanto al precio objetivo de CIE, a doce meses, se sitúa un 22% por delante del actual, a 29,34 euros frente a los 24 de cierre de este lunes.

Por su parte, Gestamp suma un 38,9% de recomendaciones de compra, frente al 55,6% de los analistas recopilados por Bloomberg que aconsejan mantener el valor y un 5,6% que se decanta por su venta. 

En su caso, el precio objetivo a 12 meses se sitúa en 5,32 euros, cuando ha cerrado la primera sesión de la semana a 3,96.

Habrá que esperar para ver si este retroceso de las últimas jornadas se consolida y, si eso se produce, cambian las recomendaciones de los analistas respecto a fabricantes de automóviles y los de componentes cuyos negocios, básicamente, están ligados. 

España aspira a acelerar en la producción de modelos eléctricos

En España, de momento, la fabricación de vehículos que no estén basados en los combustibles tradicionales es una pequeña parte del modelo de producción.

Al cierre del primer cuatrimestre del año, cuota de producción de vehículos electrificados, híbridos y de gas rozó el 12%, según los últimos datos publicados por Anfac, la patronal que agrupa a los fabricantes.

Por tecnologías, al cierre del cuarto mes del año, los híbridos enchufables fueron los vehículos alternativos con mayor producción, con 12.374 unidades fabricadas y una cuota de producción del 6,6%. 

En cambio, los 100% eléctricos se quedan en el 3,2% de la fabricación total, con 5.931 unidades.

A pesar de su aún pequeña presencia en la cadena de producción, la fabricación de vehículos eléctricos ha aumentado su ritmo en los últimos meses y ya son más de 8 de cada 10 vehículos no convencionales fabricados durante el primer cuatrimestre.

Con esta evolución, para acelerar el paso, va a ser esencial el desarrollo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (Perte) del vehículo eléctrico y conectado, anunciado hace unos días por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Un plan donde, sin embargo, la mayoría de fondos vendrán del sector privado. En total, este Perte suma más de 24.000 millones de euros hasta 2023. De ellos, 4.295 millones se materializarán gracias a los fondos europeos y otros 19.714 millones corresponderán a las propias empresas.

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