BBVA y Caixabank, balance, objetivos e interrogantes en financiación sostenible

Carlos Torres reconoce que tendrán que revisar sus objetivos al alza. Gonzalo Gortázar no descarta nuevas emisiones de deuda 'verde', incluso antes de la fusión con Bankia

El 2020 no fue el mejor año para la banca española. Sus resultados se han visto fuertemente dañados por las fuertes provisiones que han tenido que realizar para prepararse ante el futuro incremento de morosidad que generará el coronavirus.

Caixabank vio caer su beneficio un 19% el año pasado, a 1.382 millones, mientras que BBVA lo redujo en un 63%, hasta 1.305 millones.

Sin embargo, un campo en el que ambos han crecido -y que confirman que pretenden seguir haciéndolo- es en el de la financiación sostenible. De hecho, el presidente de BBVA, Carlos Torres, ha anticipado que los objetivos de su «plan compromiso 2025«, presentado en 2018, ya se han quedado cortos.

Hace más de dos años, el banco daba a conocer este documento que incluye su estrategia en cambio climático y desarrollo sostenible. En ella se comprometía a movilizar 100.000 millones de euros en este tipo de operaciones, repartidos en tres segmentos.

BBVA ha movilizado 50.000 millones entre 2018 y 2020 de los 100.000 prometidos hasta 2025

Las financiaciones ligadas a inversiones relacionadas con el proceso de transición a una economía baja en carbono se quedaban con el 70% del plan; en tanto que los proyectos que apoyaran la inclusión financiera y emprendimiento obtenían el 18% y los proyectos de infraestructuras sostenibles y ‘agribusiness’ (relacionados con el sector agrícola), el 12%.

En dos años, el BBVA ha cruzado el ecuador de este plan -ha movilizado 50.000 millones de los 100.000 previstos-. Carlos Torres reconoce que, con este ritmo, «en algún momento», habrá que revisarlos al alza.

Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, también anticipa que 2021 será un año de crecimiento, aunque no quiso precisar si el incremento logrado en 2020 es susceptible de mantenerse.

Una línea de negocio con fuerte crecimiento

Para la banca española, 2020 se saldó con unos incrementos de los volúmenes de crédito impensables antes de que empezara la pandemia de coronavirus. El volumen de crédito para empresas -asentado sobre el programa de avales del ICO– ha dado un fuerte espaldarazo a la cartera.

Pero también la financiación sostenible ha dado un importante salto cualitativo. Según los datos adelantados por Jordi Gual, presidente de Caixabank, la entidad movilizó 12.500 millones en financiación sostenible (bajo este paraguas, la banca incluye la financiación concedida con criterios de sostenibilidad -verde, ligada a objetivos, o social- y también las intermediaciones y sus emisiones de bonos).

El ritmo de crecimiento del crédito sostenible en Caixabank era en noviembre del 79%

Aunque Gual no precisó la cifra de crecimiento en el conjunto de 2020, el pasado mes de noviembre el banco avanzó, tras alcanzar los 12.000 millones, que la mejoría en el aumento del crédito era de un 79% y del 63% en el caso de las emisiones de bonos sostenibles.

En el caso del BBVA el incremento fue de un 28%. El banco pasó de mover 8.600 millones con clientes mayoristas en 2019, a 11.000 millones en 2020.

Las posibles operaciones con minoristas, que el banco también realiza porque comercializa productos como hipotecas vinculadas a eficiencia energética o préstamos específicos para la adquisición de vehículos híbridos y eléctricos.

Caixabank, más emisiones, incluso inminentes

Una de las operaciones que ha ayudado a Caixabank a dar el salto en volumen en 2020 fueron sus propias emisiones.

En noviembre, se estrenó con el primer bono verde de su historia, por 1.000 millones de euros. Unos pocos meses antes, en julio, había colocado otros 1.000 millones en deuda social.

El banco parece que se ha quedado con apetito de continuar moviendo el mercado de deuda verde… y podría no tardar en dar más pasos. Su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, no quiso descartar que alguna incluso podría producirse antes de la fusión efectiva con Bankia, que está prevista para este primer trimestre.

Gortázar explicó que todavía están pendientes algunas aprobaciones para que el paso de la integración pueda completarse. Entonces, también se abrirá un nuevo proceso de reducción de plantilla.

BBVA y la convivencia con la taxonomía europea

La banca lleva ya años trabajando en sus propias calificaciones sostenibles internas, con las que movilizar las operaciones que cierran con sus clientes.

El primer ejecutivo de BBVA explicó este viernes que trabajan con sus propias taxonomías internas y pidió flexibilidad para mantener estos modelos de análisis internos, junto con la taxonomía aprobada por la Unión Europea, que se está desarrollando sobre un modelo de clasificación de actividades, y que está generando una gran expectación.

BBVA aboga por la doble convivencia, ante el riesgo de que el quedarse fuera complique la transición de muchas empresas hacia la economía verde y cree que Europa necesita continuar avanzando en otros mecanismos, que permitan el despegue de estas actividades.

«La taxonomía es la herramienta que tenemos para poder contar con un mecanismo sobre el que calcular el precio del CO2», explicó durante su intervención de este viernes.

Torres coincide con Lagarde en que se necesita un mercado eficiente para el precio del C02

«Un buen mercado de precios de CO2 sería un impulso fundamental», añadió. Torres destacó que este es un paso clave, especialmente ante la llegada de los fuertes volúmenes de inversiones -que se prevé serán billonarios- para forzar la transformación a una economía verde. El presidente de BBVA espera que las empresas jueguen un papel clave en él.

Hace muy pocos días, Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE) también defendió como clave el desarrollo de un mercado ‘fiel’ de los precios del carbono. Lagarde confía en que la reforma que se ha puesto en marcha este año lo consiga.

BBVA no contempla cerrar las vías de financiación al sector del gas y del petróleo

BBVA, asimismo, destacar cerrar el grifo de la financiación a sectores como el del gas y del petróleo. Carlos Torres cree que la exclusión no es el camino para ayudar a la transformación de estos sectores, y no la contempla.

Algunos analistas han empezado a pronosticar que algunas entidades financieras, en medio del furor proclima que se vive en el merado y también presionadas por el activismo medioambiental, opten por anunciar limitaciones o incluso la exclusión de estas industrias en la firma de nuevo crédito.

Aunque BBVA figura en la lista de los bancos que más financiación han otorgado a estas dos industrias desde que se firmaran los Acuerdos de París -el Santander le acompaña- defiende que su exposición es muy baja -de entorno a un 1% de la cartera, según avanzó Onur Genç, consejero delegado del banco, este viernes.

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